Moncloa lo rechaza en público pero en privado asume que García Ortiz acabará en el banquillo

La decisión del juez Ángel Hurtado de enviar al Fiscal General a juicio tras la instrucción que se ha alargado un año, cayó a plomo en Moncloa.
Archivo - La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, a 22 de enero de 2025, en Madrid (España).
Archivo - La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, a 22 de enero de 2025, en Madrid (España).

En el Gobierno era mayoritaria la idea de que el caso por presunta revelación de secretos contra el novio de Isabel Díaz Ayuso, se archivaría ante la falta de pruebas.

Aunque en esta fase del proceso, basta con indicios para que el magistrado considere que debe enviar al investigado al banquillo, en el Ejecutivo niegan la mayor: aseguran que no hay ni indicios ni pruebas. Fuentes de Moncloa critican que primero se investigara una nota de prensa —que fue lo que denunció el novio de Ayuso— en la que el Tribunal Supremo no encontró indicios de delito.

El juez transformó la causa por revelación de secretos con un giro de 180 grados: no había delito en la nota, pero sí en la filtración del correo enviado por el abogado de Alberto González Amador. El Ejecutivo sostiene que en doce meses de instrucción, Hurtado no ha encontrado “nada” que señale al fiscal general, Álvaro García Ortiz, ni la vinculación con presidencia que Moncloa considera más que infundada.

Pero, pese a todo ello, en privado, según ha podido escuchar El Chivato, ahora dan por seguro que el jefe del Ministerio Público irá a juicio. La decisión no es firme. Aunque Hurtado lo ha propuesto, debe ser la sala quien dé el visto bueno definitivo al planteamiento del magistrado. En Moncloa restan importancia a este paso. 

Reiteran en público que la decisión no es firme por una petición expresa de Félix Bolaños, ministro de Justicia, preocupado porque, delante de las cámaras, el Gobierno dé por hecho algo que no ha sucedido.

Por eso el también titular de Presidencia y Relación con las Cortes ha pedido que todos los miembros del Ejecutivo incidan en que aún falta un paso para que García Ortiz tenga que sentarse en el banquillo de los acusados. Una instrucción que algunos no terminan de entender, precisamente, porque todos en Moncloa dan por hecho que el Fiscal General será procesado.

Distintos altos cargos de Moncloa aseguran, entre bambalinas, que no hay opción alguna de que el Tribunal Supremo no termine juzgando a García Ortiz por haber filtrado el correo del abogado del novio de Ayuso. Consideran casi imposible que los compañeros de Hurtado no apoyen su decisión y se preparan ya para la apertura del juicio oral.

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