El cálculo de las pensiones cambia en 2026: así podrás mejorar tu base reguladora
A partir de 2026, la Seguridad Social iniciará un nuevo método de cálculo para las pensiones de jubilación, con un enfoque que se desplegará progresivamente hasta 2044. Este cambio forma parte de la segunda fase de la reforma Escrivá, regulada en el Real Decreto-ley 2/2023.
El objetivo principal es rediseñar la base reguladora sobre la que se calculan las pensiones, incorporando un mayor número de años cotizados para reflejar mejor la carrera laboral del trabajador.
Una reforma estructural con aplicación gradual hasta 2044
El nuevo sistema de cálculo de la base reguladora afectará a todos los trabajadores que accedan a la jubilación a partir del 1 de enero de 2026. Desde entonces y hasta 2044, convivirán dos fórmulas de cálculo, aplicándose de forma automática la que resulte más favorable para el trabajador.
La fórmula tradicional, vigente hasta 2025, se basa en dividir entre 350 la suma de las últimas 300 bases de cotización. Sin embargo, a partir de 2026 entra en juego una nueva opción: se calculará la base reguladora dividiendo entre 352,33 las 302 mejores bases de los últimos 304 meses.
Calendario progresivo de la reforma
El cambio no será inmediato, sino que se extenderá durante casi dos décadas. Cada año, el número de meses y bases de cotización consideradas irá aumentando hasta llegar a la fórmula definitiva en 2044:
- 2027: 304 mejores bases de los últimos 308 meses / 354,67
- 2028: 306 mejores de 312 / 357
- 2029: 308 mejores de 316 / 359,33
- 2030: 310 mejores de 320 / 361,67
- 2031: 312 mejores de 324 / 364
- 2032: 314 mejores de 328 / 366,33
- 2033: 316 mejores de 332 / 368,67
- 2034: 318 mejores de 336 / 371
- 2035: 320 mejores de 340 / 373,33
- 2036: 322 mejores de 344 / 375,67
El sistema definitivo: en vigor desde 2044
A partir de 2044, el cálculo quedará fijado legalmente: se dividirá entre 378 la suma de las 324 mejores bases de cotización de los últimos 348 meses, según el artículo 209.1 de la Ley General de la Seguridad Social. Este método permite eliminar los años con menor salario o cotización, lo que puede aumentar el importe final de la pensión.
Integración de lagunas y actualización por inflación
Como hasta ahora, las bases anteriores a los dos últimos años se actualizarán con coeficientes que reflejan el impacto de la inflación. Además, la integración de lagunas —es decir, rellenar meses sin cotización— seguirá disponible para los trabajadores, salvo empleadas de hogar y autónomos. Estas lagunas se cubrirán con un porcentaje de la base mínima vigente.
Excepciones y flexibilidad del nuevo sistema
Durante el periodo de transición, la Seguridad Social aplicará automáticamente la fórmula que otorgue una pensión más elevada, lo que evita perjuicios a los nuevos jubilados. Además, entre 2041 y 2043 se contemplan fórmulas alternativas menos exigentes en cuanto a número de bases consideradas, antes de que el modelo definitivo entre en vigor.
Una transformación alineada con el contexto europeo
Este rediseño se enmarca en el conjunto de reformas estructurales impulsadas por el Gobierno en línea con las recomendaciones europeas para garantizar la sostenibilidad del sistema público de pensiones. La ampliación del periodo de cómputo responde también al aumento de la esperanza de vida y a la necesidad de ajustar las prestaciones a carreras laborales más cambiantes y fragmentadas.
En definitiva, el nuevo modelo de cálculo de las pensiones supondrá una transformación profunda que se desplegará de forma paulatina, con el objetivo de ofrecer un sistema más justo, ajustado a la realidad laboral actual y capaz de sostenerse en el largo plazo.
