El Gobierno incumple el compromiso de acoger a 1.200 refugiados: solo han llegado 696
España se queda a más de 500 personas del objetivo fijado en el Plan de Reasentamiento, aprobado el pasado diciembre por el Ministerio de Inclusión
El programa, que forma parte de la estrategia europea de protección internacional, preveía la acogida de 1.200 solicitantes de asilo a lo largo del año. A falta de dos meses para su cierre, solo han llegado 696 refugiados.
- Qué es el reasentamiento de refugiados
- La apuesta europea por el reasentamiento
- Cooperación internacional y retos logísticos
- Los refugiados de Costa Rica, marcados por la persecución política
El Plan Nacional de Reasentamiento de 2025, aprobado en diciembre del año pasado, fijó la llegada de 1.200 personas refugiadas a España durante el año. Sin embargo, según los últimos datos disponibles, solo 696 han sido finalmente trasladadas al país.
De ellas, 341 proceden de Costa Rica, la mayoría seleccionadas durante la misión de evaluación y selección llevada a cabo por la Secretaría de Estado de Migraciones el pasado mes de mayo. La operación contó con la coordinación de la Organización Internacional para las Migraciones y la Oficina de Asilo y Refugio, en el marco del compromiso con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
El incumplimiento de la meta supone que España haya alcanzado poco más del 58 % del objetivo marcado para el ejercicio.
Qué es el reasentamiento de refugiados
El reasentamiento es una de las tres soluciones duraderas que propone ACNUR para las personas que han huido de su país y no pueden regresar ni permanecer en el de primera acogida. Se trata de una transferencia "voluntaria, segura y regulada" desde un país de tránsito o de registro hacia otro que ha aceptado admitir a esas personas como refugiadas y garantizarles la protección internacional necesaria.
El proceso no es una solicitud abierta: las personas no pueden pedir directamente el reasentamiento. Es ACNUR quien identifica los casos más vulnerables, en función de criterios como amenazas a la vida, persecución, riesgo de violencia sexual o de género, apatridia o necesidades médicas graves. Posteriormente, los expedientes son evaluados por los países de acogida, que deciden si aceptan o no las solicitudes.
Los refugiados reasentados reciben permiso de residencia y acceso a derechos básicos, como educación, sanidad, empleo y programas de integración social. En muchos casos, el reasentamiento constituye un primer paso hacia una integración permanente o incluso la naturalización, aunque el proceso puede extenderse durante años.
La apuesta europea por el reasentamiento
La Unión Europea considera el reasentamiento como uno de los pilares de su política exterior de asilo y migración, dentro de un marco de solidaridad con terceros países.
El objetivo es ofrecer vías legales y seguras de entrada a Europa para personas que necesitan protección internacional, al mismo tiempo que se reduce la dependencia de rutas irregulares y se fortalecen los mecanismos humanitarios.
Cada año, los Estados miembros aprueban Programas Nacionales de Reasentamiento, en coordinación con la Comisión Europea y ACNUR. España participa de forma continuada desde 2010, aunque los cupos varían en función de los recursos disponibles y de la situación internacional.
En este contexto, el compromiso de 1.200 personas para 2025 representaba un incremento respecto a años anteriores, en los que los objetivos habían oscilado entre 850 y 1.000 plazas anuales. No obstante, el ritmo de ejecución del programa sugiere que el objetivo no se cumplirá antes de fin de año.
Cooperación internacional y retos logísticos
La coordinación entre organismos internacionales y autoridades nacionales es uno de los principales desafíos del proceso de reasentamiento.
La Secretaría de Estado de Migraciones, la Organización Internacional para las Migraciones y la Oficina de Asilo y Refugio, han trabajado conjuntamente en misiones de identificación y traslado, que incluyen entrevistas, evaluaciones médicas, controles de seguridad y preparación para la integración en las comunidades de acogida.
Fuentes del sector apuntan a que la falta de plazas disponibles en los programas de acogida temporal, así como los retrasos administrativos en la tramitación de expedientes, podrían estar detrás del desfase actual.
Además, el incremento de solicitudes de protección internacional en el propio territorio español —que superó las 165.000 peticiones en 2024— ha tensionado el sistema de asilo y acogida, obligando a priorizar recursos hacia otras áreas.
Los refugiados de Costa Rica, marcados por la persecución política
La mayoría de los refugiados reasentados en 2025 proceden de Costa Rica, donde se encuentran acogidas miles de personas nicaragüenses que huyeron de su país tras la represión de las protestas de 2018.
España ha priorizado su traslado tras la misión de selección celebrada en mayo, que identificó casos de personas en situación de especial vulnerabilidad, incluidos periodistas, defensores de derechos humanos y opositores políticos.
Las organizaciones implicadas señalan que la acogida en España ofrece una oportunidad de reconstrucción personal y profesional, con el acceso a vivienda, programas de inserción laboral y atención psicológica.

