Política

No hay dinero ni para indemnizaciones por despido

El PDeCAT, al borde de la asfixia financiera: retrasos en las nóminas y ahora multa de 6,6 millones

El partido se enfrenta a graves problemas de tesorería. La venta de inmuebles tendrá que ser destinada casi por completo a afrontar la condena por el caso Palau

Consejo nacional del PDeCAT.
photo_cameraConsejo nacional del PDeCAT.

La condena a Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) a pagar 6,6 millones por las comisiones ilegales a cuenta de la adjudicación de obra pública en el caso del Palau de la Música ha puesto al límite al PDeCAT y sus dirigentes. La tensión es también ahora mucho mayor sobre las cuentas del partido, al borde de la “asfixia financiera”.

La sentencia dificulta aún más la investidura de Carles Puigdemont y dibuja un escenario muy adverso para pagar ese dinero en caso de que sea confirmada por el Supremo. Así, el elevado coste de la multa deja las finanzas de la organización en una “situación delicada”.

Dificultades hasta para despedir personal

Dirigentes del PDeCAT consultados por El Confidencial Digital recuerdan que el partido ha recortado un tercio de la plantilla en los últimos dos años. En este momento, el plan es quedarse con una treintena de empleados.

Convergencia ha llegado a contar con más de 200 trabajadores. Hace año y medio, coincidiendo con el traslado de la sede central, desde la calle Córcega a la de Provenza, ya se llegó a un acuerdo con diversos empleados para rescindir sus contratos.

Sin embargo, la situación de “asfixia financiera” del partido tras la multa por el caso Palau provoca ahora más dificultades para afrontar una reestructuración de personal. Aumenta las tensiones de tesosería para el pago de las indemnizaciones por despido.

Algunos de los empleados que la formación despidió ya hace un año denuncian que todavía se les adeuda parte de las liquidaciones.

Retraso en las nóminas y pago fraccionado

Por si esto fuera poco, empleados de su sede central, en la calle Provenza de Barcelona, confirman a ECD que, en los últimos meses, han recibido las nóminas con retraso y, a algunos incluso, se les ha abonado de forma fraccionada.

Los trabajadores están a nómina de la antigua Convergència Democràtica de Catalunya, que es quien recibe y gestiona las subvenciones de los grupos municipales hasta 2019. Uno de los puntos del pacto de la coalición con el equipo de Carles Puigdemont era qué las subvenciones las recibiría el PDeCAT.

Tras los buenos resultados de Junts per Catalunya en las elecciones del 21 de diciembre, la coalición formada por CDC y PDeCAT espera recibir una inyección económica que le permita afrontar los pagos con mayor regularidad. Pero la multa de 6,6 millones vuelve a descuadrar las cuentas.

Venta de patrimonio para afrontar la condena

Hay que recordar que el PDeCAT depositó las escrituras de quince sedes como garantía de la fianza de 3,2 millones que le impuso el juez instructor del caso Palau. Afecta a locales de Amposta, Castelldefels, Figueres, Granollers, Capellades, Lleida, Mataró, Móra d’Ebre, Reus, Sant Boi de Llobregat, Tarragona, Tortosa i Sant Feliu de Llobregat.

Su sede central en Barcelona, a la que los trabajadores se mudaron hace un año y en venta por 3 millones de euros, forma parte del patrimonio de CDC que se va a ver afectado ahora por la multa de 6,6 millones. Tras resultar condenado como responsable civil, el partido deberá desprenderse de patrimonio.

Esto no puede seguir siendo una oficina del INEM”

Esto no va a poder seguir siendo una oficina del INEM”. Esta afirmación fue escuchada, en vísperas del 21-D, a un destacado dirigente del PDeCAT. Era la respuesta a un alto cargo de la Conselleria de Empresa de la Generalitat, que acababa de ser cesado por el Gobierno con el 155.

Directores generales, secretarios y otros asesores de confianza se habían dirigido al partido para que les resolviera su situación laboral tras haber sido apartados por la intervención del Estado en Cataluña.

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