Hunter avanza antes de lo previsto: el blindado español que acelera su llegada a Europa del Este
El programa Hunter avanza a un ritmo inesperado en la industria de defensa española, con un hito clave que sitúa a España en el centro de la producción militar europea. Según datos oficiales del propio fabricante, el desarrollo del vehículo ha superado los plazos iniciales previstos.
La fabricación del primer blindado ya ha pasado por varias fases críticas dentro del territorio nacional, consolidando un modelo industrial que involucra a decenas de empresas. Sin embargo, aún queda un paso determinante antes de su despliegue definitivo en el flanco oriental europeo.
El programa Hunter avanza a un ritmo inesperado en la industria de defensa española, con un hito clave que sitúa a España en el centro de la producción militar europea. Según datos oficiales del propio fabricante, el desarrollo del vehículo ha superado los plazos iniciales previstos.
La fabricación del primer blindado ya ha pasado por varias fases críticas dentro del territorio nacional, consolidando un modelo industrial que involucra a decenas de empresas. Sin embargo, aún queda un paso determinante antes de su despliegue definitivo en el flanco oriental europeo.
Un avance industrial que supera el calendario previsto
La compañía GDELS-Santa Bárbara Sistemas ha completado la fabricación e integración del primer vehículo blindado de combate de infantería Hunter en su planta de Trubia, en Asturias. Este hito no solo confirma la viabilidad del programa, sino que introduce un elemento clave: el adelanto respecto al calendario original.
El vehículo ha sido trasladado posteriormente a las instalaciones de Alcalá de Guadaíra, en Sevilla, donde se encuentra en fase de pruebas dinámicas. Este proceso es esencial para validar su rendimiento antes de su envío final a Letonia.
Pruebas clave antes del despliegue internacional
Durante las próximas semanas, el Hunter será sometido a exigentes pruebas en pista que permitirán evaluar su movilidad, resistencia y comportamiento en distintos escenarios operativos. Estas pruebas son un paso previo imprescindible antes de su validación definitiva.
Además, en esta misma planta sevillana se llevará a cabo la formación inicial del personal militar letón encargado de operar estos vehículos, reforzando así la transferencia de conocimiento técnico.
Un contrato millonario con impacto estratégico
El Ministerio de Defensa de Letonia adjudicó en 2025 la fabricación de 84 unidades del vehículo Hunter, estructuradas en dos contratos de 42 unidades cada uno. El valor total del programa asciende a 770 millones de euros, lo que lo convierte en uno de los proyectos más relevantes de la industria militar española en los últimos años.
A esta inversión se suma un tercer contrato estratégico que supera los 200 millones de euros y que garantiza el soporte integral del sistema hasta el año 2037. Este acuerdo incluye mantenimiento, suministro de repuestos, formación y apoyo técnico continuo.
Soporte integral durante más de una década
El soporte del programa se gestionará desde el Centro de Excelencia de Ciclo de Vida ubicado en Sevilla. Este modelo permite asegurar la operatividad de la flota durante toda su vida útil, incluyendo servicios de ingeniería, mantenimiento en distintos niveles y presencia operativa en territorio letón.
Este enfoque integral refuerza la competitividad de la industria española frente a otros proveedores internacionales en el ámbito de defensa.
Tecnología española con proyección internacional
El Hunter está basado en la plataforma Ascod, un desarrollo con fuerte componente tecnológico nacional. Esta base ha sido clave para su selección por parte de Letonia tras un proceso competitivo en el que participaron múltiples candidatos internacionales.
Las pruebas realizadas en territorio letón, en un contexto geopolítico especialmente sensible dentro del flanco oriental de la OTAN, demostraron un rendimiento operativo destacado del vehículo.
Un sistema de armas avanzado
Uno de los elementos más relevantes del Hunter es su estación de armas remota de 30 mm UT30 MK2, desarrollada por la compañía israelí Elbit Systems. Este sistema se integrará en la fase final de montaje en Letonia.
La incorporación de esta tecnología refuerza la capacidad ofensiva y defensiva del vehículo, adaptándolo a los estándares actuales de combate.
Una cadena de suministro con sello nacional
El éxito del programa Hunter no se explica únicamente por la capacidad del fabricante principal, sino por la participación de más de 130 empresas españolas distribuidas por todo el país.
Compañías como Asturfeito, Faymm, Gutmar, Piedrafita, Promesur, Inmeca, Euskal Forging, Zfoam o Garsán han desempeñado un papel clave en la producción del vehículo.
- Participación de más de 130 empresas nacionales
- Distribución industrial en todo el territorio
- Alta especialización tecnológica
- Reducción de dependencias externas
Este modelo industrial ha permitido acelerar los tiempos de producción y garantizar la calidad del producto final, consolidando a España como un actor relevante en el sector de defensa europeo.
Impacto económico y tecnológico
El programa no solo tiene implicaciones militares, sino también económicas. La movilización de la industria nacional genera empleo cualificado, impulsa la innovación tecnológica y fortalece la soberanía industrial.
Además, posiciona a España como proveedor estratégico en el contexto europeo y atlántico.
El siguiente paso del Hunter en Europa
Una vez completadas las pruebas en Sevilla, el vehículo será enviado a Letonia para su ensamblaje final. Este proceso incluirá la integración de sistemas clave y su preparación para el despliegue operativo.
El adelanto en los plazos confirma la solidez del modelo productivo español y anticipa posibles futuras colaboraciones internacionales en programas similares.
El avance del Hunter no solo marca un hito industrial, sino que redefine el papel de España en la defensa europea, consolidando su capacidad para liderar proyectos estratégicos en un contexto internacional cada vez más exigente.

