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Citroën C5 X: Fusión de conceptos

Aúna la típica elegancia de las berlinas, el dinamismo de los familiares y una cierta apariencia de SUV

photo_camera Citroën C5 X.

El nuevo Citroën C5 X destaca por una vanguardista y original estética, así como por un sobresaliente confort de marcha derivado de la suspensión Citroën Advanced Comfort. Se ofrece con dos motores de gasolina PureTech, de 1,2 litros (130 CV) y 1,6 litros (180 CV), y con un sistema de propulsión híbrido enchufable que desarrolla 225 CV. Está disponible desde 30.900 euros.

Desde que en 2017 desapareciera de los catálogos de Citroën el Citroën C5 la marca francesa dejó de tener presencia en el sector de las berlinas de tamaño mediano-grande o segmento D. Situación a la que pone fin, entrando por la puerta grande, el nuevo Citroën C5 X. Con una longitud de 4,80 m sustituye al mencionado C5 haciendo valer en primer lugar una contundente presencia que no deja indiferente a nadie, como ya ocurriera en su día con su antecesor. Bien es cierto que la marca de los Chevrones  se ha caracterizado desde sus orígenes por las grandes dosis de originalidad, vanguardismo e innovación de sus creaciones. Vehículos como, el sofisticado DS (Tiburón) o el práctico a la par que popular 2CV confirman esta aseveración. Ahora toda esta rica tradición, esta filosofía aplicada a la fabricación de automóviles continúa de la mano del nuevo Citroën C5 X; un vehículo nada convencional con unas ambiciosas pretensiones: ser capaz de atraer a un amplio a la par que variado espectro de clientes. Unas pretensiones que ya deja entrever la sigla X de su denominación, que alude a modelos de la marca que dejaron una huella imborrable, caso de los Citroën CX, XM o Xantia.

Entre las virtudes que atesora el nuevo Citroën C5 X destaca su diseño que, si bien sigue los dictados estilísticos que actualmente imperan en la marca, le confiere un aire de sofisticación, de refinamiento y sobre todo de distinción frente a la competencia. Entre sus rivales figuran vehículos como, el Opel Insignia, Ford Mondeo, Peugeot 508, Volkswagen Passat, Renault Talisman, etc. Es un producto distinto con un estilo inconfundible e impactante.  Este diseño distintivo y único va asimismo acompañado de un gran equilibrio formal por parte de la carrocería, con unos voladizos muy bien proporcionados que transmiten armonía al conjunto. Además otro rasgo que marca profundas diferencias con sus rivales es la silueta de la carrocería, cuyo corte resulta inédito en su segmento. Porque si bien se trata de un dos volúmenes, la línea del techo se mantiene constante sin esa caída o curvatura a la altura de las puertas traseras que acompaña, por ejemplo, al Ford Mondeo 5 puertas o al Opel Insignia, en los que la caída del techo es evidente, tipo coupé. Esta característica le aproxima o hace que empatice con las tradicionales berlinas de 4 puertas, pero también con las de 5 puertas al compartir con ellas la versatilidad que proporciona el portón trasero. Por otro lado la ventanilla de custodia hace un claro guiño a los familiares. Según los responsables de la marca aúna la típica elegancia de las berlinas, el dinamismo de los familiares y una cierta apariencia de SUV. Unos atributos que le permiten dirigirse tanto a usuarios de berlinas como de familiares.

Un frontal muy expresivo

Profundizando un poco en el diseño de la carrocería del Citroën C5 X hay que apuntar que destila refinamiento por los cuatro costados y una gran dosis tanto de personalidad como de originalidad, aunque como es lógico el frontal acapare el mayor protagonismo. Como viene siendo habitual en las últimas realizaciones de la marca, de los dos chevrones parten unos perfiles cromados hacia los extremos de la carrocería. El perfil superior recorre todo el frontal y en sus extremos acoge una de las franjas luminosas que componen las luces diurnas, mientras el inferior se curva para formar un trapecio cuyos lados oblicuos sirven de guía al segundo ramal de las luces diurnas. El resultado es que las luce diurnas dibujan una original V tumbada o una Y tumbada al fusionarse con los perfiles cromados. En los extremos del frontal se ubican los faros de led, cuya apariencia proporciona un extra de sofisticación al conjunto.

