Judicial

Confirmada la condena de 28 años de cárcel a un profesor por acosar sexualmente a sus alumnas

El TSJ de Madrid ha ratificado la pena y ha aumentado el tiempo que debe mantenerse alejado de las víctimas

Sede del Tribunal Superior de Justicia de Madrid.
photo_camera Sede del Tribunal Superior de Justicia de Madrid.

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha confirmado la condena de 28 años de prisión dictada por la Audiencia Provincial de dicha ciudad a un profesor por acosar sexualmente a menores de edad, entre ellas, alumnas. Las víctimas tenían entre 11 y 15 años.

El tribunal de instancia le penó por cometer cinco delitos de ciberacoso sexual infantil, cuatro de exhibicionismo, un delito continuado de abuso sexual contra una menor de 16 años, un delito continuado de elaboración de pornografía infantil y otro de posesión de dicha pornografía. 

Además, no podrá acercarse a las menores durante al menos cinco años, ejercer cualquier profesión relacionada con menores, estará en libertad vigilada y tendrá que pagar en total a sus víctimas 21.000 euros.

Conversaciones de carácter sexual

El profesor, de nacionalidad chilena y sin antecedentes penales, trabajó durante un año en un centro de Alcobendas. Durante el curso escolar, contactó a través de las redes sociales con Laura (nombre ficticio) una alumna del colegio, que por aquel entonces tenía 15 años y cursaba 4º de la E.S.O. El profesor comenzó a mantener con ella conversaciones privadas de carácter sexual e, incluso, le llegó a confesar que había mantenido relaciones con una exalumna suya. 

De la misma forma, contactó con Melisa y Sabina (nombres ficticios), ambas de 14 años. A las tres menores les envió fotografías de él desnudo y les pidió que hicieran lo mismo. Además, les propuso mantener relaciones con él, pero Laura y Melisa se negaron a todas las propuestas. 

Sabina le envió dos fotografías en ropa interior y quedó con el hasta en cuatro ocasiones, no habiendo quedado probado que en estas ocasiones hubiesen mantenido relaciones sexuales. 

Tiempo después de abandonar el colegio, el profesor envió a una de sus alumnas, Laura, un vídeo en el que aparecía una mujer (no identificada) practicando sexo oral al procesado. En estos momentos, la alumna decidió poner la situación en conocimiento del centro educativo.

Teléfonos, discos duros, pendrive…

Por este motivo, el 27 de mayo de 2020 se acordó la entrada y registro en el domicilio en el que residía el profesor, donde encontraron cinco teléfonos móviles, dos discos duros y un pendrive. 

Revisando uno de los teléfonos, la policía encontró que también había mantenido contacto con otras menores de edad. En 2018 entabló conversaciones sexuales con Gloria (nombre ficticio) de 11 años y, tras varios intercambios de mensajes, se desplazó a la localidad en la que la menor residía. Allí quedó con ella y le regaló un teléfono, cuyo saldo recargaba él.

 

A través de dicho teléfono, le envió fotografías de él desnudo. Además, intentaba convencer a la menor para que hiciese lo mismo y le enviase también vídeos masturbándose, hecho al que la joven de 11 años accedió. Incluso, le llegó a proponer mantener relaciones sexuales, pero "no logró su objetivo", según la sentencia consultada por Confidencial Digital.

Fotografías y vídeos de menores desnudas

En los móviles investigados por la policía no sólo se encontraron conversaciones, sino también las fotografías y vídeos que Gloria le había mandado y que éste había guardado durante las videollamadas que habían tenido.

Del mismo modo contactó con Tatiana, de 14 años, con la que realizó el mismo modus operandi que con Gloria. 

Además, en el disco duro que le requisaron de su domicilio, también encontraron fotografías de Sabina. Por otro lado, en el pendrive, se encontró pornografía infantil. 

Dos de las menores, Sabina y Gloria, han sufrido secuelas. La primera ha necesitado psicoterapia y, la segunda, presenta una vivencia emocional negativa de los hechos ocurridos, en forma de disforia, ansiedad, tristeza y culpabilidad, con repercusión muy negativa en su desarrollo emocional y afectivo-sexual.

El TSJM confirma la condena 

Tras la pena interpuesta por la Audiencia Provincial de Madrid por los delitos citados anteriormente, se presentó un recurso de apelación ante el TSJM alegando error en la apreciación de pruebas y error iruris.

Por ejemplo, en cuanto al abuso sexual, el abogado niega que se haya acreditado que el profesor haya obligado a la menor a realizar comportamientos sexuales no queridos por ella.

Pero el TSJM señala también que no hay ningún tipo de duda en su implicación en los hechos pues, aunque él no lo reconoció, se encontraron pruebas en dispositivos electrónicos, declararon los policías que llevaron la investigación la jefa de estudios y, también, hay informes sobre la afectación psicológica de Gloria.

El TSJM relata en su sentencia que el conjunto de pruebas excluye cualquier duda sobre la certeza de los hechos soporte de la condena, por mucho que el acusado, “en comprensible afán de defensa, niegue en su mayor parte los sucesos, aceptando mínimamente aquello que, puesto de relieve por imágenes, o archivos en general, extraídos de sus dispositivos electrónicos, sería inútil negar”.

Por ello, el TSJM está de acuerdo con la sentencia de instancia al considerar que los hechos se han producido en un contexto en el que el procesado creó un clima de confianza y aprovechó la vulnerabilidad de las víctimas y ha desestimado el recurso. 

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