Defensa

La orden de vacunar a toda la Brigada de la Legión tras la visita de Margarita Robles dejó sin dosis a las Fuerzas Armadas

En dos días se inmunizó a 3.000 militares de la base de Viator. Se agotaron los viales de Pfizer y los de AstraZeneca están apartados por los problemas de los trombos

Margarita Robles visita la Brigada Rey Alfonso XIII II de La Legión en Viator, Almería (Foto: Iñaki Gomez / Ministerio de Defensa).
photo_camera Margarita Robles visita la Brigada Rey Alfonso XIII II de La Legión en Viator, Almería (Foto: Iñaki Gomez / Ministerio de Defensa).

La campaña de vacunación en las Fuerzas Armadas ha encontrado algunos obstáculos. La decisión de vacunar a gran parte de una unidad concreta obligó a paralizar el proceso, al quedarse sin reserva de vacunas la Inspección General de Sanidad.

Así lo ha podido confirmar Confidencial Digital de distintas fuentes bien situadas en la estructura de las Fuerzas Armadas y de la Sanidad Militar.

Según explican estas fuentes, en torno a la Semana Santa (el 1 de abril fue Jueves Santo) desde el Ministerio de Defensa se dio orden de agilizar la vacunación, al recibir datos de que otros ministerios del Gobierno de España estaban inmunizando con mayor velocidad a su personal.

En esos días se enviaron muchas dosis a distintas unidades militares. En estos casos, las dosis no iban dirigidas a todo el personal de una unidad: se inyectaban siguiendo unos criterios, priorizando al personal más expuesto al Covid-19, al que tuviera previsto partir próximamente a misiones...

No fue así en la Brigada de la Legión (Brileg), que tiene su base en Viator (Almería). La orden que llegó a esta unidad fue la de vacunar de forma masiva, a todo el personal, sin seleccionar de forma concreta a unos militares sobre todos.

Dichas fuentes vinculan esa decisión a la visita de la ministra de Defensa. Margarita Robles acudió el miércoles 7 de abril a la Base ‘Álvarez de Sotomayor’, donde se ubica el cuartel general de la Brigada ‘Rey Alfonso XII’ IIª de la Legión, el Tercio ‘Alejandro Farnesio’ 4º y otras unidades dependientes de la brigada.

Con motivo de la visita de Robles, se dio orden de vacunar a toda la Brigada de la Legión. Tal y como reflejó la prensa local, entre el jueves 8 y el viernes 9 se vacunó a prácticamente todos los efectivos de la Brigada de la Legión, tanto en la base de Viator (Almería) como en Ronda (Málaga), donde tiene su base el Tercio ‘Don Juan de Austria’ 3º.

Según detallan las fuentes consultadas por ECD, en esta vacunación masiva se inyectó la primera dosis a unas tres mil personas encuadradas en la Brigada de la Legión.

Sin Pfizer, y sin poder usar AstraZeneca

El problema surgió después de esos dos días de inyectar varios miles de dosis a los legionarios de Almería y Ronda. El resultado de la vacunación masiva fue que la Inspección General de Sanidad de la Defensa se quedó prácticamente sin vacunas, por lo que se tuvo que paralizar forzosamente la inmunización en otras unidades de las Fuerzas Armadas.

Distintas fuentes militares confirman este dato. Algunas concretan que a Viator y Ronda se enviaron vacunas fabricadas por Pfizer, ya que el grueso del personal de la Brigada de la Legión tiene menos de 60 años.

Cabe recordar que precisamente el 7 de abril el Ministerio de Sanidad, con el aval del Consejo Interterritorial de Salud Pública, suspendió la vacunación con AstraZeneca para menores de 60 años, después de la polémica por los trombos y otros efectos secundarios, algunos graves e incluso mortales, que se estaban registrando en distintos lugares del mundo. Después acabó por destinarla a las personas de entre 60 y 69 años.

Esa decisión también se aplicó en las Fuerzas Armadas: los distintos cuarteles generales dieron orden a sus unidades de paralizar la administración de las dosis de AstraZeneca.

Así que, de pronto, las Fuerzas Armadas se quedaron sin vacunas de Pfizer, y las vacunas de AstraZeneca no las podía usar, ya que la inmensa mayoría de los miembros de las Fuerzas Armadas, salvo los altos mandos, son menores de 60 años.

ECD se puso en contacto con una portavoz del Ministerio de Defensa el jueves 29 de abril, para tratar de ampliar la información y recabar una explicación a esta decisión sobre la vacunación. Al cierre de esta edición no se había recibido ninguna respuesta.

Destinados al extranjero sin vacuna

Esta escasez de vacunas obligó a parar de vacunar. Hasta el punto llegó la falta de dosis, que se incumplió uno de los principios fundamentales de la estrategia de vacunación contra el coronavirus en las Fuerzas Armadas: el de que quienes se marchan a una misión o puesto en el extranjero, lo hagan con la vacuna puesta.

El colectivo de personal a desplegar en el exterior era uno de los primeros en el orden de prioridad de inmunización en las Fuerzas Armadas.

En fechas recientes, ante la falta de vacunas, militares que se tenían que marchar destinados al extranjero han terminado viajando sin haber recibido la vacuna. No se trata de grandes contingentes que tuvieran que relevar a militares en zona de operaciones, sino más bien de pequeños grupos (cinco, diez personas) de miembros de las Fuerzas Armadas, que por ejemplo tenían que incorporarse a algún cuartel general internacional en representación de España.

Algunos desajustes

Esta circunstancia, que obligó a paralizar la vacunación, ha causado estupor, y cierto enfado, entre los militares, sobre todo oficiales y oficiales generales, que han tenido conocimiento de los hechos.

Algunas fuentes señalan que se prevé que este decisión, de vacunar por completo a todo el personal de una unidad de cierto tamaño, pueda repetirse pronto, es decir, que de nuevo se de orden de vacunar a otra base, cuartel o unidad que va a recibir la visita de Margarita Robles.

En general, la sensación de distintas fuentes del Cuerpo Militar de Sanidad es que en la implementación del plan de vacunación en las Fuerzas Armadas se están dando algunas situaciones que revelan falta de organización y de planificación clara, con un calendario establecido.

Por ejemplo, señalan que, tras citar a todos los jueces del Tribunal Militar Central, y al resto del personal que trabaja allí, faltó uno de los citados, y su dosis se tuvo que desechar, se tiró a la basura porque estaba al límite de su conservación.

También ha ocurrido que unidades militares sanitarias han recibido órdenes para vacunar de prisa y corriendo a militares para no desaprovechar unas tres decenas de viales que también se iban a tirar. Se tuvo que buscar a toda velocidad militares aún no vacunados en la Brigada de Sanidad, en el Regimiento de Transmisiones nº 22 del Ejército de Tierra (con base en Pozuelo de Alarcón), en el Regimiento de Infantería ‘Inmemorial del Rey’ nº 1 del Cuartel General del Ejército...

La disparidad y cambios en las órdenes y los criterios de vacunación podría ser una de las causas que explican el cese del general de División médico Antonio Conde Ortiz como inspector general de Sanidad de la Defensa (Igesan), decidido hace unas semanas por Margarita Robles.

El vídeo del día

José Luis Perales comienza su gira de despedida en Starlite
Comentarios
Somos ECD
¿Buscas un medio de información libre, que no se casa con nadie?