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Seguridad

Habla a cara descubierta

Un ‘teniente Segura’ de la Guardia Civil denuncia corrupción en la Benemérita

Vídeoentrevista exclusiva al sargento J.A.N.: “Se falsifican facturas para comprar material”, “Represalias a los agentes que desvelan irregularidades”, “Los mandos se tapan entre sí para evitar que se investigue”

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El caso del teniente Luis Segura, que ha denunciado corrupción en las Fuerzas Armadas con su libro “Un paso al frente”, ha provocado un ‘terremoto’ en el Ejército. Ahora, por primera vez, un agente de la Guardia Civil hace lo mismo y destapa irregularidades, abusos, falsificaciones y represalias en el cuerpo. Lo ha comunicado internamente y ante los tribunales sin ningún resultado. Ahora espera que su testimonio anime a más compañeros a denunciar esas situaciones.

J.A.N., sargento de la Guardia Civil. J.A.N., sargento de la Guardia Civil.

J.A.N., sargento de la Guardia Civil, ya es conocido como el ‘teniente Segura’ de la Benemérita. Lleva veinte años en el cuerpo. Ingresó en la academia por vocación, pasando por diferentes comandancias, como Cantabria y Segovia. Recuerda que compañeros suyos sufrieron atentados terroristas y accidentes laborales con sus armas reglamentarias. Ahora sale a la luz para denunciar, en voz alta y ante las cámaras de El Confidencial Digital, situaciones irregulares que se viven en el Cuerpo y que nadie cuenta, por miedo.

Qué denuncia el sargento

Su particular ‘infierno’ comenzó en 2007, cuando llegó a la comandancia de Pamplona, en Navarra. Destinado en la unidad GATI (Grupo de Apoyo en Tecnologías de la Información), el sargento J.A.N. empezó a observar conductas irregulares por parte de sus superiores.

Habla de corrupción, abusos, presiones, acoso y situaciones desagradables y humillantes por parte de sus mandos hacia sus subordinados. Habla, a cara descubierta por primera vez, de casos concretos en la comandancia de Pamplona, pero enfatiza que aquello no es una excepción, y que la corrupción en la Guardia Civil “existe” y es generalizada.

Denuncias de corrupción, abusos y presiones

El punto de inflexión en su situación se produjo en 2009, cuando comienza a denunciar la existencia de corrupción en la comandancia, en la que se encuentra destinado.

Decidió poner en conocimiento de sus superiores diferentes conductas que él consideraba incorrectas y que no se ajustaban a la legalidad. Al principio, fueron asuntos de relativa importancia: principalmente se limitaba a manifestar trato discriminatorio hacia los agentes.

Pero, progresivamente, las irregularidades fueron a más, y el sargento decidió dar un paso más: con su nombre y apellidos, empezó a interponer quejas y dar partes disciplinarios denunciando las situaciones -más adelante se repasan las denuncias que ha puesto en conocimiento sus superiores y de la dirección general de la Guardia Civil-.

Como consecuencia de ello, el sargento revela que comentó a recibir un trato discriminatorio por parte de sus superiores. La situación, lejos de solucionarse, fue a más, y presentó en el juzgado una querella contra los mandos de la comandancia por acoso laboral. Esa investigación se encuentra actualmente en proceso de instrucción.

Abusos generalizados en la Guardia Civil

El sargento remarca que los abusos e irregularidades son generalizados en la Guardia Civil. No sólo ocurren en su comandancia, en Pamplona, sino que existen quejas internas de un buen número de agentes, que los mandos tapan y ante las que no hacen nada.

Los mandos silencian la corrupción

J.A.N. denuncia también que los máximos mandos de la Guardia Civil conocen estas irregularidades en la Benemérita.

Tanto en la zona de Navarra, donde se encuentra destinado, como en la dirección general de la Guardia Civil, en las instalaciones de la calle Guzmán el Bueno, han recibido información sobre todos estas irregularidades en el cuerpo.

La conclusión del sargento, tal y como explica en esta vídeoentrevista concedida a ECD, es que todos los mandos de la Guardia Civil silencian la corrupción y que “se tapan entre sí”.

Casos concretos de corrupción en la Guardia Civil

El sargento se ha atrevido a denunciar casos concretos de corrupción que él ha presenciado en su comandancia y sobre los que tiene pruebas contundentes de que se han cometido irregularidades. Son los siguientes:

-- Falsificación de facturas para comprar material. Se hizo pasar como la compra de un tóner de una impresora la adquisición de una cámara de grabación IP. Nadie ha exigido responsabilidades al mando que cometió esta irregularidad. La denuncia ha llegado a la secretaría de Estado de Seguridad, del Ministerio del Interior, pero no se ha hecho nada.

-- Un capitán de la Guardia Civil, cazado a 179 km/h. Tal y como se contó en ECD Su vehículo fue captado por un radar. El capitán afirmó después que el conductor era un portugués, que era manco, y así se libró de la multa y la pérdida de puntos del carnet.

-- Destrucción de ordenadores de manera irregular. Se procedió a destruir material informático que contenía información de utilidad. Ningún mando ha dado explicaciones por la eliminación de estos datos.

-- La historia del escanciador de sidra. Un mando ordenó a sus subordinados que le arreglaran el motor de un escanciador eléctrico. Alguno de ellos se negó, pues sus funciones en la comandancia no se correspondían con esa orden.

-- Los guardias civiles, “tratados como perros”. Un superior ordenó instalar una rejilla para perros en un vehículo oficial para que no se desplazara la carga del maletero. Los agentes denunciaron un incumplimiento de la normativa de riesgos laborales, pero su queja no tuvo ningún resultado.

-- Regalo de un bastón de mando. El teniente coronel pidió aportaciones económicas para regalar el bastón de mando al coronel, que acababa de ser ascendido a general. El sargento J.A.N. denuncia la amenaza de represalias contra quienes no contribuyeran, ya que se anotaron los nombres y apellidos de todos los ‘voluntarios’.

Represalias contra él y su familia

El sargento J.A.N. revela que ha sufrido represalias por denunciar todas estas irregularidades. Tanto en forma de acoso laboral, tal y como argumenta en su querella, como contra su familia.

Hace unos días, su vehículo, aparcado en la comandancia, amaneció con una rueda rajada y con este mensaje en el cristal: “Vete de aquí o el siguiente en ser rajado serás tú”.

Su hija, de 14 años, ha sido denunciada por un alto mando de la comandancia. Su argumento: la menor le amenazó.

Su hijo, mayor de edad, también ha sufrido algún incidente desagradable en la comandancia, como la presencia de policía junto a él cuando accedió a retirar las pertenencias de su padre de una taquilla

Apartado de la Guardia Civil

Ahora mismo se encuentra apartado de la Guardia Civil. Su caso, por acoso laboral de sus superiores, está siendo instruido en un juzgado de Pamplona.

El objetivo del sargento, con este paso de afrontar publica y personalmente las denuncias a pesar de las consecuencias que se puedan derivar, es animar a otros agentes a desvelar las irregularidades que observan, con el objetivo de que se mantenga el buen nombre de la Guardia Civil.

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