Defensa

Estupor en las Fuerzas Armadas con las noticias sobre los “espías” españoles en Afganistán

La célula de inteligencia se retiró con las tropas españolas en mayo: “La operación está cerrada y no queda ningún militar”

En la pista, militares de la EADA controlan el embarque de afganos en un A400M del Ejército del Aire.
photo_camera En la pista, militares de la EADA controlan el embarque de afganos en un A400M del Ejército del Aire.

“Misión cumplida”, declaró Pedro Sánchez cuando visitó la base de Torrejón de Ardoz el día después de que el Gobierno diera por concluida la operación de rescate de españoles de Afganistán y de cientos de afganos que colaboraron con los militares y diplomáticos españoles desde 2001.

España ha logrado sacar a más de 2.000 personas que querían huir de los talibanes, una vez que éstos han recuperado el poder. El Ejecutivo admite que ha habido colaboradores que se han quedado en Afganistán, porque no pudieron llegar al aeropuerto de Kabul, y asegura que se están estudiando vías para evacuarlos, ya sin el “puente aéreo”.

Sobre esa segunda fase se ha apuntado que en ella estarían participando miembros de la inteligencia militar, que estarían trabajando sobre el terreno en Afganistán, sobre todo en la zona de Herat (donde estuvieron las tropas españolas), para intentar sacar del país a colaboradores que se han quedado allí y quieren huir.

Confidencial Digital ha podido saber que estas informaciones han causado sorpresa y estupor en las Fuerzas Armadas, en unidades y ámbitos que han seguido muy de cerca la operación de evacuación de Afganistán.

“No quedan militares españoles”

Esta perplejidad se explica porque, aseguran fuentes bien ubicadas en la estructura de las Fuerzas Armadas, ya “no hay militares españoles de ningún tipo en Afganistán”. Insisten en que no quedan ni efectivos de inteligencia, ni miembros de las unidades de Operaciones Especiales (como los ‘boinas verdes’ del Ejército de Tierra que estuvieron en el aeropuerto de Kabul), ni de ninguna otra unidad militar en el país asiático ahora dominado por los talibanes.

“La operación militar se ha cerrado”, insisten las fuentes consultadas por ECD, que añaden que lo que puedan hacer otras agencias, organismos o países no tiene nada que ver con las Fuerzas Armadas españolas.

Eso quizás abriría la puerta a que efectivos del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) puedan estar trabajando en esa operación. Pero subrayan: “militares ya no hay” en Afganistán, tampoco miembros del Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS).

Hay que recordar que el CIFAS se encarga de “facilitar a la persona titular del Ministerio de Defensa, a través del JEMAD, y a las autoridades del Departamento, la inteligencia militar precisa para alertar sobre situaciones internacionales susceptibles de generar crisis que afecten a la Defensa Nacional, así como de prestar el apoyo necesario, en su ámbito, a las operaciones”.

Además, este organismo apoya al Mando de Operaciones, en los despliegues que se determine, entre otros ámbitos en garantizar la seguridad de las tropas españolas en misiones en el extranjero.

 

Los efectivos de inteligencia se retiraron

Miembros del Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas integran en cada misión militar el “Elemento Nacional de Inteligencia de Defensa” (ENID) que, según publicaciones oficiales del Ministerio de Defensa, asesoran al jefe de Seguridad y al jefe de la Fuerza en misiones en el exterior en materia de seguridad.

Sin embargo, en el caso de Afganistán los efectivos de inteligencia del ENID se retiraron junto con el resto de militares que formaban el último contingente de las Fuerzas Armadas en el país asiático. Todos estos militares volvieron a España el pasado mes de mayo, dando así por cerrado el despliegue de las Fuerzas Armadas en Afganistán.

Cabe añadir que el Ejército del Aire explicó en su web, al hacer balance final de la operación de rescate desde Kabul, que en total habían participado 171 militares. El escalón más avanzado, en el aeropuerto de Kabul, lo formaban 37 miembros del Escuadrón de Apoyo al Despliegue Aéreo (EADA), que estaban apoyados por “un equipo de operaciones especiales del Ejército de Tierra formado por 14 militares, 2 componentes del Mando de Operaciones (MOPS) y 2 del Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS)”. Todos ellos han regresado a España. Sin excepciones.

Por todo lo dicho, ha causado tanta extrañeza entre mandos de las Fuerzas Armadas que conocen de primera mano esta misión las informaciones sobre una operación de militares de inteligencia que estarían trabajando en el terreno en Afganistán aún después de la retirada total.

“Una operación estrictamente militar”

ECD ha podido saber también que en los últimos días ha habido otras informaciones que también han chocado a mandos militares. En general, aluden a todas aquellas noticias que señalaban al Ministerio de Asuntos Exteriores, al Ministerio del Interior y al Centro Nacional de Inteligencia como los responsables principales de controlar quién era cada afgano que pedía huir a España.

Ha sido una operación estrictamente militar”, aseguran las fuentes consultadas de las Fuerzas Armadas. Obviamente, el Ministerio de Asuntos Exteriores, y los diplomáticos de la embajada encabezados por el embajador, también han trabajado en esta tarea. Pero subrayan que la misión de controlar quién tenía el visto bueno para subirse a los A400M del Ejército del Aire la cumplieron los militares.

En este sentido, explican que entre los militares del Aire y de Tierra que viajaron a Kabul había personal de las Fuerzas Armadas que había estado en el pasado en Afganistán, y que había tenido contacto personal y directo con los traductores y otros colaboradores locales que se quería rescatar.

Estos militares contactaron con los afganos que se había decidido evacuar, y los citaban en un determinado lugar para ser recogidos por los ‘boinas verdes’ del Mando de Operaciones Especiales del Ejército de Tierra.

Allí o en el aeropuerto de Kabul, los militares comprobaban sus identidades. Después de volar hasta Torrejón, allí en la base aérea de nuevo el personal militar se encargó de controlar que todos los afganos fueran aquellos a quienes se había aprobado sacar de Afganistán.

Ha sido una operación de rescate de manual”, resumen las fuentes militares conocedoras del operativo, que destacan el alto número de personas evacuadas, y que no se hayan producido bajas en una situación tan delicada, que se cerró con un atentado que asesinó a casi 200 personas.

Raphael, apoteósico en Starlite

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