Esta especie de juegos geométricos también está presente en la trasera del vehículo, que siguiendo los dictados marcados por la delantera luce unas ópticas en forma de Y tumbada. A destacar los dos alerones, uno en el techo y otro en la base de la luneta trasera.

En total sintonía con la originalidad del diseño exterior, el tratamiento dado al interior para nada defrauda. Sorprende el corte vanguardista del salpicadero, altamente tecnológico y para nada recargado. Los distintos controles y mandos están muy bien distribuidos. Como ya viene siendo habitual, el cuadro de instrumentos es una pantalla de 7 pulgadas, mientras que la pantalla táctil del sistema multimedia es de 12 pulgadas. Ofrece buena resolución y tras un pequeño periodo de familiarización se navega de forma totalmente intuitiva por los distintos menús. Con muy buen criterio el control del sistema de climatización no se realiza por medio de la pantalla, cuenta con su propio panel dotado con botones físicos. También llama la atención la desaparición de la convencional palanca del cambio automático, ocupando ahora su lugar una pequeña palanca selectora y unos botones.

Confort de marcha supremo

Otro de los puntos fuertes del Citroën C5 X es la suspensión, que proporciona un exquisito confort de marcha dando la impresión que el coche se desliza en vez de rodar, como si flotara en la carretera a la vez que se desplaza. Al fin y al cabo si hay un fabricante que sabe mucho de lo que es un cómodo rodar es precisamente Citroën, su refinada suspensión hidroneumática es todo un referente en la materia. Sin embargo es una tecnología cara y compleja, aunque en las últimas entregas con una encomiable fiabilidad. Pero el problema no es de fiabilidad sino de costes de producción. Una vez más, Citroën, echando mano del ingenio que le caracteriza en esta materia ha dado con una solución digna de elogio, la suspensión Citroën Advanced Comfort. Se trata de una suspensión convencional a base de muelles helicoidales y amortiguadores en la que se ha introducido los llamados  amortiguadores progresivos hidráulicos, dotados con topes hidráulicos tanto en compresión como en extensión. Esta solución es mucho menos costosa y mucho más sencilla que la suspensión hidroneumática, cosechando en la práctica unos resultados asombrosos. Basta con realizar unos pocos kilómetros al volante del C5 X para percibir una sobresaliente calidad de rodadura, el suave rodar del vehículo más que filtrar las irregularidades del asfalto da la impresión de que las elimina, como si no existieran. Tal es el grado de comodidad que regala a los ocupantes que en algún momento puede inducir a pensar que se viaja en un coche equipado con suspensión hidroneumática.

El alma de la suspensión Citroën Advanced  Concept son los amortiguadores progresivos hidráulicos, cuyo funcionamiento es ingenioso a la par que sencillo. Agregan dos topes hidráulicos, uno de compresión y otro de extensión, con la finalidad de que la suspensión trabaje de forma progresiva. Cuando el movimiento de la carrocería es pequeño se comportan como uno convencional, es decir, tanto en las extensiones como en las compresiones suaves muelles y amortiguadores controlan los movimientos verticales sin necesitar el apoyo de los citados topes hidráulicos. Pero en las compresiones y extensiones más fuertes, el binomio muelle-amortiguador trabaja conjuntamente con el tope hidráulico para evitar brusquedades. A diferencia de lo que ocurre con un tope mecánico clásico, el hidráulico absorbe y disipa la energía con ausencia total de rebotes. 

