Política

Rubalcaba podía haberse jubilado hace dos años y sufrió el ictus después de dar clase

Cuando decidió dejar la política, tuvo claro que quería volver a la docencia en la Universidad. Sus amigos destacan que “sus casi 8 años en el Gobierno fueron duros, pero tuvo el premio de acabar con ETA”

Alfredo Pérez Rubalcaba.
photo_cameraAlfredo Pérez Rubalcaba.

Alfredo Pérez Rubalcaba continúa ingresado en el Hospital Puerta de Hierro de Madrid, después de sufrir, el pasado miércoles, un ictus. El estado de salud del ex vicepresidente tiene muy preocupados a sus compañeros del PSOE y a integrantes de otros partidos, que han lanzado mensajes de apoyo y ánimo a la familia. Pedro Sánchez abandonó una cumbre europea para estar junto a su antecesor.

Según explican al Confidencial Digital personas del entorno más cercano a Rubalcaba, y que trabajaron junto a él en el Gobierno y en el PSOE, “Alfredo llevaba, desde hace cinco años, una vida totalmente tranquila”, por lo que la noticia de su ictus “nos ha pillado a todos por sorpresa”.

Sin dolencias médicas graves, más allá de la infección que le obligó a ingresar en el Gregorio Marañón en marzo de 2011, cuando era vicepresidente del Gobierno, Rubalcaba “siempre ha tenido buena salud y además se ha cuidado”, explican sus amigos: “Come poco y sano, y lo máximo que se permite, de vez en cuando, es fumarse un puro de sobremesa”.

No quiso jubilarse hace dos años

Por todo ello, la noticia de su ingreso de urgencia tras padecer un ictus ha provocado un “shock” para sus más próximos, que, en los encuentros que han tenido con él en los últimos meses, le veían “tranquilo” y “animado”, “mucho mejor, por ejemplo, que cuando estaba en la primera línea política”.

Las fuentes consultadas por ECD afirman que Alfredo Pérez Rubalcaba “se desgastó mucho” durante los ochos años que estuvo en el Gobierno Zapatero:

--“Cuando llegó a Interior, tuvo que sufrir la teoría de la conspiración del 11-M. Después, cuando ya era vicepresidente e iba a suceder a Zapatero, se comió la crisis y los recortes del Gobierno y tuvo que dar él la cara en las generales de noviembre de 2011”.

La derrota electoral del PSOE en las generales de ese año marcó un mandato, al frente de Ferraz, que concluyó dos años y medio después, tras las europeas de 2014: “Cuando dimitió, tenía claro que abandonaba definitivamente la política. Él, a diferencia de otros, sí tenía profesión fuera de este mundo, y quiso retomarla enseguida”.

Efectivamente, Alfredo Pérez Rubalcaba volvió a impartir clases en la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Complutense de Madrid tras abandonar Ferraz. Por edad, “pudo jubilarse hace dos años, pero decidió seguir, porque la docencia es una de sus grandes pasiones”.

Su entorno más cercano confirma, en ese sentido, que el ictus del pasado miércoles lo sufrió en su vivienda de Majadahonda al poco tiempo de regresar de dar clases en la Universidad.

La derrota de ETA, su mayor éxito

Los compañeros y amigos contactados por este diario afirman que Rubalcaba jamás se planteó volver a la política tras su marcha en 2014: “Su felicidad es dar clases, y por eso rechazó tajantemente la oferta de Sánchez de ser el candidato socialista a la alcaldía de Madrid”.

De sus últimos años en el Gobierno, añaden, le queda un “recuerdo agridulce”, por el desgaste comentado anteriormente. No obstante, “sabe que él fue el gran artífice del final de ETA, aunque nunca ha querido ponerse flores en público”.

Desde el partido, de hecho, reconocen ese éxito al ex vicepresidente y ministro del Interior, aunque también admiten que, durante la campaña de las generales del 2011 no se quiso “explotar” la derrota de ETA para no usar un éxito de la democracia para fines electoralistas.

En todo caso, tanto sus amigos y compañeros del PSOE, como sus rivales políticos coinciden en señalar que la gestión de Rubalcaba en Interior fue “imprescindible” para el final definitivo de ETA: “Desde luego, es su gran legado político”.

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