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José Mota: rey de las Nocheviejas y patriarca de una familia de humor

Quedan pocos días para que José Mota arrase en las audiencias de Nochevieja con su décimo especial en solitario de fin de año, Retratos Salvajes. En esta década prodigiosa, el consolidado humorista progresa con un estilo propio, una versatilidad llena de talento y un equipo de profesionales y amigos con los que trabaja desde hace lustros

“La gran familia Mota”
photo_camera“La gran familia Mota”

Ahora que los medios hablan del especial de Mota, enfocamos en primer plano al actor de Montiel y sus 30 años de humor. Sus colaborares Paco Collado, Chema Lorite, Patricia Rivas, Jaime Ordóñez, Marcos Ortiz, Raúl Cano, Mago More, Luis Larrodera y Goyo Jiménez nos cuentan quién es Mota sin caretas, las claves de su humor, y otras historias sin maquillaje del hombre que marida las uvas de la risa del 35% de los hogares de España.

Ni quién da las campanadas, ni cuál será el último anuncio del año. Los españoles cada vez nos planteamos más qué nos contará este fin de año José Mota… Pues este fin de año José Mota nos contará cuatro Retratos Salvajes y será el décimo programa especial de Nochevieja dirigido en solitario por el actor manchego. Ni en Zarzuela se pierden esta cita. Los reyes y las infantas son cuatro de los fieles seguidores de un programa que ya es tradición afincada en las navidades españolas. Un 35% de las audiencias de la noche del glamour centran su mirada en Mota. En Mota, y su gente.

Ni en Zarzuela se pierden esta cita. Los reyes y las infantas son cuatro de los fieles seguidores de un programa que ya es tradición afincada en las navidades españolas.

Cuentan que un día de su tierna juventud, allá en las tierras manchegas, en una jornada de bar, José Sánchez Mota y un amigo hacen confidencias a pie de barra. En la televisión de entonces anuncian la programación de Nochevieja y Mota profetiza: “Algún día estaré allí”. La televisión. La capital. El éxito. Su confidente le tacha de loco y sigue bebiendo, pero ya se ve que Mota tenía ese deseo tan fuertemente arraigado en sus sueños, que lleva años y muchas horas de trabajo haciéndolos realidad.

Mota es actor desde el vientre materno. En el colegio hacía teatro y alguna profesora recuerda que ya entonces tenía “una creatividad desbordante”. “A los 18 años más o menos –apunta su mujer, Patricia Rivas- le dijo a su padre: Me voy, y si no lo consigo, volveré. Quiero triunfar en el humor”.

Y el tren con destino al Mota de hoy partió hacia un mundo difícil, largo, en un recorrido que ya es de los más consolidados del humor y español. Su vida profesional está muy ligada a la de Juan Muñoz, con quien formó Cruz y Raya en 1988. Arrancan entonces de la mano sus actuaciones en salas de Madrid y en programas de radio con Luis del Olmo o Javier Sardá. Un año más tarde encuentran espacio propio en TVE y los viernes por la noche les acercaron –hace ya casi 30 años- al gran público nacional.

José Mota ha actuado en el pub Bradbury y en el residencial Paraíso. Ha hecho Tutti-frutti en Telecinco. Ha salido en una peli de Torrente. Ha imitado a Santiago Carrillo bailando break dance. Ha doblado al burro de Shrek, a Mike Wazowski en Monstruos S.A., y a Donald, el mono, en Zooloco.

En 1993 se sentó por primera vez antes los españoles para un especial de Nochevieja con Este año, Cruz y Raya ¡Seguro! Desde 2007 dirige y coordina los especiales de fin de año en TVE, con parón en 2012 y 2013. Esto, más muchos programas de humor en diferentes cadenas en estos años, más tres películas con dos nominaciones a los Goya, más…

Amigos, y sin embargo compañeros

La carrera de Mota está llena de amigos con los que trabaja desde hace muchos años, particularmente cuando se acercan las uvas, se oyen de lejos las campanadas en Sol y España manifiesta su ansia viva de preferir acabar el año con humor, a pesar de los pesares.

Paco ColladoEl Aberroncho- es de Madrid y nació en 1960 “en Vallecas, en una casa humilde no, lo siguiente”. Conoció a José Mota en 1987 por mediación de Joaquín Luqui. Desde los 90 de Tutti-frutti comparten plató. Viajan juntos, se ríen juntos y trabajan al alimón.

Patricia Rivas es su mujer y su colaboradora. Se conocieron durante el verano de 1993 en Abierto por vacaciones, que se emitía desde los estudios Buñuel de TVE. Se casaron en 2005 después de 10 años de novios.

Mago More llegó a Mota a través de Juan Muñoz en 1994. “Nos miramos y nos dijimos: ¡Este es de los míos! Me sentí muy identificado con su estilo propio de humor, más que con el de Cruz y Raya”. Ahora son vecinos -en la realidad y en la ficción- y siguen riéndose juntos.

Marcos Ortiz tiene 43 años y es de Formentera. Comparte platós con Mota desde Cruz y Raya. Mientras estudiaba Arte Dramático conoció a Patricia, y Patricia puso su talento ante los ojos del jefe del clan. Ha estado en todos los especiales en solitario de fin de año del de Montiel, y ahí sigue, compatibilizando el humor con teatro, series y películas.

Jaime Ordóñez es de Málaga y nació en 1971. En 2002, mientras interpretaba sus papeles en Cuando Harry encontró a Sally, se topó con Mota gracias a Santiago Segura. Desde entonces trabajan juntos, y desde entonces ha conocido a Álex de la Iglesia, que le ha puesto un sitio en la pantalla grande con papeles memorables como el que hace en El Bar.

Raúl Cano estudió Violín, pero desde 1997 se dedica a la interpretación. Él también conoció a Mota en 2002, en el cumpleaños de un amigo en común. Poco después le vio actuar en 666 y prometió que “cuando tenga un programa en televisión, vas a estar tú”. Ahora es actor habitual de series españolas y coordinador de muchos espectáculos de Yllana, pero mantiene su puesto de secundario de Mota cada fin de año.MOTA2

El presentador, monologuista y actor Luis Larrodera le conoció en 2004 en los estudios de TVE donde grababan sus cosas Cruz y Raya. “A las pocas semanas de la emisión, vinieron a participar en el Un, dos, tres. Fue una maravilla. Yo le seguía desde siempre, ¡y de repente, estaba trabajando con él! Compartieron minutos en La hora de José Mota y en algún especial de Nochevieja.

Chema Lorite es el coordinador de los guiones de José Mota en todos sus trabajos desde que se encontraron en 2007, cuando empezó el primer especial de fin de año de esta década prodigiosa con Ciudadano Kien

Goyo Jiménez camea con Mota desde 2008, cuando era codirector, guionista y actor en La hora de José Mota. Mago More aterrizó en 2009 cerca de Mota tras su paso por El Club de la Comedia. Y muchos otros han ido y han venido en torno a la vida y el trabajo del Tío de la Vara de medir el talento y atraerlo como un imán.

Después de más o menos años de amistad y trabajo, todos siguen siendo amigos de José Mota. Amigos de verse fuera de la tele, de hacerse bromas por el telefonillo, y de agradecerle enormemente el tirón de popularidad que necesita un actor para sobrevivir en un mundo profesional “tan duro”, como subraya Marcos Ortiz.

Después de más o menos años de amistad y trabajo, todos siguen siendo amigos de José Mota. Amigos de verse fuera de la tele, de hacerse bromas por el telefonillo, y de agradecerle enormemente el tirón de popularidad.

Mota sin caretas

Paco Collado dice: “Yo a Mota le quiero con locura. No tengo hermanos, pero él lo ha sido siempre para mí”. El hombre que late debajo de El Aberroncho, Ricardo Boquerone o Burriagas destaca su amistad personal, la capacidad de Mota “de sacarte siempre la vis cómica y de animarte a que des rienda suelta” y su “inventiva brutal”. Pone el énfasis en que José Mota es “un gran actor, también para papeles dramáticos, y tremendamente versátil. Es un gran mimo que se saca personajes de la manga”.

Para Patricia Rivas el Mota profesional es “súper amable, súper honesto, muy agradecido y un buen jefe. Su perseverancia y su amor por la profesión se notan siempre en la calidad de todo lo que hace. Llevo 23 años trabajando con él y me sigue dando mucho respeto, aunque cree un clima agradable a su alrededor. Es una buena persona”.

Marcos Ortiz tiene a Mota “por uno de mis mejores amigos. Es una persona inteligente, muy culta, tiene una memoria prodigiosa y, si necesitas algo, siempre está ahí”. Raúl Cano recuerda su interés personal por él cuando se rompió el tendón de Aquiles y subraya que “se preocupa mucho por su familia y por su gente”.

Jaime Ordoñez destaca que es “una persona cercana, humilde, sencilla y cariñosa. Nos reímos mucho trabajando juntos, pero es tremendamente exigente, porque es un perfeccionista. Desde luego, no se llega hasta dónde ha llegado él siendo un conformista. Es muy trabajador y muy amigo de sus amigos. Entre sus colaboradores ha sabido crear una familia”.

Jaime Ordoñez destaca que es “una persona cercana, humilde, sencilla y cariñosa. Nos reímos mucho trabajando juntos, pero es tremendamente exigente, porque es un perfeccionista.

Todos coinciden en que es “un trabajador y un inconformista”, como apunta Luis Larrodera, y destacan que “siendo él el director y teniendo el talento suficiente para brillar en exclusiva, quiere darnos a todos nuestro hueco y potenciar nuestras habilidades y nuestras posibilidades al máximo”, señala Marcos Ortiz. Concluye Larrodera: “Me parece un profesional como la copa de un pino que conoce a la perfección el oficio de hacer reír y el de la televisión. Es muy educado y está constantemente pensando en cómo mejorar. Verle trabajar es muy estimulante”.

Larrodera: “Me parece un profesional como la copa de un pino que conoce a la perfección el oficio de hacer reír y el de la televisión. Es muy educado y está constantemente pensando en cómo mejorar. Verle trabajar es muy estimulante”.

MOTA3Mago More destaca de Mota “lo mucho que ayuda a los demás sin que nadie se entere. Suele ir a hospitales a alegrar la vida a personas que sufren. Uno de sus especiales de Nochevieja se lo dedicó a un amigo suyo que falleció de cáncer”.

En lo personal, Mota tiene tres hijos: Daniela (11 años), José (5 años) y Valeria (3 años). En su casa “el humor es fundamental. Somos dos adultos muy niños a los que nos encanta hacer bromas con nuestros hijos y amigos”. Cuando el matrimonio va por la calle, “mucha gente le da las gracias por lo que hace. Pensar que hay personas que sufren menos gracias a su trabajo es una satisfacción”. Y, claro, cada 31 de diciembre, en directo y en familia, ven el especial de Nochevieja. Y al día siguiente, ven en diferido la reposición.

El humor de Mota

Para los colaboradores del hombre que cierra el año despertando las sonrisas Mota es “un referente del humor español, como Tip y Coll, o Gila”, apunta Ordóñez. Cuentan todos que les ha inculcado dos principios básicos, sobre todo para los especiales de fin de año: no herir a nadie con sus imitaciones o actuaciones, y hacer un programa para todos los públicos que se pueda ver en familia.

Cuentan todos que les ha inculcado dos principios básicos, sobre todo para los especiales de fin de año: no herir a nadie con sus imitaciones o actuaciones, y hacer un programa para todos los públicos que se pueda ver en familia.

Patricia subraya que “nunca he oído ninguna crítica de personas a las que ha imitado, porque no se sienten ofendidas. Es más, muchas le llaman para darle las gracias”. Como dice Cano, “Mota no tiene miedo a lo políticamente correcto, porque él mismo se ha puesto antes unos límites centrados en tratar bien a todas las personas. Es así como profesional y como ciudadano de a pie”.

Sobre sus especiales de fin de año, Goyo Jiménez cree que son “los mejores Informe Semanal del año”. Entre todos, creen que la receta del éxito es haber conseguido sacar adelante programas valientes, críticos con humor con las cosas que no van, pero esperanzador, y Chema Lorite coincide en que eso forma parte de las intenciones que palpitan detrás del guion.

Rivas cree que Mota es muy consciente del eco de sus programas: “Yo pienso que en este mundo cada cual está por algo. A José Dios le ha dado la posibilidad y la suerte de reivindicar lo bueno y lo malo de nuestro país desde la televisión, pero con respeto y humor. Lo suyo es una crítica social llena de esperanza”.

Lo admite el propio Mota: “A mí me interesa contar historias de lo que tengo alrededor. El cómico debe tener cierto compromiso social con lo que ve y dar una opinión. No es que uno esté en la posesión de la verdad, ni mucho menos, pero me gusta poner sobre la mesa las cosas que pasan, con mi versión de los hechos. Poner toda la carne en el asador para hacer un pelín de denuncia social siempre me ha gustado. Hay cosas que creo que tengo la obligación de decir”.

De los especiales de Nochevieja Jaime Ordoñez destaca que con Cruz y Raya eran más lúdicos, “pero ahora tienen un componente de retrato social, de crítica esperanzadora. Son un fresco de los 365 días del año, un resumen afinado y afilado hecho con el prisma del humor”. Además, destaca la capacidad de reinventarse de Mota, que ha sabido desarrollar personajes que van desde el Tío de la Vara o la Vieja del Visillo, hasta el Fumi de Morata. “Me impresiona lo bien que capta la realidad social, bebe de ella y la transforma en algo maravilloso con un estilo de hacer humor que ya forma parte del subconsciente colectivo. Quién no ha dicho alguna vez “hoy, no. ¡Mañana!” o “si hay que ir, se va”… Son lo que Mago More llama “motismos: frases de Mota que cuajan en la calle y que ha llegado a utilizar incluso algún presidente del Gobierno, como Zapatero”.

Chema Lorite concreta las señas de identidad del humor de Mota: “Cercano, auténtico, identificable, respetuoso y comprometido”.

Chema Lorite concreta las señas de identidad del humor de Mota: “Cercano, auténtico, identificable, respetuoso y comprometido”.

En la Casa Real le agradecen sus imitaciones, tanto que, según Raúl Cano, “se ha ganado ser el bufón de la Corte”. Javier Bardem, Íker Jiménez, Frank de la Jungla, Alfredo Pérez Rubalcaba, Jordi Évole, Ana Pastor, José Bono, Julio Iglesias o Raphael son algunos que han hecho constar en acta que, efectivamente, están encantados de estar en los guiones de Mota, porque Mota no mata: lo que hace ayuda a reflexionar en un clima constructivo y en eso todas las personas inteligentes están de acuerdo.Sus mejores momentos y personajes

De los centenares de sketches que Mota ha hecho en su vida, Patricia se queda con este sobre las instrucciones para ser padre. A ella le hacen especial gracia personajes suyos como el cansino histórico y el Tío de la Vara, “que es un maravilloso supermán manchego”.  Sobre las imitaciones de personajes públicos, su mujer y compañera arranca diciendo: “No he conocido nunca a ninguna persona que se parezca tanto a tantos personajes, incluso físicamente. Es igual que Pablo Iglesias, que Mariano Rajoy, y ahora hace de Pedro Sánchez, y también lo borda. Se ponga lo que se ponga, los interpreta bien a todos”.

Sobre las imitaciones de personajes públicos, su mujer y compañera arranca diciendo: “No he conocido nunca a ninguna persona que se parezca tanto a tantos personajes, incluso físicamente.

Chema Lorite elige en botica esta pieza en la que un jefe suspende a un trabajador de sueldo, pero le tranquiliza con seguir trabajando sin cobrar.  Y Paco Collado considera que entre todos los personajes que hace “clava a Carlos Sobera”. Marcos Ortiz subraya “lo bien que pilla las esencias de todos los personajes que hace” y subraya sus interpretaciones de Rubalcaba y Pedro Almodóvar. Raúl Cano, por su parte, se muere cuando Mota se mete en las carnes de El Cigala y su escena preferida del curriculum audiovisual del manchego es Blasa Matrix.

Jaime Ordoñez elige tres sketches entre un millón: La alfalfalinera, la operación con microcámara y la hora de la muerte. De la etapa de Cruz y Raya se queda con este de Ben-Hur -“Somos los dos muy fans de esa película. Nos sabemos los diálogos de memoria”- y con Mariscada abundante, una pieza que circula estos días, de nuevo, por las redes sociales.

Mago More resalta los sketches de los vecinos, que surgieron improvisados en un día de lluvia. “Todos los personajes cínicos de Mota me hacen mucha gracia”. Entre sus imitaciones más memorables se queda con la de Rubalcaba, “que fue incluso portada de El Mundo”.

Una audiencia de cine

Desde que Mota dirige el especial de Nochevieja de TVE, una media del 35% de la audiencia le sigue a pie juntillas en el día de las uvas. El programa más visto fue ¡¿Estamos contentos?¡ (2010), con más de 5.590.000 espectadores. Después de un breve paréntesis Mota volvió al ruedo del fin de año en 2014 con Un país de cuento, el programa menos visto de su cantera, pero con una cuota de pantalla del 28,6% y 3.337.000 espectadores. Después, ese especial ha sido de los más alabados por la crítica.

La pasión de Mota por el cine se nota especialmente en sus Nocheviejas. Ciudadano Kien (2007), Es bello vivir (2008), Con el vértigo en los talones, Seven: los siete pecados capitales de provincia y Resplandor en la Moncloa son títulos, guiones y estéticas que confirman lo que dice Marcos Ortiz, que a Mota “le gusta mucho el cine y va al cine”. Es más, el cine es su presente y, quizás, su futuro. En 2011 estrenó su primera película –La chispa de la vida- de la mano de Álex de la Iglesia, y la Academia de Cine le nominó entre los mejores actores de reparto. Este mismo reconocimiento lo obtuvo en 2017 con Abracadabra, de Pablo Berger, donde actúa junto a Antonio de la Torre y Maribel Verdú.

Este año José Mota volverá a hacer un guiño al cine con Retratos salvajes, que incluye cuatro especiales que se cruzan: Siete horas con Mariano, El inimitable, Okupas en la Moncloa e Historia de la Munda. En ellos contará con 20 cameos, porque Mota también es un experto en aglutinar a gente en sus producciones. Desde 2007 hasta ahora ha compartido plató con Lorenzo Milá, Ernesto Sevilla, Luis Piedrahita, Josema Yuste, Santiago Segura, Pablo Motos, Pedro Erquicia, María Escario, Jorge Roelas, Óscar Higares, Beatriz Rico, Juan Ramón Lucas, Pepe Domingo Castaño, Edurne, Ruth, Roberto Álamo, Javier Gutiérrez, Daniel Guzmán, Juan José Ballesta, Jesús Álvarez, El Langui, Fernando Romay, Pepe Navarro, Rafael Amargo, Raúl del Pozo, Isco, Carvajal, Abraham Mateo, Garbiñe Muguruza… Y suma, y sigue.

Este año José Mota volverá a hacer un guiño al cine con Retratos salvajes, que incluye cuatro especiales que se cruzan: Siete horas con Mariano, El inimitable, Okupas en la Moncloa e Historia de la Munda.

La familia crece, profesionalmente

Los especiales de Mota han hecho que sus compañeros de rodaje tengan mayor realce en un mundo difícil. Jaime Ordóñez, por ejemplo, ha entrado de lleno en el mundo del cine. En 2013 logró un papel destacado como taxista amigo de lo paranormal en Las brujas de Zugarramurdi, de Álex de la Iglesia, que obtuvo ocho Goyas. En 2015 volvió a la gran pantalla con Mi gran noche y en 2017, también con De la Iglesia, hizo de mendigo alcohólico, desequilibrado y devoto de las citas bíblicas en El Bar, un papel que le valió la Biznaga de Plata en el Festival de Cine de Málaga y una nominación a los Premios Feroz.

Ordóñez subraya “la importancia que José Mota ha tenido y tiene en mi vida personal y profesional. Me ha ayudado a crecer y a madurar como persona y como actor. Para mí es un espejo en el que he aprendido los valores del esfuerzo, la disciplina, la superación, la educación y la sencillez. Ha dejado un poso nítido en mi carrera profesional después de haber sido la persona que más ha confiado en mí a lo largo de mi vida”.

Me ha ayudado a crecer y a madurar como persona y como actor. Para mí es un espejo en el que he aprendido los valores del esfuerzo, la disciplina, la superación, la educación y la sencillez.

MOTA4Además del teatro, Marcos Ortiz ha encontrado hueco en series como Mar de plástico, Centro Médico, El caso, Aida o El Ministerio del Tiempo. También ha hecho apariciones en el cine, como en La chispa de la vida y en La cueva. En su biografía profesional, “José Mota me ha dado la estabilidad laboral que no me ha dado nadie”.

Raúl Cano hace teatro y espectáculos con Yllana. Además, ha participado en series como Acacias 38, El comisario, La que se avecina o Centro Médico. También ha protagonizado cortometrajes como Depresión, o Última voluntad, los dos de Javier Fesser.

Mago More es consciente de que trabajar junto al manchego ofrece popularidad. A él le piden selfies por la calle por ser “uno de los que sale con José Mota”. De él ha aprendido a conocer muy bien el mundo de la televisión, a estar en los detalles “incluso en la edición”, a innovar siempre, “porque Mota es de los que matan a sus personajes cuando están en la cumbre para no acomodarse”.

Goyo Jiménez llena teatros. El Aberroncho es patrimonio nacional-rural…

La gran familia de amigos y compañeros agradece a Mota su talento, su talante, y su trampolín, aunque para todos el mejor regalo es trabajar junto a él, especialmente en Nochevieja. Como apunta Cano, “siempre es un regalo poder entrar en la casa de los españoles en un día tan señalado y dar ánimos para afrontar el marrón que tenemos, aunque hay que ser positivos, porque, sinceramente, no estamos tan mal”.

La gran familia de amigos y compañeros agradece a Mota su talento, su talante, y su trampolín, aunque para todos el mejor regalo es trabajar junto a él, especialmente en Nochevieja.

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José Mota nació un 30 de junio de 1965. Sin embargo, hace unos años le hicieron un test y le sacaron 39 años de edad biológica. Reírse y hacer reír, dice él, “es el antienvejecimiento más influyente. ¡Me lo dijo una científica!”.

La gran familia Mota está lista para entrar en nuestros hogares sin pedir permiso. Ya han grabado –con o sin el comisario Villarejo de cerca- lo que la media España de un lado y la media España de otro verán unidas. Daremos carpetazo con sentido del humor. Esta paz social que genera Mota –el Mota actor y el Mota persona- es de Premio Princesa de Asturias de la Concordia. Igual es socialmente saludable darse fuerte con un poyete…

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