María Corina Machado condiciona ir a recoger el Nobel a la salida de Maduro
- Un Nobel con un fuerte mensaje político
- “El mundo legitima nuestra lucha”
- Un reconocimiento con alcance internacional
- Un viaje condicionado por la libertad
- La lucha por una transición democrática
La líder opositora venezolana María Corina Machado afirmó este lunes que solo podrá viajar a Noruega en diciembre para recibir el Premio Nobel de la Paz 2025 si el presidente Nicolás Maduro deja el poder y Venezuela “recupera su libertad”.
En declaraciones al diario noruego Dagens Naeringsliv, recogidas por la agencia NTB, Machado subrayó que no puede salir del país por razones de seguridad y que su asistencia a la ceremonia de entrega del galardón depende completamente de un cambio político en Caracas.
“Mientras Maduro esté en el poder, no puedo dejar el lugar donde me escondo porque hay amenazas directas contra mi vida”, aseguró. “He aprendido a vivir el día a día, y el pueblo venezolano está haciendo todo lo que está en su mano por su futuro”, añadió la dirigente.
Un Nobel con un fuerte mensaje político
El pasado viernes, el Comité Nobel noruego, con sede en Oslo, anunció la concesión del Premio Nobel de la Paz 2025 a María Corina Machado. El reconocimiento destaca su “incansable labor en la promoción de los derechos democráticos del pueblo venezolano y su lucha por lograr una transición justa y pacífica de la dictadura a la democracia”.
El galardón ha sido recibido dentro y fuera de Venezuela como un respaldo internacional a la causa opositora y un llamado de atención a la comunidad internacional sobre la situación política y humanitaria del país.
Machado, exdiputada y fundadora del movimiento Vente Venezuela, se ha consolidado como la principal figura de la oposición frente al régimen de Maduro, especialmente tras haber sido inhabilitada por el Consejo Nacional Electoral (CNE) para participar en los comicios presidenciales de 2024, que finalmente fueron denunciados por la oposición como fraudulentos.
“El mundo legitima nuestra lucha”
Desde su ubicación desconocida dentro de Venezuela, María Corina Machado envió un mensaje de gratitud y esperanza al pueblo venezolano tras conocerse la noticia del Nobel.
“El reconocimiento tiene un impacto muy importante tanto en los venezolanos como en el propio régimen”, dijo el domingo en un mensaje difundido por redes sociales. Según Machado, el gobierno de Nicolás Maduro “se da cuenta de que el mundo entero legitima nuestra lucha”, mientras el mandatario “está absolutamente aislado y tiene los días contados”.
Estas declaraciones reflejan la tensión política que atraviesa el país, donde el chavismo continúa enfrentando una profunda crisis de legitimidad, sanciones internacionales y el deterioro de la economía nacional.
Un reconocimiento con alcance internacional
La elección de Machado como Nobel de la Paz ha generado reacciones divididas en la comunidad internacional. Gobiernos europeos y organizaciones de derechos humanos han celebrado la decisión como un paso hacia el fortalecimiento de la democracia en América Latina, mientras que el Ejecutivo venezolano la calificó de “maniobra política” impulsada por “intereses imperiales”.
El Comité Nobel, por su parte, defendió la independencia del proceso de selección, subrayando que el premio “busca visibilizar el valor del coraje cívico y la resistencia pacífica frente a regímenes autoritarios”.
Analistas internacionales coinciden en que la distinción coloca nuevamente a Venezuela en el centro del debate global sobre la democracia y los derechos humanos, al tiempo que presiona diplomáticamente a Caracas en vísperas de un año crucial para la política latinoamericana.
Un viaje condicionado por la libertad
Aunque la ceremonia de entrega del Nobel está prevista para el 10 de diciembre en Oslo, la participación de María Corina Machado aún es incierta. En su entrevista con Dagens Naeringsliv, la opositora fue categórica: “Para que yo pueda viajar, Venezuela debe ser libre”.
Machado vive actualmente en la clandestinidad, según sus colaboradores, tras recibir amenazas y persecuciones por parte del régimen. Diversos informes de organizaciones como Human Rights Watch y Amnistía Internacional han denunciado el uso de la justicia venezolana para reprimir a opositores y restringir sus libertades civiles.
Fuentes cercanas a su equipo indican que Machado mantiene comunicación constante con líderes internacionales y que ha reforzado su red de apoyo diplomático, especialmente en Europa y América Latina. “Ella sabe que este premio no es solo personal, sino un símbolo de resistencia colectiva”, señaló un miembro de su entorno político.
La lucha por una transición democrática
María Corina Machado, ingeniera industrial y activista política, ha sido una de las voces más firmes contra el chavismo desde hace más de dos décadas. Su discurso ha evolucionado desde la denuncia institucional hasta la construcción de un movimiento ciudadano que busca una transición pacífica hacia la democracia.
Pese a los obstáculos, su liderazgo ha logrado mantener la unidad de amplios sectores de la oposición y sostener la presión internacional sobre el régimen de Maduro.
El Nobel de la Paz, según analistas, podría servir como catalizador para reavivar el diálogo político en Venezuela, aunque el propio gobierno ha respondido con una retórica desafiante, insistiendo en que “no aceptará injerencias externas”.

