Comida natural.
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¿Qué es eso de la comida natural para perros?

Descubre cuál es la dieta más adecuada para tu mascota

Cada vez somos más conscientes de la importancia de lo que comemos, de controlar qué ingredientes se utilizan, qué productos químicos se han añadido, que valor nutricional aporta esa comida, etc. Vigilamos lo que comemos y lo que come nuestra familia, mascotas incluidas. 

Todos coincidimos en una cosa: la comida casera es mejor

Todavía hay a quien le suena raro el hecho de preparar comida casera para nuestros perros, y en muchas ocasiones la falta de tiempo nos hace echar mano a sacos de pienso en los que leemos garantías varias de nutrición. Pero ¿realmente es una dieta equilibrada para nuestro perrete?

La mayoría de los piensos comerciales para perros tienen una base de maíz, ya que es barato y da mucho de sí. Luego se complementan con diferentes químicos y aditivos y añaden la proteína utilizando en muchas ocasiones restos no aptos para el consumo humano, como patas, picos y pieles.

Una vez sabemos esto empezamos a desconfiar y descubrimos más cosas. ¿Esos premios para perros en forma de huesos? Es piel seca hervida y manipulada para darle la forma, es como cuero duro y puede astillarse y producirle heridas a nuestro chiquitín. ¿Las chuches en forma de palitos? Son en su mayoría azúcar. ¿Una dieta sana para un perro a base de pienso? No más sana que comer siempre del McDonalds.

Recientes estudios han demostrado que los perros necesitan un 30% de nutrientes de origen vegetal y tan solo un 10 o 15 % de nutrientes de origen animal, cierta cantidad de carbohidratos, cierta cantidad de grasa, etc. Esto depende mucho de la edad, la actividad y la raza del perro y siempre se debe consultar a un veterinario para estar totalmente seguro. 

¿Verduras para un perro? Si y no

No todas las verduras que son aptas para el ser humano son adecuadas para tu perro, aun así las zanahorias resultan un premio delicioso para ellos, el arroz hervido es una buena base para una ración diaria de comida.

¿Los perros no comen carne? Aquí empieza la controversia

Cada vez son más los dueños de perros que, con un buen asesoramiento veterinario, han eliminado la carne de la dieta de los perros y en muchos casos (vejez, enfermedad crónica, problemas digestivos, sobrepeso...) la calidad de vida del animal ha mejorado. ¿Esto quiere decir que los perros deben prescindir de la carne? No lo creo, ya que siguen siendo animales carnívoros a pesar de su evolución hacia la digestión omnívora. 

Si son animales carnívoros, ¿pueden comer solo carne?

Muchos de los que apoyan esta idea los comparan con los lobos, con los que comparten ancestros, pero un perro no es un lobo. No me imagino a una manada de chiguaguas dando caza a un ciervo, o a un grupo de carlinos sobreviviendo a un invierno nevado en las montañas. La evolución y la cría controlada por el hombre los ha alejado lo suficiente como para que sus necesidades nutricionales varíen. ¿Puede vivir un perro comiendo solo carne? Puede vivir, claro, pero con el mismo problema que comiendo solo pienso: no estará sano.

¿Qué hay de la carne cruda?

La idea la promocionó un veterinario llamado Ian Billinghurst y la comercializó como "dieta BARF". ¿Es una buena dieta o es solo una moda? Vamos a analizarlo teniendo en cuenta que el veterinario se ha lucrado comercializando su dieta.

La dieta BARF cruda

La dieta BARF (siglas que en inglés significan "comida cruda biológicamente apropiada" o "huesos y comida cruda") se ha hecho tan popular que ya puedes comprarla a distintas empresas, aun así los "auténticos BARFianos" recomiendan prepararla de forma casera en casa. Habría que hacer números para saber cuál de las dos opciones es más económica, pero ninguna de las dos resulta barata.

En el momento en que preparas la comida casera de cero para tu perro eres el máximo responsable del resultado y tienes que tener cuidado de la contaminación cruzada, del buen estado de la comida y de su correcta preparación. La dieta BARF ha demostrado ser un buen refuerzo para la flora intestinal del perrete, pero no se ha podido ver ninguna otra mejora y sí muchos problemas y peligros.

Los perros, al igual que los humanos, pueden enfermar por las bacterias a través de su comida. Con una dieta a base de carne sin procesar (cruda), sin ninguna vitamina vegetal ni apoyo de carbohidratos cereales, tu mascota sufrirá desequilibrios nutricionales y diferentes trastornos gastrointestinales.

