Política

Pablo Casado no descarta una “abstención patriótica” in extremis

Pedirá la cabeza de Sánchez y que el PSOE proponga otro candidato a la investidura. Si la respuesta es “no”, arrancará al Gobierno compromisos sobre Cataluña

Pablo Casado.
photo_cameraPablo Casado.

La remontada del PP anunciada por Pablo Casado se quedó a medias. El partido logró el domingo 88 escaños, 22 más que en abril, pero se quedó lejos de los 100 diputados a los que aspiraba. Una vez confirmados los resultados finales, en Génova 13 ya estudian cuál debería ser la posición de los populares en el próximo debate de investidura.

Ya durante la noche electoral, Casado y sus colaboradores más próximos manejaron dos posibles reacciones del PP en función de cómo se cerrara el escrutinio.

Cuando aún se veía posible que el bloque de derechas sumara más que el de izquierdas, Teodoro García Egea llegó a afirmar que Casado podía presentarse como alternativa a Sánchez. Después, cuando se confirmó que esa circunstancia no se daría, la ejecutiva nacional del partido cambió de discurso y de estrategia.

Pedirá la cabeza de Sánchez

Tanto el presidente del PP, como su número dos, aprovecharon sus comparecencias para pedir “responsabilidades”, e incluso la “dimisión”, de Pedro Sánchez. Unos mensajes que se pactaron en la planta séptima de Génova.

Fuentes de la dirección nacional del PP consultadas por Confidencial Digital afirman que Pablo Casado tiene clara la respuesta que dará al PSOE cuando desde Ferraz pidan la abstención del PP: “Para que eso sea posible, el partido debe presentar a la investidura un candidato distinto a Pedro Sánchez”.

El líder del PP considera que el presidente en funciones es la principal causa del actual bloqueo político, y de hecho recuerda que, desde las elecciones de 2015, “solo ha habido estabilidad cuando él dimitió”.

Desde el equipo de Casado destacan que, con la repetición de las generales en junio de 2016, “solo fue posible formar Gobierno cuando él se marchó”. Y añaden: “Ha sido volver él, y volver la situación de bloqueo político de hace tres años”.

Además, desde el PP también descartan que se pueda comparar la abstención del PSOE en 2016 con la que ahora exige Sánchez a Casado: “En esa ocasión, Rajoy logró 13 escaños más con la repetición electoral, mientras que Sánchez ahora ha perdido 3. El problema es él”.

Los populares, de hecho, ya manejan diferentes nombres como alternativa a Sánchez. Destacan, por encima del resto, el de Josep Borrell, elegido por Bruselas como Alto Representante de la UE, aunque sin haber recogido aún su credencial; y la actual ministra de Hacienda, María Jesús Montero.

No descarta una abstención in extremis

El argumentario, por tanto, está preparado, a la espera de que el PSOE ponga en marcha la maquinaria de presión a Pablo Casado.

No obstante, desde la ejecutiva nacional del PP reconocen que “es casi igual de imposible que Sánchez renuncie, a que nosotros nos abstengamos a cambio de nada”. Por ese motivo, en el partido ya se preparan para facilitar, in extremis, una investidura de última hora que evite unas terceras elecciones.

El propio Pablo Casado reconoció la semana pasada a su equipo de confianza que, de mantenerse el escenario de bloqueo previo a las elecciones, “nuestra prioridad es que a España le vaya bien. Y eso es más posible con un gobierno que no se apoye en los independentistas, sino en nosotros”.

Una frase que fue interpretada por los allí presentes como una pista del presidente del partido. No se cierra a una abstención, incluso con Sánchez al frente del partido, si eso impide que el PSOE llegue a pactos con los separatistas.

Un compromiso sobre Cataluña

Las fuentes consultadas añaden que Casado y la ejecutiva nacional del partido son “plenamente conscientes” de que la situación actual en Cataluña ha sido determinante en el crecimiento de Vox. Los de Abascal, añaden, “han arrasado a Ciudadanos en los lugares donde gobernamos con ellos, como en Murcia y Andalucía, y eso es un aviso que debemos interpretar bien”.

Por ese motivo, y también para evitar que Vox pueda robar escaños también al PP en unas terceras elecciones, la apuesta del partido es la abstención patriótica sobre la bocina pero arrancándole al PSOE algún tipo de compromiso sobre Cataluña.

Casado puede exigir a Sánchez que se comprometa a aplicar el 155 o la Ley de Seguridad Nacional si se mantienen los disturbios y el corte de carreteras en la región. Y, “viendo el panorama actual”, añaden, “es seguro que el PSOE aceptará eso a cambio de poner en marcha la legislatura”.

Por otra parte, cargos del PP advierten que esa abstención técnica permitirá al partido “apretar” al PSOE en otros aspectos, como la aprobación de unos futuros Presupuestos Generales del Estado en los que Sánchez no podría aplicar la subida generalizada de impuestos que planificaba.

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