El Ejército del Aire activa al COVE en una operación clave con el satélite SpainSat NG
España refuerza su papel en el dominio espacial militar con una operación internacional de vigilancia. El Ejército del Aire y del Espacio ha coordinado desde Madrid y Sevilla un evento estratégico con aliados clave.
Durante cinco días, personal especializado trabajó con mandos de diferentes países en el seguimiento de un satélite de Defensa. El ejercicio validó maniobras críticas en un entorno real que marcarán un antes y un después.
El COVE y el SpainSat NG: una misión estratégica
El Centro de Operaciones y Vigilancia Espacial (COVE), dependiente del Mando del Espacio (MESPA), ha sido protagonista en la activación del nuevo satélite de comunicaciones de Defensa SpainSat NG-1. Esta operación se desarrolló en el marco del Real-World Event celebrado entre el 3 y el 7 de agosto, en coordinación con el Ministerio de Defensa.
La actividad central consistió en las últimas maniobras orbitales del satélite y en su correcta inserción en la órbita geoestacionaria. El evento contó con la participación de mandos espaciales de Francia, Italia, Japón y Rumanía, lo que subraya la dimensión internacional de la misión.
Apoyo de la industria española
La empresa tecnológica española GMV prestó asistencia técnica al COVE durante el ejercicio. Sus expertos colaboraron en tareas críticas como la determinación precisa de la órbita, la evaluación de riesgos de colisión y el análisis del entorno espacial inmediato al SpainSat NG.
Esta colaboración refuerza el papel de la industria nacional en el desarrollo de capacidades estratégicas de defensa, con soluciones avanzadas de Vigilancia Espacial aplicadas a escenarios reales.
Una iniciativa internacional de seguridad
El ejercicio se enmarca en la iniciativa Global Sentinel, coordinada por el Comando Espacial de Estados Unidos (USSPACECOM). El objetivo es consolidar la cooperación internacional en materia de seguridad espacial y mejorar la preparación conjunta ante posibles amenazas en órbita.
Un centro con dos sedes clave
El COVE opera desde dos ubicaciones principales: la Base Aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid), donde se realiza el control y análisis de datos orbitales, y la Base Aérea de Morón (Sevilla), donde se encuentra el radar de vigilancia espacial más avanzado, desarrollado por Indra.
El radar de Morón es de uso exclusivo militar, mientras que en Torrejón se centralizan las labores de monitorización de satélites y detección de objetos que puedan amenazar la seguridad nacional.
Del radar inicial al despliegue actual
Los orígenes del COVE se remontan a 2015, cuando el Ejército asumió el control operativo del radar de la Agencia Espacial Europea en Santorcaz (Madrid). En 2019, el centro quedó oficialmente constituido con nuevas instalaciones y capacidades propias.
En julio de 2021 alcanzó la Capacidad Operativa Inicial (IOC). Desde entonces, ha reforzado su papel como pilar estratégico de la defensa aeroespacial, con contratos de soporte adjudicados a GMV por la Dirección General de Armamento y Material (DGAM).
Protección de activos en órbita
La misión del COVE no se limita a la vigilancia técnica. Su objetivo principal es garantizar la supervivencia de satélites críticos, detectar posibles maniobras de espionaje y coordinar acciones con organismos civiles encargados del seguimiento de asteroides y basura espacial.
En palabras de expertos de GMV, se trata de asegurar la protección de todos los bienes en órbita de los que dependen infraestructuras vitales en la Tierra.
España refuerza su liderazgo en seguridad espacial
El despliegue del SpainSat NG-1 y el papel desempeñado por el COVE consolidan a España como un socio estratégico dentro de la OTAN y de la comunidad internacional en materia de defensa espacial. La experiencia adquirida en este evento es un paso más hacia la consolidación del Conocimiento del Dominio Espacial, clave para la seguridad nacional y global.
