Dinero

2020 ha sido el año de la bicicleta: un millón y medio vendidas y un 40% de crecimiento en la facturación

Hay un año de lista de espera para comprar algunos modelos porque los fabricantes de piezas no dan a basto

Un hombre en bicicleta.
photo_camera Un hombre en bicicleta.

"El ciclismo está cada vez más de moda, los españoles tienen unos hábitos más saludables. Tras la pandemia ha habido un cambio brutal en la sociedad, no hay más que ir un fin de semana a la montaña para ver que hay gente haciendo deporte al aire libre", así resume el boom del sector Álvaro Olasolo responsable de comunicación de BH Bikes.

BH Bikes es una empresa española dedicada a la manufactura de bicicletas. Su facturación en un año ha pasado de 52 millones de euros en 2019 a los 60 millones, con los que cerró el último año fiscal. Con todo, sus 235 trabajadores no dan a basto, la demanda supera a la oferta y para algunos modelos hay una espera de hasta un año. Mas Olasolo recuerda que no es un problema sólo de su empresa, es algo generalizado en el sector tras la pandemia.

En España se vendieron más de 1,5 millones de bicicletas durante 2020, un 24,1% más que en 2019. Está siendo una tendencia global, en Europa la cifra fue de 22 millones de unidades, lo que supone un incremento del 40% respecto al ejercicio anterior. Así lo reflejan los datos de CONEBI (Confederación de la Industria de la Bicicleta Europea).

"En el año 2020 se registraron varios récords históricos: un 40% de crecimiento de facturación y un millón y medio de unidades vendidas, con un crecimiento del 25%", explica Jesús Freire, secretario general Asociación de Marcas y Bicicletas de España (AMBE).

Para Freire la tendencia y los hábitos existían en años anteriores y han sido acelerados por la pandemia. "El incremento en ventas de bicicletas y facturación del sector ya crecía de manera importante antes de la pandemia, ligado a unos hábitos más sostenibles", sentencia el experto.

2.600 millones facturación

Con todo, la patronal de los fabricantes de bicicletas españoles se enorgullece de que el sector tuvo 2.607 millones de euros de facturación el pasado año. Las cifras tienen su repercusión en el empleo. La bicicleta en España es una industria que de manera directa da trabajo a 22.000 personas, además Freire asegura que su impacto directo es mucho mayor y pone el ejemplo del ciclotursimo, cuyo impacto económico es 4 o 5 veces mayor que la industria en sí.

Freire no cree que la fabricación de bicicletas haya tocado techo. "Comparado con otros mercados europeos, el español es muy maduro en el uso de la bicicleta para usos deportivos pero en términos de movilidad urbana está todo por hacer", arguye.

La venta de bicicletas como elemento de movilidad parece estar despegando en España. Se ha incrementado un 48% la venta de bicicletas eléctricas (hasta un total de 212.635 unidades) que tienen un precio mayor que la bicicleta tradicional, unos 1200 euros más para el mismo modelo según Olasolo. Desde AMBE ven como "las bicicletas están sustituyendo a otros vehículos a la hora de desplazarse".

El crecimiento no ha sido tan acentuado en todos los segmentos. Según datos de la patronal, la bicicleta urbana creció un 46%, las de carreras un 46% y las de montaña un 27%. Esta última es la más usada en España, Freire expone que es la que usan desde los ridders a los niños.

Problemas de suministro

Olasolo piensa que los números de facturación y ventas podrían ser más altos aún si no hubiera un "cuello de botella" en el suministro de piezas. BH Bikes está fabricando a la máxima velocidad que le permite su cadena de suministros.

"Hay problemas con los componentes. Nosotros estamos centrados en fabricar el cuadro, que es el elemento diferenciador entre bicis, sin embargo todas las marcas utilizamos elementos similares en los cambios y la transmisión que de proveedores externos. Los principales son Sram que son americanos y Shimano, japoneses. Son estos proveedores los que están teniendo problemas para suministrar a las marcas", se lamenta Olasolo. Los fabricantes de piezas no pueden hacer frente al boom de la bicicleta en Europa.

La espera no será de un año en un futuro, pero Freire reconoce que "para determinados modelos habrá esperas de varios meses, Al igual  que pasa en la automoción". El experto añade que "estábamos habituados a tener la bici en la tienda, pero esto también cambiará respecto al futuro".

Desde BH calculan que la situación de no poder hacer frente a la demanda durará por lo menos dos años. Sin embargo, una vez se estabilice la oferta no esperan volver a un volumen de trabajo anterior a la pandemia porque "mucha de la gente que se ha subido al carro de la bicicleta se va a quedar, el ciclismo es un deporte que engancha", sentencia Olasolo.

Bicicleta eléctrica

Todos los actores del sector coinciden al señalar el momento de oro que vive el sector y las grandes oportunidades que se presentan, una vez se estabilice la situación. La bicicleta eléctrica es el vehículo eléctrico más popular y asequible, lo que en un futuro, cuando se impulse aún más la agenda 2030 será un revulsivo para el sector. Por el momento, la eléctrica necesita de "todo un entramado mecánico que hace que el valor añadido sea mayor. Incluso en la postventa", debido a la complejidad del vehículo y  "hay una demanda enorme para técnicos de bicicleta espectacular", revela Freire, tanto que el año que viene se abrirá un grado de FP específico para bicicletas.

2020 ha sido el año de la escapada de los fabricantes de bicicletas, pero el sector aún va a pedalear con más fuerza.

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