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José Apezarena
José Apezarena Editor de Confidencial Digital

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A Pedro Sánchez le encanta el subidón de Vox

Santiago Abascal
photo_camera Santiago Abascal

La "operación Franco" fue diseñada desde Moncloa como un elemento decisivo para que Pedro Sánchez capte el voto de la izquierda, y así tapar las pérdidas de apoyos que viene sufriendo como consecuencia de la fallida investidura, la repetición de elecciones, los malos datos económicos, y sobre todo por la crisis en Cataluña.

Pero, al mismo tiempo, la exhumación del dictador ha provocado un efecto bastante menos esperado por la opinión pública: está potenciando de forma clara el voto hacia Vox. Eso pronostican las encuestas.

El veredicto de las publicadas este fin de semana se resume diciendo que, en las elecciones del 10 de noviembre, el PSOE conseguirá en torno a los 120 diputados (ahora tiene 123), el PP llegará a los 100 (tiene 71), y Vox y Podemos se disputarán la tercera plaza, mientras que Ciudadanos confirma la debacle pronosticada: se queda en torno a los 16 (tiene 57), incluso por detrás de Esquerra.

Los sondeos más "optimistas" dan a Vox 40 diputados (tiene 24) y a Podemos le adjudican 34 (tiene 42).

Así que las cosas están de tal manera que Pablo Casado acaba de denunciar la existencia de un "pacto" de Abascal con Sánchez para aupar a Vox y frenar la subida del PP. ¡Hombre! La verdad, no veo al presidente del Gobierno y al líder de Vox citándose para negociar y acordar maniobra semejante.

Lo que sí parece comprobado es que la "operación Franco", que por ahora no ha proporcionado demasiados réditos electorales al PSOE, lo que sí ha hecho es alentar el voto de la derecha-derecha, la que representa Vox.

Y, por supuesto, eso es algo que le interesa no poco a Pedro Sánchez, en la medida en que debilita y frena a la única fuerza que tiene alguna posibilidad de arrebatarle la victoria en las generales y hasta expulsarle de La Moncloa, el PP.

Le es tan conveniente, que hasta puedo maliciarme que los estrategas de La Moncloa hubieran calculado de antemano ese movimiento electoral, a la hora de  decidirse a poner en marcha una salida del dictador transmitida a bombo y platillo por los medios oficiales y con Sánchez al frente de la comitiva.

Es que, además, los anuncios del contundente ascenso de Abascal y su partido puede provocar el efecto susto.

Repetir a los votantes de izquierda que Vox marcha para arriba, puede provocar en ellos un movimiento de reacción, que les empuje, primero, a ir a votar, y, segundo, más aún, que concluyan que el único partido que puede impedir que gobierne la derecha es el PSOE de Pedro Sánchez.

De esa manera, los especialistas electorales que asesoran al presidente habrán sustituido la famosa "foto de Colón", que constituyó uno de los mensajes centrales de la anterior campaña, por la imagen de un Vox emergente, convertido en tercera fuerza del país.

Algo así parece que tendría que aterrar a los sectores de izquierda que dudan y movilizarles de cara al 10-N en beneficio del PSOE.

En fin, que, aunque pueda parecer paradójico, a Pedro Sánchez le tiene que encantar la subida electoral de Vox.

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En Twitter @JoseApezarena

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