Moncloa está encantada con el ‘show’ que ha montado Aldama
- Gobierno y PSOE ante la rueda de prensa de Leire Díez
- Reacciones internas del PSOE ante las declaraciones de Díez
- Evaluación de la dirección socialista sobre el manejo de la crisis
- Impacto del enfrentamiento entre Aldama y Díez
Gobierno y PSOE ante la rueda de prensa de Leire Díez
El Gobierno y el Partido Socialista —cuyas cúpulas coinciden casi al completo— asistieron atónitos a la rueda de prensa de la exmilitante Leire Díez reventada por el comisionista Víctor de Almada, epicentro del ‘caso Koldo’.
Reacciones internas del PSOE ante las declaraciones de Díez
Una comparecencia que muchos dentro del partido tacharon de inverosímil. Tanto por las explicaciones de Díez —que justificó sus reuniones con empresarios imputados para buscar trapos sucios del jefe de la UCO como parte de una labor de investigación particular—, como por la irrupción del empresario, todos quedaron estupefactos.
Evaluación de la dirección socialista sobre el manejo de la crisis
“En shock”, “atontados”, “noqueados”... fueron algunas de las palabras que utilizaron cargos y militantes socialistas para describir su estado de ánimo y el de todo el partido. Tras días echando balones fuera, Ferraz decidió convocar a la militante para atajar el problema por el enfado interno de afiliados y cuadros medios que miraban hacia arriba exigiendo mano dura.
En la dirección admiten que calibraron mal cuánta importancia se le daría a este tema, porque pensaron que quedaría en el olvido, como los wasaps del presidente, Pedro Sánchez, con el exministro José Luis Ábalos. Pero no. La lentitud convirtió la estrategia de silencio y distanciamiento en un boomerang que le explotó al partido en la cara el pasado miércoles.
Impacto del enfrentamiento entre Aldama y Díez
Sin embargo, con el paso de los días, la cúpula socialista considera que no todo es tan negro como parece. El PSOE está convencido de que “el show de Aldama”, encarándose con Díez después de que la militante negara que actuase por orden de Ferraz, deja en mala posición al empresario: único implicado que ha admitido los delitos que se le imputan y el cobro de comisiones ilegales.
“El principal motor de la causa ha quedado en ridículo”, aseguraban fuentes socialistas. Aldama prometió una retahíla de pruebas para salir de la cárcel que, un año después, no ha facilitado, pero le han valido para librarse de prisión provisional por otra causa, la que investiga el fraude de los hidrocarburos.
Este es uno de los temas de estudio de Díez, según admitió la propia socialista. En el Gobierno consideran que el empresario está padeciendo un desgaste público cada vez mayor y una falta de credibilidad de la que se puede aprovechar el partido. Un análisis que cobra cada vez más fuerza.
Aldama, además, cerró el espectáculo con una frase que provocó que se descorchara champán en Ferraz: “Espero que el señor Feijóo haga lo que tenga que hacer”.