Política

Dirigentes del PSOE: Iván Redondo pidió la cabeza de Ábalos por el incidente de Venezuela

El ministro aludía al jefe de gabinete cuando declaró “a mí no me echa nadie” y criticó a quienes “están de paso en la política”. Sánchez lo ha salvado porque “ha prestado un servicio al país”

José Luis Ábalos, en la moción de censura.
photo_cameraJosé Luis Ábalos, en la moción de censura.

El encuentro entre José Luis Ábalos y la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, sigue generando polémica. Hasta el punto de que dirigentes del PSOE aseguran que la continuidad del ministro se ha llegado a poner en cuestión en el equipo de Pedro Sánchez en La Moncloa, con Iván Redondo como principal defensor de su cese.

Fuentes socialistas de alto nivel, a las que ha tenido acceso Confidencial Digital, explican que el secretario de Organización del PSOE recibió el pasado viernes la información de que el director del Gabinete de la Presidencia del Gobierno había planteado su cese como ministro de Transportes por el incidente de Venezuela.

Redondo había recomendado a Sánchez la salida de Ábalos del Ejecutivo por el daño que estaba provocando al Gobierno. Una decisión que también conocía la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, quien –aseguran- se puso de perfil ante la disyuntiva.

El jefe de gabinete esgrimió las tres versiones distintas sobre el encuentro con la número dos de Maduro que había lanzado Ábalos en pocas horas. Pero alertó sobre todo de la sensación que comenzaba a calar de que el ministro había mentido. Se recordó entonces que así habían comenzado los casos de Máxim Huerta y Carmen Montón.

Debía explicarse en un medio “no amigo”

Pese a todo, las fuentes consultadas por ECD aseguran que Pedro Sánchez se decantó esta vez, prácticamente sin dudarlo, por avalar al ministro. Ábalos no se toca.

En esa operación para salvar al titular de Transportes, el presidente planteó precisamente la necesidad de construir por fin un relato sólido, que acabara con la controversia. El propio José Luis Ábalos debía salir a la palestra pero en un medio no afín (como podía ser La Razón) para que la versión resultase de la máxima credibilidad.

El ministro debía explicar que acudió a Barajas a encontrarse con su amigo el ministro de Turismo de Venezuela y, previamente advertido por los titulares de Interior y Exteriores, aprovechó la ocasión para dejar claro a Delcy Rodríguez de que su entrada en territorio español estaba prohibida.

Así se hizo. En la entrevista a La Razón, José Luis Ábalos explicó el sábado que “llegando al aeropuerto” le llamó el titular del Interior, Fernando Grande-Marlaska, para informarle de que en ese vuelo viajaba también la número dos de Maduro.

Según Ábalos, a Marlaska -que le dice: “Ya que vas, procura que no se baje del avión”-, le había informado, a su vez, la ministra de Exteriores, alertada por la embajada de España en Caracas.

Dos jornadas de silencio en La Moncloa

Los dirigentes del PSOE consultados por ECD no pasan por alto que, durante dos días de enorme confusión, no hubo ni un solo pronunciamiento por parte de La Moncloa. Ni un tuit de Pedro Sánchez para arropar a su ministro de Transportes. Tampoco desde el Gabinete de la Presidencia o desde la Secretaría de Estado de Comunicación.

La Moncloa guardó silencio mientras se sucedían las versiones y la polémica se acrecentaba con los cambios de versión del ministro, algo que aprovechó la oposición. La crisis fue gestionada únicamente desde el ministerio, dejando al número tres del PSOE en una posición tremendamente complicada, de extrema debilidad.

Pedro Sánchez salió a avalar la versión

Tras la entrevista de José Luis Ábalos en La Razón, Sánchez, que hasta entonces había evitado las preguntas de la prensa en varios actos público, salió también a reforzar públicamente la versión del ministro.

Destacó que Ábalos se había encontrado con Delcy Rodríguez “para evitar un conflicto diplomático” con los socios de la Unión Europea y “había prestado un servicio al país”. Un mensaje que han ido repitiendo también en los últimos días otros miembros del Gobierno, como la ministra de Exteriores, Arantxa González Naya, y el de Sanidad, Salvador Illa.

Recado a Redondo en un acto de partido

Tras recibir el respaldo del presidente, el ministro de Transportes dejó entrever su malestar por la polémica en un mitin del PSOE en Santiago de Compostela: “Yo he venido para quedarme y no me echa nadie; otros quizá estén en la política de paso (...) Yo estoy en esto desde el año 76, no estoy en una aventura”.

En ámbitos políticos se interpretó –equivocadamente- que Ábalos había respondido así a las exigencias de dimisión por parte de la oposición. El líder del PP, Pablo Casado, había advertido de que llevará este asunto al Parlamento y al ámbito europeo y, junto a Vox y Ciudadanos, está dispuesto a pedir una comisión de investigación en el Congreso.

Pero fuentes de Ferraz próximas al secretario de Organización del PSOE ponen el foco del malestar del ministro en el director del Gabinete de la Presidencia del Gobierno. Es decir, con esas palabras aludía directamente a Iván Redondo. En esa clave, explican fuentes socialistas, hay que interpretar ese “a mí no me echa nadie” y esa crítica a quienes “están de paso en la política”.

Ábalos, en el núcleo de poder de Sánchez

Las fuentes consultadas por ECD recuerdan que José Luis Ábalos continúa formando parte del círculo de confianza de Pedro Sánchez, pese a que el presidente ha desplazado cada vez más el centro de gravedad de su actividad en el Gobierno de Ferraz a La Moncloa.

Los conocedores de las decisiones más importantes son su director de Gabinete, Iván Redondo, y el secretario general de la Presidencia, Félix Bolaños.

Pero Ábalos está integrado en ese estrecho núcleo de poder en el que se encuentran también Carmen Calvo y la vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra, además del responsable de Coordinación Territorial, Santos Cerdán. Aquellos que en su día le acompañaron en la dura travesía para recuperar la secretaria general del partido.

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