Lo que un piloto de dron hizo junto a un aeropuerto en Canarias deja atónita a la Guardia Civil

La Guardia Civil ha detectado una actividad aérea que ha sorprendido incluso a los agentes más experimentados. Un piloto de dron fue identificado realizando maniobras no autorizadas en las inmediaciones de un aeropuerto canario.

La operación, que tuvo lugar en Playa Blanca, generó una situación de riesgo en un entorno de alto control aéreo. La multa que podría afrontar es de dimensiones considerables.

Piloto de dron arriesga multa millonaria en Canarias

Un vuelo ilegal a escasos metros de un aeropuerto

Una patrulla de la especialidad de Fiscal y Fronteras del Aeropuerto de Fuerteventura intervino tras recibir una alerta ciudadana. El aviso informaba sobre la presencia de un dron volando a baja altura, cerca de un grupo de surfistas en Puerto del Rosario. El aparato, un DJI Mini 2 Pro de apenas 249 gramos, operaba sin ningún tipo de autorización, infringiendo la normativa vigente sobre el uso de aeronaves no tripuladas en espacios controlados.

La ubicación del vuelo, a menos de dos kilómetros de la cabecera norte del aeropuerto, se encuentra dentro del ATZ (zona de tránsito de aeródromo), un espacio donde el control de tráfico aéreo es continuo y obligatorio.

Una infracción muy grave según la ley

Según lo establecido en el artículo 48.3 de la Ley 21/2003 de Seguridad Aérea, este tipo de acciones constituye una infracción muy grave. El piloto no solo vulneró las limitaciones operativas del espacio aéreo, sino que además puso en riesgo a las personas en tierra, ya que un fallo del dispositivo podría haber causado lesiones.

La Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) es la entidad encargada de autorizar este tipo de operaciones. Cualquier vuelo en proximidad a un aeropuerto sin su permiso puede acarrear sanciones económicas que van desde los 90.001 hasta los 225.000 euros.

Requisitos para operar un dron en España

La legislación española, en consonancia con el Reglamento (UE) 2019/947, obliga a los pilotos de drones a conocer y cumplir una serie de requisitos técnicos y legales. Entre ellos, se encuentran la obtención de un certificado de competencia, el registro del operador y la utilización de sistemas de identificación remota en determinados casos.

Además, está prohibido volar en zonas restringidas, urbanas o de aglomeración de personas sin la autorización expresa correspondiente. El desconocimiento de la normativa no exime de su cumplimiento ni de las posibles consecuencias legales.

Compromiso con la seguridad aérea

La Guardia Civil ha reiterado su compromiso con la vigilancia del espacio aéreo en las islas. Estas actuaciones forman parte de una estrategia coordinada con la Agencia Tributaria y otras entidades estatales para garantizar la seguridad de las operaciones aéreas.

En este contexto, se recuerda que los drones, aunque sean de uso recreativo o de pequeño tamaño, deben operar bajo estrictas condiciones para evitar incidentes que comprometan el tráfico aéreo.

Una advertencia a futuros operadores

Este caso sirve como recordatorio de que cualquier comportamiento negligente en el manejo de drones puede tener consecuencias graves. Las autoridades insisten en que los usuarios deben informarse adecuadamente antes de realizar cualquier vuelo.

El creciente uso de sistemas aéreos no tripulados requiere una mayor responsabilidad por parte de los operadores. Solo así se podrá compatibilizar esta tecnología con la seguridad en el entorno aeroportuario.

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