La voz del lector

Castellano y Acoso

Escuela Turó del Drac, en Canet de Mar, con una pintada a favor de la escuela en catalán.
photo_camera Escuela Turó del Drac, en Canet de Mar, con una pintada a favor de la escuela en catalán.

En los últimos años Cataluña ha sufrido un gravísimo retroceso en todos los niveles de la sociedad. El procés independentista ha causado estragos en la economía, las empresas se han marchado y se siguen marchando por las políticas excluyentes, pero principalmente los efectos del proceso soberanista se muestran en la persecución ideológica que sufren todos aquellos contrarios a la línea de hierro impuesta por la Generalitat de Cataluña.

El último caso es el acoso que está sufriendo el niño de tan solo 5 años que ha pedido el cumplimiento de la sentencia judicial que obligaba a las escuelas catalanas a impartir un 25% de las clases en castellano. La petición de los padres, totalmente legítima. La reacción de los independentistas vergonzosa y más teniendo en cuenta el régimen democrático en el que nos encontramos y las constantes apelaciones que hacen los secesionistas en favor de los derechos de los catalanes y de la libertad. A veces las víctimas son los verdugos, y en este caso son lo segundo.

La inmersión lingüística de la educación en Cataluña no debe ser únicamente consistente en el estudio de las asignaturas en catalán.

Si algo tenemos en común todos los españoles es el castellano por su poder igualador. Un catalán o un extremeño se podrán comunicar gracias al castellano y no exigirá a una de las partes el aprendizaje de la otra lengua.

En ningún caso se está discriminando el catalán puesto que, actualmente es el castellano el que sin escrúpulos es eliminado de las escuelas catalanas. Tal es la obsesión independentista que exigen su uso en los recreos en una clara limitación de los derechos de los catalanes.

La idea nacionalista de que España es un estado fascista y franquista queda totalmente desacreditada cuando son sus líderes los que provocan división y enfrentamiento. La política de desapego y desprecio hacia lo español se ha traducido en la degradación de una comunidad que se ha puesto a la cola de España en beneficio de otras como Madrid o Andalucía que han crecido enormemente y han acogido a las empresas que se han marchado de Cataluña.

Ya es hora de que los políticos catalanes ponga como primer punto en sus agendas el interés general, ecónomico y social y dejen de lado el enfrentamiento, la discordia y sus propios intereses.

 

El PIB sube un 0,2% en el primer trimestre, una décima menos de lo esperado

Comentarios
Somos ECD
¿Buscas un medio de información libre, que no se casa con nadie?