Política

Pedro Sánchez ofreció la cabeza de la directora del CNI cuando constató que no había impedido que le espiaran

Fue informado del hackeo de su móvil hace diez días (y no el pasado fin de semana) y activó con Félix Bolaños la operación para sacrificar a Paz Esteban como cesión a ERC

Pedro Sánchez.
photo_camera Pedro Sánchez.

Pedro Sánchez puso ya hace más de diez días la operación para sacrificar a la directora del CNI. El escándalo por el espionaje a líderes independentistas, a través del software espía ‘Pegasus’, ha colocado en la cuerda floja a Paz Esteban. Pero el presidente tomó la decisión tras constatar que la jefa de la Casa no había impedido que espiaran su móvil.

De ahí que, tras reunirse con la consellera de Presidencia de la Generalitat, Laura Vilagrà, el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, anunciara la “apertura de un control interno en el CNI”, en teoría de cara a la galería para analizar el presunto espionaje a dirigentes independentistas.

Una declaración que, por otro lado, provocó malestar en el seno del CNI con el Gobierno por dejarles “expuestos” ante los independentistas.

La cabeza de la directora del CNI

Sin embargo, tal y cómo se anticipó en ECD hace más de una semana, el anuncio del ministro Bolaños, poniendo a la directora del CNI ante la tesitura de comparecer en la Comisión de Secretos Oficiales, era ya una prueba de que Pedro Sánchez estaba dispuesto a entregar la cabeza de Paz Esteban para zanjar el ‘caso Pegasus’.

Desde Presidencia deslizaban que habían “estado a ciegas” con las operaciones llevadas a cabo por el CNI en relación a este asunto. Una circunstancia que provocó un gran malestar en el equipo de la máxima confianza del jefe del Ejecutivo.

De hecho, Bolaños ya ofreció a ERC el cese de la directora del CNI en las conversaciones que inició con la Generalitat el pasado 24 de abril en Barcelona, para tratar de cerrar el escándalo del espionaje con Pegasus, según ratifican a ECD fuentes de ambas partes.

No haber evitado el espionaje a Sánchez

Fuentes con acceso a La Moncloa admiten a Confidencial Digital que la cabeza de la jefa de la Casa, con rango de secretaría de Estado, no peligra por haber realizado escuchas (aunque su cese pueda satisfacer o no la exigencia de responsabilidades políticas de ERC), sino por no haberlas evitado.

Es decir, no por el caso denunciado por ‘Citizen Lab’, sino por el de la intrusión con Pegasus en los móviles del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y de la ministra de Defensa, Margarita Robles.

El reconocimiento de que el móvil de Sánchez fue atacado en mayo de 2021 con el programa israelí, y el de Robles en junio del año pasado -y que los piratas informáticos les robaron más de 2,6 gigas de datos-, supone una brecha de seguridad de proporciones colosales. Sobre todo, porque pasó casi un año sin que nadie se percatara de lo ocurrido.

 

Indicios del hackeo desde hace diez días

El descubrimiento del espionaje al presidente del Gobierno y a la ministra de Defensa se produjo después de que el Centro Criptológico Nacional (CCN) -con apoyo de técnicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)- realizara un minucioso análisis forense de los dos móviles.

Pero los indicios ya existían en Moncloa cuando Bolaños se reunió con la consellera de Presidencia de la Generalitat en Barcelona el 24 de abril, según reconocen a ECD en Presidencia, ya que fue necesario después que Sánchez y Robles entregaran sus terminales durante un periodo de entre 24 y 36 horas porque las revisiones periódicas y rutinarias a las que se someten los teléfonos de los altos cargos no habían detectado el ataque.

Desde ese momento, las mismas fuentes confirman que el equipo de Pedro Sánchez puso la cabeza de Paz Esteban encima de la mesa de negociación con ERC, pese a que no obtuvo la confirmación del hackeo al móvil del presidente y de la ministra de Defensa hasta el pasado fin de semana, como viene defendiendo en los últimos días Félix Bolaños.

Revisión exhaustiva de todos los móviles

A raíz de la publicación de la lista de más de 60 líderes independentistas catalanes y vascos que, según el grupo de expertos de la Universidad de Toronto (Canadá) denominado ‘Citizen Lab’, fueron infectados con el Pegasus se limitaron, sin embargo, a descargar la información de sus móviles en un documento, con asesoramiento técnico, y remitirla a los expertos.

Fue precisamente tras la difusión del informe de ‘Citizen Lab’, admiten fuentes gubernamentales, cuando el Ejecutivo decidió realizar una revisión exhaustiva de sus propios terminales.

Por ahora, se siguen revisando los móviles de todos los miembros del Gobierno, para acreditar más ataques cibernéticos. Se ha citado hasta el momento entre otros de los espiados a la ex ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, y al actual titular de Interior, Fernando Grande Marlaska, aunque el Ejecutivo no lo ha confirmado.

Movimientos sin ningún tipo de control

El Gobierno ha defendido en todo momento que el espionaje a los independentistas catalanes estaba aprobado por un magistrado del Supremo, lo que descarta cualquier tipo de ilegalidad. Una versión que ha acreditado este jueves la propia directora del CNI en su comparecencia en la Comisión de Secretos Oficiales del Congreso.

Ahora bien, las fuentes consultadas por ECD afirman que Moncloa ha concluido que Esteban no ha tenido el control sobre lo que ocurría en el Centro con este asunto en los últimos tres años, pero sobre todo con el espionaje al presidente del Gobierno y a otros ministros.

Tampoco nadie en el Ejecutivo, ni la ministra de Defensa, Margarita Robles, conocía lo que ocurría en referencia al espionaje a los políticos catalanes y a los móviles del Gobierno, según las explicaciones que la propia Robles ofreció en Presidencia cuando estalló el escándalo, tras ser requeridas por Pedro Sánchez.

Pedro Sánchez no estaba informado

Hay que recordar que algunos de los dirigentes independentistas reconocieron su intención de reincidir en el delito por el que se les había condenado por el 1-O. Esto motivó, según admiten ahora fuentes del Ejecutivo, que el CNI quisiera controlar los movimientos de estos líderes.

Según las mismas fuentes, el reproche del equipo de Sánchez a la directora del CNI es que Presidencia del Gobierno no ha estado informada de las actividades de los agentes. Incluso ponen en duda que la propia directora de ‘La Casa’ estuviera al tanto. Moncloa considera “inaceptable” haber estado a ciegas con los movimientos de los servicios de Inteligencia españoles.

Y reprocha a Paz Esteban esa falta de control, que ha dejado también en mal lugar a la ministra de Defensa, Margarita Robles.

“Que Félix Bolaños anunciara controles internos en el CNI ya era prueba de ese descontrol y del cabreo que hay en Moncloa por ello, pero sobre todo por no haber impedido que espiaran al presidente”, insisten fuentes del PSOE.

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