Judicial

Claves de la apelación contra la cadena perpetua de Pablo Ibar: ADN contaminado y presiones al jurado

Joe Nascimento ya ha presentado los argumentos ante el tribunal de Florida y está a la espera de una respuesta

Joe Nascimento y Andrés Krakenberg.
photo_camera Joe Nascimento y Andrés Krakenberg.

El Colegio de la Abogacía Española ha acogido esta mañana al abogado de Pablo Ibar, Joe Nascimento y al portavoz de la Asociación Pablo Ibar Juicio Justo, Andrés Krakenberg. Este letrado es la primera vez que viaja a España para explicar las novedades del caso.

Hasta 2018 Pablo Ibar estaba condenado a muerte por un crimen que, según él, no cometió. Pero el Tribunal Supremo de Florida ordenó repetir el juicio al considerar que muchas de las pruebas eran escasas y débiles. En este segundo juicio se vuelve a declarar culpable a Ibar, pero le condenan de cadena perpetua.

El segundo juicio fue un rayo de luz

Joe Nascimento ha manifestado que está absolutamente convencido que, de no ser por el apoyo de familiares y medios de comunicación, Ibar ya habría sido ejecutado por el Estado de Florida hace unos años: “Ha sido un largo camino trufado de muchas injusticias por parte del estado”. 

Su primer rayo de esperanza llegó en 2016 cuando el Supremo de Florida ordenó repetir el juicio. Por ello, puso sobre la mesa varias pruebas que no se tuvieron en cuenta en el año 2000. Asimismo, Joe Nascimento ha manifestado que el letrado que tenía por aquel entonces “no hizo bien su trabajo, ya que no pidió una prueba pericial de su reconocimiento facial, lo que facilitó su condena”.

En este segundo juicio, según Nascimento, restringieron la posibilidad de hablar con determinados de testigos y presentar determinados argumentos jurídicos. “Se veía claro que el juez estaba del lado opuesto a Pablo”. Finalmente volvieron a declararle culpable, pero hubo ciertas presiones sobre uno de los miembros del jurado. 

Presenta la apelación 

Nascimento presentó su petición -en la que solicita que se realice un nuevo juicio- ante el tribunal de apelaciones del distrito número 4 de Florida con sede en Palm Beach, pero éste rechazó el documento por excederse en espacio, ya que sólo se permiten 10.000 palabras. Por ello, tuvo que dejar fuera varios argumentos.

El 24 de enero de 2022, el Estado de Florida presentó la respuesta a la apelación y el 15 de abril presentó los contraargumentos, pero ahora toca esperar. Nascimento ha solicitado ya una vista oral pero todavía no hay fecha para ella ni se sabe a ciencia cierta si se va a celebrar. 

En el caso de que el tribunal de apelaciones del distrito número 4 de Florida no les diera la razón, el último recurso es acudir al Tribunal Supremo de los Estados Unidos, aunque han reconocido que sería “una batalla larguísima”.

Presiones sobre el jurado

El día que Pablo Ibar fue declarado culpable, un miembro del jurado denunció haber sido presionado. Pero no fue el único, ya que después se supo que otros miembros que pretendían declararle no culpable fueron presionados, por lo que “uno a uno cayeron”

Asimismo, Nascimento ha manifestado que el juez no era imparcial con el jurado y que, además, permitió que el fiscal Chuck Morton se dirigiese al jurado con palabras como: “no dejen de escapar al asesino”. 

Por otro lado, el letrado ha destacado que el tribunal solicitó volver a ver pruebas en orden, sobre todo la declaración de los testimonios de los expertos de ADN pero se no les proporcionó tal declaración.

 

Influencia en testigos

La primera es el testimonio de un testigo vecino de una de las víctimas. La policía ejerció influencias sobre él en la rueda de investigación. El testigo mantiene que vio a dos personas en el coche a través del retrovisor de su vehículo en un momento en el que él no sabía que se había cometido un crimen. 

Al día siguiente cuando se entera de que ha habido un asesinado se lo cuenta a la policía y describe a una de las personas como un hombre de pelo corto y afeitado, sin dar más información. 

Dos semanas después, una vez que la policía identificó a Ibar como sospechoso, acuden al domicilio del testigo con fotos y entre ellas, una de Pablo y, de los seis individuos, solo dos de ellos estaban sin afeitar y eligió a ellos. Pidió verlos en persona y en la cárcel le traen a seis hombres a la sala. Ibar es el único de los que aparece en las fotos que está allí.

El vecino destacó que sólo había elegido a las dos personas porque estaban sin afeitar, lo cual demuestra que, “podría haber elegido a cualquier persona sin barba”. Por ello, consideran que el no deberían de haber permitido que el vecino declarase ante el tribunal porque no era fiable.

ADN contaminado

Por otro lado, en primera instancia, el tribunal no les permitió argumentar sobre la cadena de custodia de pruebas. Por ejemplo, durante años el ADN de Ibar no estaba en una camiseta, sino que el ADN que se encontró pertenecía a dos sujetos masculinos no identificados y de las tres víctimas, pero ha aparecido una “mancha microscópica de una coincidencia parcial con el ADN de Pablo”. Por lo que consideran que tiene “toda la morfología de ser una contaminación”.

El laboratorio que analizó el ADN de la camiseta tenía un amplio historial de contaminaciones. 

Fotografía de la camiseta.
Fotografía de la camiseta.

Campaña de recogida de fondos

El objetivo de lanzar la campaña de recogida de fondos es arrancarla hoy. Antes contaban con fondos públicos del Estado y del País Vasco porque se cubrían gastos para personas que estaban condenadas a muerte. Ahora, como a lo que se enfrenta es a cadena perpetua, no reciben tales ayudas.

Ahora cuentan con un presupuesto para su apelación de 200.000 euros. 

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