Pere Navarro abre un debate clave en la DGT que afectará a millones de conductores mayores
El director de la DGT, Pere Navarro, ha vuelto a situar en el centro de la agenda la movilidad en España. En una reciente entrevista, repasó las últimas polémicas que afectan a conductores, fabricantes y administraciones.
En la conversación, celebrada en RTVE, se abordaron cuestiones tan sensibles como el futuro de las etiquetas ambientales, el papel de los radares o la modernización del parque de vehículos. Pero una de sus afirmaciones dejó abierta una incógnita que preocupa especialmente a millones de españoles.
Pere Navarro, director general de Tráfico, ha admitido que el debate sobre posibles restricciones al volante a partir de los 65 años está “sobre la mesa”. Durante su intervención en el programa Motor 5 de RTVE, señaló que el envejecimiento de la población obliga a abrir esta conversación, aunque subrayó que la seguridad debe basarse en la aptitud psicofísica y no en la edad del conductor.
La edad y la seguridad vial
Navarro explicó que cualquier medida que se tome debe centrarse en garantizar que los conductores, independientemente de su edad, mantengan las capacidades necesarias para circular con seguridad. Para ello, la DGT plantea reforzar los controles médicos, ampliar los test psicofísicos y establecer programas de formación de reciclaje.
El responsable de Tráfico recordó que España afronta un progresivo envejecimiento de su población, lo que convierte a la seguridad vial de los mayores en un asunto prioritario. Según datos del Instituto Nacional de Estadística, más del 20 % de la población supera actualmente los 65 años.
Renovación del parque y nuevas tecnologías
Otro de los puntos clave fue la urgente necesidad de renovar el parque automovilístico. Navarro insistió en que muchos vehículos que circulan en España carecen de sistemas avanzados de seguridad. