El veto a Israel frustra una compra de placas balísticas para guardias civiles
El Ejército de Tierra adjudicó a Guardian una partida de elementos de protección para los agentes desplegados en misiones de paz
La decisión del Gobierno de Pedro Sánchez de no comprar a empresas de Israel material relacionado con la defensa y la seguridad no sólo impacta en contratos del Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire. También la Guardia Civil se está viendo afectada.
- Contrato de munición
- Contratos sobre mantenimiento y suministros
- Placas balísticas para la Guardia Civil
- Ofertas recibidas y selección
- El Ejército de Tierra revoca la compra a Guardian
- Otras adjudicaciones a Guardian
- Justificación del Ministerio de Interior
Contrato de munición
Fue precisamente un contrato para comprar unos 12 millones de cartuchos de munición de 9 mm para armas cortas de la Guardia Civil, desvelado por Confidencial Digital, el que provocó una fuerte polémica entre los partidos que sostienen el Gobierno de España.
Interior anunció que anularía la adjudicación, pasaron los meses y finalmente formalizó la adjudicación a Guardian e IMI, dos empresas israelíes. Aún hoy ese contrato no está anulado, pese a que el Gobierno volvió a comprometerse a revocarlo.
El Ministerio de Defensa lleva unas semanas anulando los anuncios de adjudicación de licitaciones que ganaron empresas israelíes, o compañías españolas pero que iban a utilizar tecnología israelí en sus servicios o suministros para las Fuerzas Armadas.
Este lunes 22 de septiembre órganos de contratación del Ejército de Tierra, la Armada y la Unidad Militar de Emergencias (UME) han publicado resoluciones que anulan la publicación de los anuncios de adjudicación de más de una docena de contratos de Defensa.
Contratos sobre mantenimiento y suministros
Se han visto afectados contratos sobre todo de mantenimiento y suministro de repuestos para morteros, estaciones de armas de los vehículos RG-31, inhibidores de frecuencia, radios, equipos de rayos x…
Algunas licitaciones se habían adjudicado a empresas israelíes como Pap Tecnos (filial española de la israelí Rafael), Elbit, Guardian, así como a compañías españolas que iban a suministrar tecnología israelí, por ejemplo de Elbit.
Placas balísticas para la Guardia Civil
Uno de los contratos anulados llama especialmente la atención. Era un suministro para la Guardia Civil, pero lo tramitó el Mando de Apoyo Logístico del Ejército de Tierra.
Tenía por objeto la “adquisición de placas balísticas, para unidades de la Guardia Civil destacadas en misiones internacionales de mantenimiento de paz”.
En operaciones de las Fuerzas Armadas en el exterior como la de Líbano hay guardias civiles desplegados en misiones de seguridad del contingente y de sus bases. También se despliegan guardias civiles para adiestrar a fuerzas policiales o militares de otros países, como ocurre en Irak.
El Mando de Apoyo Logístico del Ejército de Tierra tramitó en 2024 esa licitación, por 250.000 euros.
Se trataba de adquirir placas balísticas, que se pudieran colocar en la parte frontal y en la dorsal del chaleco antibalas de dotación reglamentaria en la Guardia Civil.
El Servicio de Armamento y Protección Policial, de la Dirección General de la Guardia Civil, marcó unos requisitos de blindaje: “Sería deseable que las placas estén certificadas según la normativa NIJ Standard 0101.06 nivel IV o normativa equivalente. Este requisito deseable será valorable en los criterios de valoración del Expediente, no siendo excluyente ni exigible”.
Estableció que cada placa debía garantizar protección frente a disparos con munición del calibre 7,62 x 51 mm AP (9,55 g), y con cartuchos de 7,62 x 51 NATO FMJ, a 15 metros de distancia.
Ofertas recibidas y selección
Se presentaron seis ofertas, y el Ejército de Tierra eligió la de Guardian Homeland Security, empresa israelí con sede en España que comercializa material militar y policial. Fue la compañía que vendió las pistolas Ramon (de EMTAN) a la Guardia Civil, y los cartuchos de 9mm de IMI Systems.
El contrato se adjudicó en noviembre de 2024, y se formalizó en diciembre. Por tanto, los ministerios de Defensa e Interior ya se habían comprometido a no comprar material de Israel.
Pero más tarde el departamento de Fernando Grande-Marlaska se excusó con compras de chalecos antibalas, por ser elementos defensivos, de protección de los agentes.
Nada de eso ha impedido que este lunes 22 de septiembre, pasadas las 9 de la mañana, el Mando de Apoyo Logístico del Ejército de Tierra haya publicado los anuncios que anulan tanto el anuncio de adjudicación como de formalización de la “Adquisición de placas balísticas, para unidades de la Guardia Civil destacadas en misiones internacionales de mantenimiento de paz”.
El Ejército de Tierra revoca la compra a Guardian
De esta forma, el Ejército de Tierra revoca la compra a Guardian de las placas balísticas para los guardias civiles que son desplegados en misiones en el exterior.
El Mando de Apoyo Logístico eligió a esta empresa por delante de las otras cinco ofertas por haber presentado la mejor relación calidad-precio. El importe de adjudicación final fue de 249.840,8 euros.
Otras adjudicaciones a Guardian
Curiosamente, no se han anulado todas las adjudicaciones a Guardian de placas balísticas para la Guardia Civil.
El diario Vozpópuli contó hace unos meses que el Ministerio del Interior había adjudicado a esa misma empresa con sede en Israel un contrato de “Suministro de material de protección personal para Unidades Operativas de la Guardia Civil”.
La licitación superaba los 400.000 euros de presupuesto, y se dividía en un lote de chalecos antibala flotabilidad para agentes destinados en el Campo de Gibraltar (donde los narcotraficantes actúan con gran violencia y utilizan armas de guerra de gran calibre), y otro lote de placas balísticas con nivel de blindaje IV.
La Subdirección General de Planificación y Gestión de Infraestructuras y Medios para la Seguridad, del Ministerio del Interior, decidió en febrero de este año adjudicar el lote de las placas balísticas a Guardian Homeland Security, por 220.704 euros.
Formalizó el contrato en abril de 2025, en fechas cercanas a la formalización de la compra de cartuchos para las pistolas de la Guardia Civil.
Justificación del Ministerio de Interior
El ministerio de Grande-Marlaska justificó esa compra a una empresa israelí por ser material de protección, no armamento, y por lo tanto consideró que ese acuerdo no estaba sujeto al compromiso de no suscribir contratos de compraventa de armas con empresas israelíes.
Pues bien: a diferencia de la compra de placas balísticas para los guardias civiles en el exterior, que gestionó el Ejército de Tierra, el contrato con Guardian para los agentes en el Campo de Gibraltar no se ha anulado este lunes 22 de septiembre. Al menos, no se había anulado a las 19:00.