Una firma española logra un contrato millonario con el ejército de EE.UU. y rompe un techo histórico
Sapa, una empresa española con décadas de trayectoria en el ámbito militar, ha logrado acceder a uno de los contratos más codiciados del sector defensa a nivel mundial. El acuerdo, que implica a los principales fabricantes de vehículos blindados del planeta, supone un hito sin precedentes para la industria nacional.
El proyecto, impulsado por la administración estadounidense, está orientado a renovar por completo la flota de vehículos pesados utilizados en operaciones internacionales. Pero, ¿qué papel jugará exactamente esta firma vasca en el desarrollo del programa?
Una empresa vasca, clave en el nuevo programa militar de EE.UU.
La compañía Sapa Placencia, con sede en Andoain (Guipúzcoa), ha sido seleccionada para suministrar el sistema de transmisión de 7.000 blindados del ejército de Estados Unidos, en el marco del programa de modernización 'Next Gen'. Esta operación estratégica le generará unos 5.000 millones de euros en ingresos a lo largo de los próximos 15 años.
Este contrato coloca a Sapa como un socio de referencia junto a gigantes del sector como General Dynamics, MTU (Alemania) y Caterpillar (EE.UU.), empresas con las que la firma española mantiene alianzas tecnológicas. El acuerdo incluye la producción de transmisiones para los nuevos vehículos militares, una pieza fundamental que impacta directamente en la movilidad y eficiencia de los blindados.
La tecnología que convenció al Pentágono
Lo que ha distinguido a Sapa es su sistema de transmisión patentado, desarrollado en los años noventa y caracterizado por su capacidad para ofrecer la misma potencia con menor consumo energético. Esta eficiencia ha sido determinante para imponerse frente a competidores internacionales y acceder al exigente mercado militar de EE.UU.
La firma ya colabora con el ejército estadounidense desde los años 80, cuando gestionó el mantenimiento de los carros M60 dentro del marco de cooperación OTAN. Desde entonces, su tecnología ha evolucionado hasta posicionarse como una solución competitiva y de confianza para misiones de alto riesgo.
Una expansión industrial desde Michigan
Sapa cuenta con una planta de producción en Detroit, región clave del sector industrial estadounidense. Esta ubicación permite a la empresa operar desde el corazón logístico del país y responder con agilidad a las demandas del contrato militar.
Las primeras unidades ya están siendo entregadas, aunque la producción en serie se iniciará a partir de 2028. Este cronograma ofrece a Sapa un margen para escalar su capacidad operativa y reforzar su plantilla en Estados Unidos.
Impulso a su plan estratégico internacional
El contrato con el ejército estadounidense marca un punto de inflexión dentro del plan estratégico 2025-2030 de Sapa, que también contempla su participación en el programa europeo Main Armoured Tank of Europe (proyecto Marte). En esta iniciativa, financiada por la Comisión Europea, Sapa lidera el área de movilidad, lo que le garantiza también un papel relevante en el desarrollo de blindados de nueva generación para Europa.
Con esta doble presencia en los programas de defensa de Estados Unidos y Europa, la compañía consolida su expansión internacional y fortalece su posicionamiento como proveedor clave en el mercado global de defensa terrestre.
Un crecimiento sin precedentes en la industria de defensa
En 2024, Sapa facturó 75 millones de euros. Con este nuevo contrato, sus cifras se multiplicarán de forma exponencial, lo que le permitirá reinvertir en innovación tecnológica y atraer talento especializado en ingeniería mecánica y defensa.
La presencia de Raül Blanco, ex secretario general de Industria y actual director ejecutivo de estrategia, subraya la apuesta de Sapa por una visión internacional sólida y con respaldo institucional.
Una referencia en innovación militar desde España
Esta adjudicación demuestra que el tejido industrial español puede competir en sectores altamente tecnológicos y estratégicos a nivel internacional. Sapa no solo ha demostrado capacidad técnica, sino también adaptación normativa, operativa y cultural en uno de los mercados más exigentes del mundo.
La participación española en proyectos como el 'Next Gen' estadounidense o el programa europeo Marte refuerza la soberanía tecnológica del continente y abre una nueva etapa para la industria de defensa nacional.

