Seguridad

La ronda comenzó este sábado en Nimes

Interior no reforzará la seguridad en la Vuelta a España tras los atentados de Barcelona y Cambrils

El Ministerio no incorporará más efectivos policiales. Considera que la prueba ciclista ya está “blindada” y no se deben desproteger otros puntos sensibles

Vuelta a España.
photo_cameraVuelta a España.

El pasado sábado, un hombre con una pistola falsa encendió todas las alarmas en la estación de Nimes, ciudad donde había dado comienzo la Vuelta a España. Este incidente, unido a los atentados de Barcelona y Cambrils, no van a provocar, sin embargo, que Interior envíe más efectivos para proteger la prueba ciclista.

Así lo confirman a El Confidencial Digital fuentes bien situadas en el Ministerio, que hablan de un dispositivo “suficiente” para “blindar” todas las etapas de la Vuelta hasta la llegada a Madrid el próximo 10 de septiembre. En las próximas dos semanas, “la vigilancia será máxima”, tal y como estaba previsto antes de los atentados.

De esta forma, se mantiene el dispositivo de 128 agentes de la Unidad de Seguridad y Movilidad Vial de la Guardia Civil (UMSV), encargados de establecer los cordones de seguridad de la Vuelta junto al resto de unidades territoriales de la Guardia Civil y de otras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

Dentro del grupo operativo diseñado por Interior, 79 agentes pertenecen a la Agrupación de Tráfico, 38 a la Agrupación de Reserva y Seguridad, cinco al Servicio Aéreo, cuatro componentes del Servicio de Automovilismo y dos de Servicio de Transmisiones.

Además, el Instituto Armado ha desplegado un helicóptero, 58 motos, dos autobuses, 10 vehículos todo terreno, dos furgones, un vehículo taller y un vehículo para suministro de carburante que acompañarán a los guardias durante todas las etapas.

Objetivo: no descuidar otros “puntos sensibles”

Las fuentes consultadas por ECD explican que la decisión de Interior de no enviar más efectivos a la Vuelta responde a la necesidad de “mantener intacta” la vigilancia en otros “puntos sensibles” de la geografía española.

Así, explican que policías nacionales y guardias civiles han sido movilizados para proteger lugares de gran aglomeración de personas, como aeropuertos, puertos, estaciones de autobuses y centros comerciales, además de “infraestructuras críticas”. Ubicaciones, todas ellas, que podrían convertirse en objetivos de nuevos atentados.

Desde antes incluso de los atentados de Barcelona y Cambrils, la prioridad de Interior ha sido el reparto equitativo de efectivos para proteger posibles puntos de conflicto. Por ese motivo, conservó a un gran número de antidististurbios en ciudades como Madrid y Barcelona, en vez de enviarlos a la costa, tal y como inicialmente estaba previsto.


 
Comentarios
Somos ECD
Periodismo libre, valiente, independiente, indispensable