España protesta ante Reino Unido por las maniobras de la Royal Navy en Gibraltar
Exteriores recuerda que esas aguas no fueron cedidas por España en el Tratado de Utrecht
El Gobierno español ha presentado una protesta formal ante el Reino Unido por las maniobras militares llevadas a cabo en los últimos días por unidades de la Royal Navy en las aguas que rodean el Peñón de Gibraltar, según pudo saber Confidencial Digital de fuentes diplomáticas.
España considera que esas aguas son de su soberanía, ya que no fueron cedidas en el Tratado de Utrecht de 1713, mientras que el Reino Unido las reivindica como suyas.
Las maniobras fueron realizadas fundamentalmente en torno al pasado miércoles, coordinadas por el Escuadron de Gibraltar de la Royal Navy, y con la participación del barco patrullero ‘HMS Dagger’ y de dos lanchas hinchables de casco rígido PACIFIC 24.
A esas embarcaciones se unieron una VC7 de la Policía de Defensa de Gibraltar, la patrullera ‘HMC Searcher’ de Aduanas, y la lancha ‘Bravo 3’ de la Policía Real de Gibraltar, según informaron las Fuerzas Armadas Británicas en la colonia.
Una demostración de fuerza
La información añade que las unidades zarparon de la Base Naval de Gibraltar y “navegaron por las aguas del Almirantazgo para perfeccionar sus habilidades de conducción en formación cerrada”.
En medios diplomáticos consultados por El Confidencial Digital, las maniobras de la Royal Navy son consideradas una demostración de fuerza por parte del Reino Unido, que ya realizó otras en octubre de 2024. Y, según las citadas fuentes militares británicas, está planificando las próximas, “en las que las unidades llevarán a cabo series más complejas con el Escuadrón de Gibraltar de la Royal Navy y la Policía de Defensa”.
Nota verbal de protesta
Cuando se producen este tipo de acciones, lo habitual es que el Ministerio de Asuntos Exteriores envíe una nota verbal de protesta al Reino Unido en la que expresa su rechazo, aunque no suele hacer público un comunicado informando de ello a los medios.
De hecho, Confidencial Digital preguntó a la una de la tarde de ayer a la Dirección de Comunicación del Ministerio de Asuntos Exteriores si se había presentado alguna protesta y en qué términos, y hasta las nueve de la noche no había recibido respuesta alguna.
Por el contrario, Londres suele difundir, con el apoyo del Gobierno gibraltareño, sus protestas ante cualquier entrada de una patrullera o barco español en lo que llaman “aguas del Almirantazgo” y cuya soberanía también reclaman.
Aguas no cedidas
España, por su parte, en la protesta, pide al Reino Unido que tome las medidas oportunas para que no vuelvan a repetirse este tipo de acciones, algo que las autoridades británicas echan siempre en saco roto.
Además, el Ministerio de Asuntos Exteriores reitera textualmente que “la posición de España respecto de los espacios cedidos y no cedidos a Gran Bretaña por el Tratado de Utrecht de 1713 permanece inalterada”, y que “España no reconoce al Reino Unido otros derechos y situaciones relativos a los espacios marítimos de Gibraltar que no estén comprendidos en el artículo X del citado Tratado de Utrecht”.
Este nuevo incidente es un episodio más en la confrontación que mantienen España y el Reino Unido, agravada por la falta de entendimiento entre Londres y Bruselas para alcanzar un acuerdo sobre la situación de Gibraltar tras el Brexit.
Esa falta de acuerdo provocó recientemente que el Ministerio del Interior suspendiera de empleo y sueldo al inspector jefe de Policía de la Verja, tras su insistencia en pedir instrucciones por escrito en las que se le ordene no aplicar el Código de Fronteras de Schengen (CFS) a los “llanitos”. El policía ha denunciado a sus superiores en el Juzgado por prevaricación, al incumplir el CFS y permitir que los gibraltareños crucen el paso fronterizo sin necesidad de que se les selle el pasaporte.

