El informe del Gobierno sobre espionaje en España reduce al mínimo las acusaciones sobre China
El documento sobre 2023 alertó que la inteligencia del gigante asiático era muy activa en la búsqueda de información política, militar y tecnológica
- Enfoque del Informe Anual de Seguridad Nacional
- Cambio en la Referencia a Potencias Extranjeras
- Actividad de los Servicios de Inteligencia Extranjeros
- Relaciones Diplomáticas y Estrategias de Contrainteligencia
La actividad de los servicios de inteligencia extranjeros en España repuntó en 2024. Así lo indica el Informe Anual de Seguridad Nacional, que en el capítulo sobre ‘Espionaje e injerencias desde el exterior’ da algunas pinceladas sobre cómo actúan los espías extranjeros en nuestro país.
Cada año el Gobierno elabora un Informe Anual de Seguridad Nacional, en el que hace balance de las amenazas y retos en materia de seguridad nacional a los que se enfrenta España: terrorismo, epidemias, crimen organizado, inmigración irregular, catástrofes…
Enfoque del Informe Anual de Seguridad Nacional
Esos informes incluyen un capítulo sobre ‘Espionaje e injerencias desde el exterior’, que antes se denominaba ‘Contrainteligencia’. Se da por hecho que la información de ese capítulo procede en gran parte del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), que es el principal encargado de la contrainteligencia y de mantener vigilados a los espías extranjeros que se mueven en España.
La redacción de esos capítulos solía ser muy medida, vaga, sin señalar expresamente a ninguna potencia extranjera ni servicio de inteligencia.
Cambio en la referencia a potencias extranjeras
Eso cambió en el informe publicado en 2024, correspondiente a 2023. Ahí el Gobierno decidió apuntar a dos países: Rusia y China. Curiosamente no mencionó sin embargo a Marruecos, ni a Estados Unidos, pese a que en 2023 fueron detenidos dos agentes del CNI acusados de filtrar información clasificada a la inteligencia estadounidense.
El Informe Anual de Seguridad Nacional de 2024, ahora difundido, se centra casi en exclusiva en Rusia. Del capítulo de ‘Espionaje e injerencias desde el exterior’ han desaparecido la mayoría de las referencias a China que sí se incluyeron en el informe del año pasado sobre 2023.
Actividad de los servicios de inteligencia extranjeros
Espionaje ruso en España
El documento del Gobierno de Pedro Sánchez incluye un gráfico sobre el “Índice de actividad de los Servicios de Inteligencia extranjeros”. Traduce a números la actividad de los espías extranjeros en España, que desde 2013 fue subiendo de forma sostenida.
Tuvo un pico especial en 2017, el año de la intentona secesionista en Cataluña, cuando se sospecha que algunos servicios de inteligencia extranjeros pudieron tratar de influir en ese movimiento.
Cayó en 2018 y volvió a remontar, registrando sucesivos récords en 2020 y 2021. En 2022 se hundió, y eso se atribuyó a que España ordenó en abril de ese año la expulsión de casi una treintena de rusos con acreditación diplomática. España aprovechó la expulsión, adoptada como represalia tras la matanza de Bucha y en coordinación con otros países europeos, para neutralizar y sacar de nuestro país a espías del SVR (servicio de inteligencia exterior) y del GRU (inteligencia militar).
El espionaje ruso logró reconstruir en parte su red en España: según el informe sobre 2023, “a pesar de haber reducido notablemente su presencia en España, los servicios de inteligencia rusos continúan desarrollando actividades de Inteligencia orientadas, prioritariamente, a recabar información sobre la guerra en Ucrania, si bien, continúan mostrando intereses muy similares a los previos a la invasión”.
Aunque ya no tenían tantos agentes destacados en España, los servicios de Rusia recurrieron a oficiales de inteligencia itinerantes, que se trasladan desde otros países.
Inteligencia china y su presencia
Lo llamativo del informe publicado en 2024 sobre la situación de la seguridad nacional en 2023 fue que también recogía acusaciones contra China, que a diferencia de Rusia, con quien las relaciones diplomáticas están muy deterioradas desde hace años, y más por la actual guerra de Ucrania, sí tiene buenas relaciones con España y con Pedro Sánchez.
Sin embargo, el Informe Anual de Seguridad Nacional de 2024 ahora hecho público ni menciona a China en el capítulo sobre espionaje. Sólo hay acusaciones sobre los servicios de inteligencia rusos. Ni rastro de la actividad de la inteligencia china.
No hay que olvidar que el Gobierno PSOE-Sumar está apostando por estrechar lazos con China.
Pedro Sánchez en persona se ha implicado para fomentar las relaciones bilaterales: prueba de ello es que ha hecho dos viajes a China en pocos meses, uno en septiembre de 2024 y otro en abril de 2025.
