El secreto tras el éxito de las 'Harley españolas' de 125 cc
Hace dos décadas Marc y Jordi Llorens transformaron la empresa familiar textil en una firma de motos custom de 125 cc. Hoy, sus modelos diseñados en España y ensamblados en China se venden en más de diez países.
Sus precios competitivos, estética «alta cilindrada» y calidad de detalle han conquistado Europa y Asia. ¿Cuál es el secreto que está detrás de este fenómeno?
Un cambio radical en un entorno adverso
La historia comienza en 1986, cuando el padre de los hermanos Llorens fundó una fábrica de maquinaria textil en Mataró (Cataluña). Antes del año 2000, la globalización y la crisis del sector derrumbaron la demanda. En 2004, Marc y Jordi detectaron una oportunidad: la convalidación del carné B que permitía conducir motos de hasta 125 cc, generando un mercado inmenso y emergente . Decidieron reconvertir el negocio familiar, importando inicialmente productos asiáticos.
De importadores a diseñadores
Importaban motos sencillas cuando detectaron que faltaban modelos custom con estética de gama superior. Marcelo, responsable de diseño, apostó por:
- Neumáticos anchos
- Doble disco delantero
- Horquillas telescópicas inspiradas en Harley
Así nació la Leonart Spyder 125, su primer éxito, que combinaba apariencia premium con motor utilitario de 125 cc.
Crecimiento sostenido y expansión internacional
Datos de ventas y facturación
| Año | Unidades vendidas | Facturación |
|---|---|---|
| 2024 | 700 | 1,8 millones € |
Alrededor del 40 % de las ventas proviene del extranjero, incluyendo mercados clave como Francia, Alemania, Bélgica, Suiza e Italia. Recientemente han ampliado su presencia a Japón.
Catálogo y precios
- Pulse: estilo naked juvenil ≈ 2.800 €
- Daytona y Pilder: custom ≈ 4.200 €
- Rigger: eléctrica equivalente a 125 cc
Los precios se mantienen competitivos, sin sacrificar presencia visual y prestaciones distintivas.
Estrategia y metas a futuro
La empresa, aún familiar —con sede en Mataró y siete empleados— busca duplicar producción hasta 1.500‑2.000 unidades anuales. Con una inversión constante de 300.000 € anuales, aspiran a facturar 5 millones en 2030.
Foco en nuevos mercados
Mientras su primer objetivo es consolidar su base en Europa, también quieren entrar en Reino Unido y EE. UU., donde ven espacio para una custom 125 con diseño europeo. Además, planean ampliar su gama hacia media cilindrada y modelos eléctricos.
Ventajas competitivas
- Diseño diferenciado, mayor impacto visual que otros 125 cc
- Producción flexible: diseño local + fabricación en China
- Atención al cliente con ensamblaje y postventa controlados desde Barcelona
El peso de la familia
La frase “empresa familiar” no es un cliché para Leonart. El nombre rinde homenaje al apellido materno, Lleonart, adaptado como Leonart por cuestión de imagen internacional. Jordi se encarga de la dirección y gestión; Marc lidera el diseño. Su padre figura como fundador original, y en breve Marc también será parte del accionariado.
Cultura corporativa
La estructura ágil y concentrada: showroom, taller, posventa y oficinas centrales en Mataró. Esa cercanía les permite mantener el control sobre la calidad y fidelizar clientes.
Claves del éxito
- Timing: aprovechar un cambio normativo significativo
- Diferenciación: estética potente en un segmento saturado de motos básicas
- Escala controlada: sin perder identidad ni calidad
El caso de Leonart demuestra que un proyecto familiar puede competir con grandes firmas si sabe conjugar diseño, estrategia internacional y excelencia operativa. Su apuesta por la versatilidad y presencia visual está consolidando una marca con proyección global.
