Jueves 19/10/2017. Actualizado 19:06h

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Política

La alcaldesa aspira a convertirse en presidenta de la Generalitat

Desvelamos las claves de la contradictoria actitud de Ada Colau ante el referéndum

Confesiones a su equipo: “Soy partidaria de la desobediencia civil pero no de la institucional”. No pondrá urnas pero sí votará

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Ada Colau ha protagonizado, en los últimos días, varios bandazos que han desconcertado a propios y extraños. Primero anunció que no “organizaría” el referéndum y después que “haría lo que fuera necesario” para que la consulta se celebrase. Finalmente, ha pactado con el Govern que las urnas no se instalen en sedes dependientes del Ayuntamiento pero sí en locales propiedad de la Generalitat. Explicamos las claves de su plan.

Ada Colau y Carles Puigdemont, en una reunión del Pacte Nacional pel Referéndum. Ada Colau y Carles Puigdemont, en una reunión del Pacte Nacional pel Referéndum.

Estos sorprendentes cambios de discurso obedecen, según fuentes bien situadas en el gobierno municipal de Barcelona, a una estrategia de fondo. El objetivo de la alcaldesa, explican, es apoyar el referéndum evitando cualquier revés legal que pueda frenar en seco una carrera política que apunta a la Generalitat, primero, y a Madrid después.

Urnas no, voto sí

Así las cosas, Ada Colau está haciendo “equilibrios” para, por una parte, no saltarse la ley y, por la otra, no perder apoyos entre el electorado más independentista. Una estrategia que la propia alcaldesa ha confirmado a su equipo recientemente.

Según ha podido saber El Confidencial Digital por personas muy próximas a la primera edil, Colau aseguró a los suyos que no autorizaría la instalación de urnas para el referéndum en sedes municipales. Sin embargo, también adelantó que no impediría la votación y que ella misma participará en la consulta. A pesar de que la cita haya sido declarada ilegal por el Tribunal Constitucional.

Para justificar esta actitud, la alcaldesa aclaró a su equipo que es “partidaria de la desobediencia civil pero no de la institucional”.

Quiere ser presidenta de la Generalitat

Esa confesión de Colau ha servido para confirmar lo que lleva meses siendo un secreto a voces dentro de En Comú: “Ada se está preparando para ser candidata a la presidenta de la Generalitat a corto plazo”.

Miembros relevantes del partido fundado por la alcaldesa de Barcelona explican que la primera edil es consciente de que cualquier apoyo al referéndum desde el gobierno municipal que ella dirige supondría una inhabilitación que ella quiere evitar a toda costa: “Sabe que no se puede saltar la ley porque eso frenaría su carrera política”.

Desde En Comú recuerdan que Colau “nunca ha ocultado” que sus aspiraciones políticas van más allá del Ayuntamiento de Barcelona. Por eso ha fundado su propio partido. Sobre cuándo será el salto a la Generalitat, las fuentes consultadas descartan que éste se produzca si hay adelanto electoral tras el 1 de octubre, pero ven posible que sea en los siguientes comicios.

De momento, los ‘comunes’ de Colau no se cierran ninguna puerta, incluida la de entrar a medio plazo en un gobierno autonómico con ERC. No obstante, añaden, “todo dependerá de lo que pase en las próximas semanas y meses”.

Otras fuentes municipales añaden, incluso, que llegar al gobierno catalán no sería, ni mucho menos, el techo político de Colau: “Tampoco ha descartado ir a unas generales y en Podemos muchos la ven ya como una posible sucesora de Pablo Iglesias”. Un escenario, no obstante, que sí se considera “a más largo plazo”.

Confirma presiones del PSC

Por tanto, el temor a una inhabilitación y a ver paralizada su carrera política han sido factores determinantes para que Ada Colau haya decidido no instalar urnas en instalaciones dependientes del Ayuntamiento de Barcelona. Pero hay otras razones.

Tal y como reconocen desde el Ayuntamiento, los concejales del PSC en el consistorio también han jugado un papel fundamental: “Han presionado a todos los niveles para que la alcaldesa no pusiera urnas”. Han sido decisivos.

En este sentido, confirman que los socialistas llegaron a insinuar que el pacto de gobierno en Barcelona corría peligro si el Ayuntamiento participaba de forma activa en el referéndum, tal y como se adelantó en estas páginas.

Las mismas fuentes confirman, además, que Pedro Sánchez ha estado “más que atento” a lo que se decidía en la Ciudad Condal. Y destacan: “también ha jugado su papel”.


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