Ferran Adrià sorprende al revelar qué ingresos tiene desde que cerró El Bulli

Ferran Adrià, uno de los chefs más influyentes de la gastronomía mundial, marcó un antes y un después con la revolución culinaria de El Bulli, restaurante que cerró en 2011 tras alcanzar tres estrellas Michelin. Desde entonces, muchos se han preguntado cómo es la vida económica de quien fuera considerado el mejor cocinero del planeta.

En una entrevista reciente, Adrià abordó con detalle su situación actual, desvelando aspectos de su día a día que desmontan muchos mitos sobre su estilo de vida tras abandonar la primera línea de la alta cocina.

Ferran Adrià habla sobre su situación económica tras El Bulli
Ferran Adrià habla sobre su situación económica tras El Bulli

El chef catalán Ferran Adrià, pionero de la cocina molecular y referente internacional de la gastronomía española, ha compartido en el pódcast La Fórmula del Éxito cómo organiza su vida desde que cerró El Bulli en 2011. El restaurante, con tres estrellas Michelin, fue considerado durante años el mejor del mundo, pero Adrià decidió retirarse a los 50 años tras un intenso recorrido profesional.

Un estilo de vida austero

En sus declaraciones, Adrià sorprendió al afirmar: «Soy una persona que no tiene ningún sueldo». Según explica, no dispone de ingresos personales regulares, ya que todo lo que genera a través de sus proyectos se destina a El Bulli Foundation, institución dedicada a la creatividad y la innovación en la cocina.

El chef aclara que su modo de vida es más sencillo de lo que muchos imaginan: no tiene coche, apenas compra ropa y aprovecha viajes vinculados a premios o invitaciones profesionales. «Me gusta comer fuera, es mi único capricho», señala. Aun así, mantiene algunos lujos puntuales, como escapadas anuales junto a su esposa.

La decisión de retirarse a los 50 años

Adrià recuerda que ya a los 35 años tomó la decisión de retirarse a los 50. Durante más de dos décadas trabajó intensamente junto a su socio Juli Soler: «Fueron 25 años de 16 horas diarias, 330 días al año». Este esfuerzo le permitió alcanzar estabilidad económica y cumplir con el objetivo de dejar la dirección de El Bulli a la edad prevista.

El cocinero insiste en que el dinero nunca ha sido su motivación principal, aunque reconoce que es indispensable para cubrir las necesidades básicas. Por ello, planificó con tiempo su futuro y aseguró parte de su patrimonio antes del cierre del restaurante.

El Bulli Foundation, su gran legado

Tras el cierre de El Bulli, Adrià impulsó la creación de El Bulli Foundation, una entidad sin ánimo de lucro que canaliza todos sus ingresos y proyectos. «Malo sería si te creas una fundación y te pones un sueldo», ironiza. Parte de su patrimonio fue donado directamente a esta institución, con la que busca mantener viva la innovación y la creatividad culinaria.

Según la información disponible en la web oficial de El Bulli Foundation, la organización desarrolla actividades educativas, de investigación y de promoción cultural, extendiendo el legado del restaurante a nuevas generaciones de cocineros y profesionales.

Un símbolo de la vanguardia gastronómica

A pesar de no tener un salario ni regentar un restaurante, Ferran Adrià continúa siendo un referente de la gastronomía. Su influencia sigue presente en chefs de todo el mundo que se inspiran en sus técnicas, su visión creativa y su manera de entender la cocina como un lenguaje universal.

Con estas revelaciones, el chef demuestra que su vida actual se centra más en el conocimiento y la innovación que en el beneficio económico, reafirmando su papel como uno de los grandes impulsores de la cocina contemporánea.

Así, más de una década después del cierre de El Bulli, Ferran Adrià mantiene su compromiso con la creatividad, alejándose del modelo tradicional de negocio y reforzando su legado como símbolo de la vanguardia gastronómica española.

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