La contrainteligencia española advirtió hace un año que “los servicios de inteligencia de China siguen muy activos en la obtención de información sobre decisiones de la UE y de la OTAN, especialmente las relativas a la posición de la UE en temas de interés para China, y a la posible proyección de la Alianza Atlántica en el ámbito Indo-Pacífico”.
El espionaje de la dictadura comunista trabaja de varias formas. Según el informe de hace un año, sus servicios secretos “siguen captando y dirigiendo desde China a fuentes europeas” próximas a temas que les interesan: decisiones de la Unión Europea y de la OTAN, especialmente las relativas a la posición de la UE en temas de interés para China, y a la posible proyección de la Alianza Atlántica en el ámbito Indo-pacífico.”
A eso se añade el creciente empleo de lo que denomina agentes “no tradicionales”, “tanto para la obtención de información, especialmente en el ámbito científico/tecnológico, como para la injerencia en decisiones de la administración que afecten a los intereses de China”.
En lo que el Gobierno definió como estrategia “híbrida”, los objetivos de la inteligencia china “están enfocados a la obtención de información política, militar o científico-tecnológica, así como a la construcción de redes de influencia en las altas esferas de poder político y económico, con capacidad para ejercer presión sobre temas de especial interés o sensibilidad”.
Además, las autoridades chinas y sus servicios de inteligencia también recurren al uso de la colonia china residente en España, del poder blando en el terreno sociocultural o la recepción de inversión china que pueda suponer una oportunidad económica y financiera para nuestro país.
Pero estas referencias a la inteligencia china se han reducido al mínimo en el informe más reciente, sobre el año 2024.
Relaciones diplomáticas y estrategias de contrainteligencia
Tampoco hay citas a Marruecos ni a Estados Unidos, de nuevo ni a ningún otro país que no sea Rusia.
“Desde el inicio de la guerra de Ucrania, “la principal amenaza es la actividad de los Servicios de Inteligencia de la Federación Rusa en suelo europeo, que se centra en obstaculizar el envío de ayuda a Ucrania y sembrar dudas sobre la conveniencia de mantener el apoyo a dicho país”.
El análisis de la contrainteligencia española apunta a que el espionaje ruso trabaja en ese empeño “mediante proxies, individuos ajenos al servicio a los que se capta, instruye y coordina a través de redes sociales o aplicaciones de mensajería instantánea”.
En el Informe Anual de Seguridad Nacional se describen los objetivos de los servicios de inteligencia del gobierno de Vladímir Putin: “Los servicios de inteligencia rusos mantienen un elevado nivel de actividad enfocada a obtener información, principalmente sobre Ucrania, la OTAN y la UE. Además de estas actividades, prosiguen una amplia campaña que se enmarca en la estrategia del Kremlin de intentar romper el consenso de los países occidentales y disminuir su apoyo político, económico y militar a Kiev”.
Tras extenderse sobre la actividad de los espías rusos, ese punto del informe incluye una referencia general a otros servicios, con una sola mención a China:
-- “En general, la actividad de Inteligencia de muchos actores está principalmente relacionada con sus intereses políticos, económicos e industriales. Por ejemplo, los intereses informativos chinos siguen centrados tanto en el ámbito de la UE como de la OTAN, en aquellas decisiones políticas y comerciales que afecten a sus intereses”.
El informe del Gobierno declara que “el objetivo fundamental que Rusia persigue con el desarrollo de sus estrategias híbridas en Occidente y en España está centrado, fundamentalmente, en influir en las sociedades y en los liderazgos de estos países para quebrar el apoyo político, económico y militar a Kiev”.
Para ello “ha incrementado el empleo de herramientas híbridas y las ha ido adaptando a las circunstancias particulares de cada Estado para obtener el mayor beneficio”, desde que en 2022 invadió Ucrania.
Advierte que “momentos especialmente críticos son los procesos electorales, en los que desde el Kremlin se promueve a partidos y grupos sociales extremistas, euroescépticos y contrarios a la OTAN y la UE, a la vez que se intenta influir en figuras políticas relevantes a las que accede a través de proxies”.
El apartado sobre propaganda y desinformación también se centra en Rusia, por ejemplo sobre campañas desarrolladas con informaciones falsas y manipuladas sobre la tragedia de la DANA en Valencia.
De nuevo hay menos referencias a China que el año pasado, pero queda alguna: “El aparato de propaganda chino ha implementado campañas de desinformación centradas en el descrédito y dirigidas contra algunos de sus países vecinos, con los que mantiene tensiones regionales”.
Además, menciona explícitamente a CGTN, el canal de televisión de noticias en inglés dependiente de la televisión pública de China.