Amplio habitáculo

Dentro del alto contenido tecnológico que aporta el Citroën C5 X cabe mencionar el sistema de proyección de datos en el parabrisas con función de realidad aumentada, que proyecta distintas informaciones en el parabrisas en el campo de visión del conductor con efecto 3D y con un tamaño de 21 pulgadas. El habitáculo brinda un generoso espacio a todos sus ocupantes, a los que acomoda en los conocidos asientos Advanced Comfort a base de Napa de alta densidad y espuma estructurada que tanto por estructura como por mullido ofrecen un gran confort. Antes de sentarse en ellos, con tan solo echar un primer vistazo ya están sugiriendo la idea de cómodos butacones. Espacio y asientos forman un perfecto tándem que recrea perfectamente la idea de salón rodante que invita a largos viajes. Los ocupantes de las plazas posteriores gozan de una más que suficiente amplitud, sin restricciones a la hora de acomodar las piernas y sin que la cabeza roce con el techo, lo que se complementa con un fácil acceso derivado de la amplitud de las puertas traseras y de su gran ángulo de apertura. Una vez acoplados comprobarán que hay espacio entre el piso y los asientos delanteros para introducir sin restricciones los pies. En concordancia con la amplitud del habitáculo, el maletero ofrece 545 l ampliables hasta 1.640 l si se abaten los respaldos de los asientos posteriores.

La gama Citroën C5 X se articula en torno a tres niveles de equipamiento: Feel Pack, Shine y Shine Pack. Pero hay que reseñar que desde el nivel de acceso (Feel Pack) el equipamiento de serie es bastante completo, incluyendo elementos como: faros de led, ventanillas traseras y luneta tintadas, llantas de aleación de 19 pulgadas, frenado activo de seguridad, freno de estacionamiento eléctrico, alerta riesgo de colisión, navegador con pantalla de 10 pulgadas, cuadro de instrumentos de 7 pulgadas, climatizador bizona, acceso y arranque manos libres, cámara de visión trasera, etc. Con respecto a las motorizaciones señalar que no se contempla el diésel, la oferta la componen dos motores de gasolina bien escalonados, uno de  3 cilindros en línea con 1,2 litros de cilindrada (130 CV) y otro de 4 cilindros en línea de 1,6 litros (180 CV). Ambos llevan acoplada una transmisión automática de 8 relaciones. Corona la oferta un modelo híbrido enchufable (Plug-in Hybrid), dotado con un sistema de propulsión compuesto por el motor de gasolina de 1,6 litros (180 CV) al que se suma un electromotor de 110 CV, en tanto la potencia conjunta que desarrollan los dos propulsores asciende a 225 CV. Este modelo también monta la caja de cambios automática de 8 velocidades. Su batería de 12,2 kWh de capacidad autoriza una autonomía eléctrica de hasta 55 km, pudiendo alcanzar en este modo una velocidad máxima de 135 km/h.

Este híbrido enchufable monta una variante más elaborada de la suspensión Advanced Comfort; se trata de la Activa Advanced Comfort de dureza variable que incluye 3 modos de ajuste: Confort, Normal y Sport, permitiendo una gestión activa de la suspensión. Unos sensores se encargan de analizar tanto el trazado de la carretera como el modo de conducción para transmitirlos a una centralita electrónica que determina la regulación de la fuerza de amortiguación, más o menos firme, que hay que aplicar individualmente a cada rueda. De este modo la gestión activa de la suspensión refuerza el trabajo de los amortiguadores progresivos hidráulicos. Por otro lado, este Citroën C5 X híbrido enchufable cuenta con cuatro modos de conducción. El modo Hybrid optimiza el uso de ambos motores con la suspensión en modo Normal, mientras el Confort sigue el mismo esquema de funcionamiento pero con la suspensión en posición Confort. En modo eléctrico funciona exclusivamente el electromotor con la suspensión en el programa Normal. Por último, en Sport la suspensión adopta el ajuste Sport a la vez que se exprime al máximo el potencial de los dos propulsores con una gestión específica para la dirección y la caja de cambios. Los precios incluidos los descuentos de la promoción oscilan entre 30.900 euros (PureTech 130 Feel Pack) y 45.600 euros (Plug-in Hybrid Shine Pack).

 

Redada en Alemania
                               

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