A parte, se ha demostrado que la carne cruda puede provocarles a los perros distintos problemas de salud como enfermedad periodontal, hepática, pancreática, así como distintos problemas con bacterias y parásitos.

¿Y los huesos? Pueden astillarse y provocar perforaciones y abscesos desde la boca hasta cualquier parte del sistema digestivo. ¡Nunca le des un hueso a tu perro!

La dieta BARF cocinada

Ante el creciente rechazo por los problemas que trae la dieta BARF cruda, se ha recurrido a la dieta BARF cocinada. Ya no hay peligro de parásitos y bacterias en la carne cruda, aunque seguimos teniendo los mismo problemas nutricionales y las mismas enfermedades como consecuencia. ¿Alimentarias a tu hijo solo a base de hamburguesas? 

Ésta segunda opción es la más popular al comercializarse ya que es más fácil su conservación. Puedes encontrar un montón de opciones y ofertas (incluso "packs de iniciación", lo cual suena un poco extraño) con la garantía de especialistas de internet y de la empresa que lo vende. De nuevo, busca un buen nutricionista veterinario que te asesore y no te quedes con la primera información que te llegue.

La comida deshidratada

Esta opción no es solo para la dieta BARF, pero sí para cualquiera que prefiera alimento crudo para su peludo. Básicamente son eso, alimentos crudos que han pasado por un proceso de deshidratación para que duren más y ocupen menos en la despensa. El proceso de deshidratación evita la salmonela y, bien conservado, tiene una larga fecha de caducidad.

Se añade agua a la cantidad deseada para la ración y ¡a comer! Rápido, limpio y sin necesidad de cocinar.

En el caso de la comida deshidratada hay muchas opciones comercializadas: únicamente de carne, mezcla de carne con verdura y frutas, y únicamente de origen vegetal. No es mala idea ir variando y siempre contar con la ayuda de tu veterinario para que te ayude a conformar la mejor dieta que cubra las necesidades de tu perro.

Entonces ¿qué le doy de comer a mi perro?

La respuesta a esta pregunta solo la puedes responder tú, pero antes de hacerlo consigue toda la información sobre lo que le vas a dar. Los restos que han sobrado de los platos humanos no siempre son adecuados, es mejor preparar algo que sea sólo para el perro.

Cocinar la comida en casa sigue siendo una buena opción, aunque requiera tiempo y esfuerzo, y puedes ir variando los alimentos que reciba tu perro diariamente para conseguir una dieta lo más equilibrada posible. ¡Recuerda tener cuidado con la contaminación cruzada!

Es recomendable tener a mano una lista con los ingredientes que pueden resultar tóxicos o perjudiciales para tu peludo (el chocolate y las uvas, ¡prohibidos!), así como una lista de cantidad recomendada. 

No solo me refiero a la cantidad de comida diaria, si no a la composición de la misma. Cada perro es diferente, e incluso dos labradores de la misma edad y el mismo peso tendrán necesidades distintas si tienen un ritmo de vida y actividad distintos.

Y la variedad es sana. Todos los alimentos pueden resultar "tóxicos" si se abusa de ellos, por ejemplo, comer demasiado hígado puede causar toxicidad de vitamina A. De nuevo, el asesoramiento veterinario será clave para establecer una buena dieta semanal para el perrete, con la que obtenga todos los nutrientes y las vitaminas que necesite, sin excederse.

Y, al igual que con la comida humana, puedes cocinar un día y congelarla para cubrir varios días y no tener que ponerte con los fogones a diario. Te recomiendo separarla primero en porciones, en tuppers, para así poder descongelar sólo la cantidad que quieras usar. La parte mala es que necesitarás un congelador amplio para guardar las raciones (recuerda marcarlas en el caso de que también guardes raciones de comida para humanos).

Entonces ¿los piensos se quedan fuera?

Puedes usar los piensos como base de una ración, a la que añadir comida natural como carne o verduras según veas necesario. Solo recuerda elegir bien el pienso y tratar de evitar aquellos que contengan demasiado maíz o soja. 

Mezclar distintos tipos de pienso también puede ser un buen recurso. Puedes poner una base de pienso seco con mucho contenido vegetal y añadir alguna lata de pienso húmedo que complemente con la carne que prefieras. Esta mezcla de texturas también hará más apetecible el plato a nuestro perro.

En conclusión, seguimos aprendiendo y nunca dejaremos de hacerlo. Lo que ayer estaba bien, hoy se ha demostrado que no lo estaba y eso seguirá pasando. Lo único que podemos hacer es aprender sobre la marcha y elegir las mejores opciones según lo que sabemos en el momento. Y estar abiertos a futuros cambios.

 

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