Cargos de Moncloa admiten que fue una torpeza de Sánchez no borrar los mensajes con Ábalos

Los ministros aplican el sistema de borrado automático de WhatsApp desde la investigación al fiscal general del Estado para no dejar rastro

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (4i), y la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz (3i), durante una rueda de prensa, en el Complejo de La Moncloa, a 3 de abril de 2025, en Madrid.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (4i), y la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz (3i), durante una rueda de prensa, en el Complejo de La Moncloa, a 3 de abril de 2025, en Madrid.
  1. Reacción del Gobierno ante las filtraciones
  2. Contexto de las filtraciones y el caso Koldo
  3. Medidas de seguridad implementadas por el Gobierno
  4. Implicaciones de las filtraciones para el Ejecutivo
  5. Impacto en el Consejo de Ministros y futuras medidas de seguridad

 

El Gobierno echa balones fuera. El contenido de las conversaciones entre el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, y el exministro de Transportes, José Luis Ábalos, revelado por El Mundo, carece de relevancia política y judicial, insisten en el Ejecutivo. Pero de puertas adentro, los mensajes filtrados no han sentado nada bien y altos cargos de Moncloa confirman a Confidencial Digital que el líder del Ejecutivo debería haber protegido más la privacidad de sus conversaciones.

Hay quienes incluido hablan de “torpeza” o “error” este modo de proceder a pesar de que consideren irrelevantes las revelaciones conocidas hasta la fecha. Precisamente por la poca importancia que le otorgan, afirman que está provocando un ruido innecesario que podría haberse evitado estableciendo un borrado de wasaps periódico en todas las comunicaciones del presidente.

Reacción del Gobierno ante las filtraciones

Más aún cuando abordan cuestiones sensibles, desde movimientos y opiniones del Partido Socialista hasta las dudas con proyectos de ley del Ejecutivo como la nueva normativa sobre vivienda.

Los mensajes revelados por el diario El Mundo datan de antes y después de la salida de Ábalos durante la primera legislatura —entre 2020 y 2023— pero no alcanzan a la actual, en la que se ha conocido el ‘caso Koldo’. La presunta trama que implica al exministro por el cobro de comisiones a cambio de contrataciones públicas durante la pandemia.

Contexto de las filtraciones y el caso Koldo

Fuentes gubernamentales aseguran a ECD que, en aquellos años, la precaución que permitía la aplicación de mensajería instantánea era menor que ahora. En una de sus últimas actualizaciones, WhatsApp activó un mecanismo de borrado automático y periódico.

Esta modificación permite que se eliminen los mensajes una vez pasado el tiempo que seleccione el usuario. La plataforma ofrece tres opciones: 24 horas, una semana o tres meses. Una vez transcurrido el plazo fijado, los mensajes se borran sin dejar rastro alguno.

Medidas de seguridad implementadas por el Gobierno

Desde Moncloa resaltan que dicha opción no existía entonces y admiten que ahora son mayoría los ministros y altos cargos de los partidos que tienen activada este borrado automático por cuestiones de seguridad y de privacidad.

Fuentes gubernamentales afirman que también hay un cuidado más exhaustivo ahora, tras casos como los del Fiscal general, imputado por una filtración a la prensa que la justicia investiga.

Implicaciones de las filtraciones para el Ejecutivo

Aunque el presidente hubiese borrado sus conversaciones, estas no habrían desaparecido del terminal de Ábalos, de donde surgen estas filtraciones. O por decisión del exministro o por mala custodia de los datos privados recogidos en los discos duros que se incautó a Koldo García, la mano derecha del extitular de Transportes hasta 2022.

Pero fuentes consultadas por este medio afirman que la seguridad de las comunicaciones del presidente son motivo suficiente para obligar a un borrado periódico a todos los miembros del Consejo de Ministros.

Impacto en el Consejo de Ministros y futuras medidas de seguridad

Sánchez acumula más de 40 ministros desde que llegó al cargo en 2018. Una parte importante ya no está en el Consejo de Ministros y podría hacer uso de los mensajes que intercambió con el jefe del Ejecutivo.

Por eso hay quienes empiezan a plantear la necesidad de reforzar la seguridad de dichas comunicaciones si afectan a presidencia, encriptando o protegiendo mejor los dispositivos para que la información no pueda sustraerse tan fácilmente.

Menos aún entre el número dos del PSOE y el secretario general, a la vez presidente del Gobierno y ministro de Transportes, la cartera que más presupuesto maneja de todas.

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