Estas gafas de sol te pueden costar 200€ si conduces con ellas
Conducir bajo un sol intenso es una de las situaciones más incómodas y peligrosas para cualquier conductor. Pero no todos los remedios para evitar el deslumbramiento están permitidos. La Dirección General de Tráfico ha comenzado a vigilar más de cerca uno de ellos.
El sol puede convertirse en un enemigo invisible al volante. Conducir a primera hora de la mañana o al atardecer implica, en muchas ocasiones, hacer frente a una luz directa que reduce de forma drástica la visibilidad. Para combatirla, muchos conductores recurren a las gafas de sol. Sin embargo, no todas están permitidas y algunas pueden acarrear multas considerables si no cumplen ciertos requisitos.
Aunque parezca una cuestión menor, las estadísticas muestran que los deslumbramientos contribuyen a un número significativo de accidentes. Solo en 2022 y 2023, según datos de la DGT, más de 900 siniestros estuvieron vinculados a este tipo de situaciones, con decenas de víctimas mortales. A pesar de ello, hay quienes optan por usar gafas inadecuadas, ya sea por desconocimiento o por comodidad.
Tipos de gafas inadecuadas
La Dirección General de Tráfico ha señalado con especial atención dos tipos de gafas que pueden ser un problema serio: las fotocromáticas y las de categoría 4. Estas últimas, utilizadas habitualmente para deportes de invierno como el esquí, cuentan con un filtro extremadamente oscuro. Aunque resultan útiles en ambientes con luz muy intensa, en carretera suponen un riesgo, sobre todo al entrar en túneles o zonas sombrías, donde pueden dejar al conductor prácticamente sin visión.
Gafas de categoría 4
El uso de lentes de categoría 4 está completamente prohibido al volante, ya que reducen tanto la entrada de luz que simulan una conducción “a ciegas”. Por este motivo, quienes las lleven mientras conducen se exponen a sanciones económicas que pueden alcanzar los 200 euros.
Gafas fotocromáticas
Algo similar ocurre con las gafas fotocromáticas. Estas cambian su tonalidad al entrar en contacto con la radiación ultravioleta, lo que puede parecer práctico. El problema es su lentitud a la hora de aclararse de nuevo: entre 3 y 5 minutos, según la temperatura ambiente. Esto puede suponer un problema cuando, por ejemplo, se sale de un entorno soleado y se entra rápidamente en uno más oscuro.
Recomendaciones de la DGT
La DGT insiste en que lo más recomendable es utilizar gafas homologadas, preferiblemente adquiridas en ópticas o establecimientos especializados. Las lentes polarizadas y las tintadas con recubrimientos adecuados son las opciones más seguras y eficaces, ya que ofrecen una protección equilibrada sin comprometer la visibilidad.
Consecuencias del uso incorrecto
Además, es esencial comprobar que no interfieren con elementos del vehículo como pantallas o paneles digitales. Elegir un modelo sin garantías o simplemente por estética puede ser más caro de lo que parece. En este caso, no solo está en juego una multa: también la seguridad del conductor y del resto de ocupantes del vehículo.