Política

Cuenta con el apoyo de Zapatero

Susana Díaz exigirá a Pedro Sánchez su dimisión la misma noche de las generales si el PSOE no gana

Aplica la misma estrategia que con Rubalcaba: buenas palabras en Madrid y críticas en Sevilla… para después reclamar cambios tras los comicios

Susana Díaz y Pedro Sánchez.
photo_cameraSusana Díaz y Pedro Sánchez.

Susana Díaz escenificó el martes, en el Consejo de Política Federal del PSOE celebrado en Ferraz, su apoyo a Pedro Sánchez como candidato a las generales. La andaluza, sin embargo, tiene decidido pedir la cabeza del líder del partido si éste no logra ganar las elecciones. Para ello, está empleando la estrategia que ya utilizó contra Alfredo Pérez Rubalcaba.

Según explican a El Confidencial Digital dirigentes del PSOE andaluz muy próximos a Susana Díaz, la presidenta de la Junta no ha abandonado, en ningún momento, sus tesis sobre Pedro Sánchez. Considera que el secretario general no está aprovechando la crisis del PP para poner a los socialistas por delante en intención de voto y, por tanto, tendrá que irse si no gana las generales.

Pese a esta opinión, la andaluza lanzó en Ferraz mensajes de apoyo al líder del partido. Unas palabras que, sin embargo, esconden una hoja de ruta que ya empleó la propia Díaz contra Alfredo Pérez Rubalcaba en 2014.

La estrategia, explican desde el entorno de la andaluza, es clara: “Dar cariño al secretario general en Madrid combinado con palos en Sevilla, e ir preparando su relevo para después de las elecciones”. Tal y como hizo Díaz con el ex vicepresidente del Gobierno.

Doble discurso para no enfrentarse a los barones

El plan de Susana Díaz ya ha comenzado, tal y como quedó demostrado el pasado lunes, en la jornada posterior a las elecciones del 27-S y solo un día antes de viajar a Madrid para participar en el Consejo de Política Federal del PSOE.

La presidenta de la Junta reunió a un grupo de periodistas en la sede del partido en Sevilla a la misma hora que tenía programada Pedro Sánchez la rueda de prensa en Ferraz. En ese encuentro, lanzó críticas –más o menos veladas- contra el secretario general. Dejó claro, por ejemplo, que “Andalucía tiene voz propia” en el debate de la reforma de la Constitución que propone la dirección nacional.

Al día siguiente, en Madrid, su discurso fue mucho más suave, alabando a Miquel Iceta y a la dirección del partido por los resultados obtenidos en Cataluña, a los que calificó de “dignos y esperanzadores”.

Ese doble discurso, explican desde el PSOE andaluz, lo emplea Susana Díaz para no parecer “desleal” con el actual secretario general y, sobre todo, para evitar un enfrentamiento con el resto de barones regionales.

Tal y como se informó en estas páginas, los líderes territoriales del PSOE pidieron a la presidenta de la Junta el pasado mes de julio que cesara los ataques contra Sánchez, porque eso perjudicaba al partido de cara a las generales. Díaz se vio entonces arrinconada, y por eso ha decidido ahora apoyar en público al secretario general, pero manteniendo su equidistancia con él.

Pedirá la cabeza de Sánchez si pierde las generales

La tregua con el líder del partido, en todo caso, durará hasta la noche de las elecciones generales. Según las fuentes consultadas, Susana Díaz tiene decidido pedir ese mismo día la dimisión de Pedro Sánchez si el PSOE no logra ganar los comicios.

La presidenta de la Junta ya actuó de ese modo el 25 de mayo de 2014, cuando el PSOE obtuvo el peor resultado de su historia en unas Europeas. Esa misma noche, telefoneó personalmente a Alfredo Pérez Rubalcaba para pedirle que, dados los resultados cosechados, dejara la dirección del partido y convocara un congreso extraordinario.

La idea de la andaluza, en este caso, es pedir a Sánchez que renuncie a ser jefe de la oposición y nombre a otro portavoz del PSOE en el Congreso hasta la convocatoria de un nuevo congreso para elegir a su sucesor al frente del partido.

Susana Díaz ve inaceptable que el PSOE pueda gobernar sin imponerse en esos comicios y pactando con Podemos. Un escenario rechazado también por Felipe González y antiguos dirigentes del partido, que intentarán convencer a Sánchez de no prestarse a este tipo de acuerdos.

Cuenta con el apoyo de Zapatero

La vieja guardia socialista será uno de los apoyos fundamentales de Díaz en esta operación. Pero no será el único. José Luis Rodríguez Zapatero es, a día de hoy, uno de los principales aliados de la andaluza en su ofensiva contra el secretario general.

El ex presidente del Gobierno no le perdona al actual líder del PSOE los desplantes que le ha hecho. Tampoco está de acuerdo con su forma de llevar el partido. Su apuesta siempre ha sido Susana Díaz. De hecho, la andaluza ya ha contactado con grandes directivos del IBEX gracias a la intermediación de Zapatero.

Mientras tanto, el ex jefe del Ejecutivo está reclutando, dentro del partido, a partidarios de la propia presidenta de la Junta. En esta lista se cita a Carme Chacón, Tomás Gómez, Antonio Miguel Carmona, Valeriano Gómez y Cristina Narbona, entre otros.

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