Margarita Robles recibe a los sindicatos de funcionarios, pero no a los militares
Una foto ha enfadado a algunas asociaciones profesionales de las Fuerzas Armadas. Aparece Margarita Robles con representantes sindicales del personal del Ministerio de Defensa.
- Introducción
- Reunión con sindicatos civiles
- Demandas salariales y acciones
- Reacciones de las asociaciones militares
- Historial de tensiones con el Ministerio de Defensa
Introducción
Una foto ha enfadado a algunas asociaciones profesionales de las Fuerzas Armadas. Aparece Margarita Robles con representantes sindicales del personal del Ministerio de Defensa.
Reunión con sindicatos civiles
Efectivamente, Margarita Robles se reunió el lunes 23 de junio con los sindicatos que tienen presencia en la Mesa Delegada del Ministerio de Defensa: CSIF-AGO, UGT, Comisiones Obreras y Confederación Intersindical Galega (CIG).
La ministra estuvo acompañada por la secretaria de Estados de Defensa, Amparo Valcarce; la subsecretaria, Adoración Mateos; y la directora de gabinete de la ministra, Mercedes Gómez.
Según la nota firmada por los cuatro sindicatos, la reunión tenía por objeto “hablar sobre el incremento retributivo del personal civil del Ministerio de Defensa”. La versión sindical es que “la ministra manifiesta que considera justas nuestras reivindicaciones y nos traslada que el Ministerio de Defensa está ya trabajando en ello para plantear en la mesa de negociación una oferta económica y negociar así un incremento retributivo para el personal civil del departamento, pidiendo a la parte social un margen de confianza”.
Demandas salariales y acciones
Los sindicatos del personal civil del ministerio levantaron la voz cuando el pasado mes de febrero Defensa desveló que iba a aprobar una subida salarial para los militares de 200 euros al mes, igual para todos los empleos, de soldado y marinero hasta los generales.
Comenzaron a presionar para también sus retribuciones fueran revisadas al alza, y sus primeras peticiones recibieron buenas palabras de los representantes del Ministerio de Defensa que se sientan en la mesa de negociación.
Organizaron manifestaciones, por ejemplo el 12 de junio ante la sede del ministerio. Exigieron que también a los 15.000 empleados públicos civiles de Defensa se les suba el sueldo en 200 euros al mes, igual que a los militares.
Ese día lograron que Margarita Robles bajara a la calle y escuchara sus peticiones.
Reacciones de las asociaciones militares
La reunión del lunes 23 de junio en el ministerio ha sido un paso más, que los sindicatos civiles han celebrado como un avance.
Pero según ha podido constatar El Chivato, este gesto ha despertado el enfado de asociaciones profesionales. La Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME) y la Unión de Militares de Tropa (UMT) felicitaron a los trabajadores civiles por el avance, pero criticaron que la ministra no se reúne con ellos ni atiende sus peticiones.
AUME apuntó que el problema es que los militares por ahora no pueden crear sindicatos, sólo asociaciones profesionales.
La subida de 200 euros al mes no ha apaciguado las exigencias salariales de las asociaciones de militares, como tampoco lo han hecho los incentivos que Defensa paga en los últimos años.
Reclaman que el aumento del gasto en Defensa suponga también una revisión en profundidad de las retribuciones en las Fuerzas Armadas, aparte de la subida de 200 euros, y por ello han solicitado que se celebre un pleno monográfico del Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas.
Historial de tensiones con el Ministerio de Defensa
Hace unos años el ministerio sí aceptó estudiar una mejora en los salarios. Pero el proyecto no se concretó, y en muchas reuniones los altos cargos de Defensa se han negado a tratar sobre ese tema.
De ahí el enfado en las asociaciones profesionales de militares al ver que el ministerio sí acepta negociar con los sindicatos civiles.
Pero también les ha indignado el hecho de que la ministra sí se haya reunido con los sindicatos, y que incluso acudiera a su protesta.
Ellos llevan años sin tener encuentros formales con Margarita Robles. La ministra no asiste a los plenos del Consejo de Personal, delega la interlocución en la subsecretaria. Ni siquiera cuando las asociaciones lo pidieron expresamente, para hablar de salarios, Robles aceptó presidir esa reunión.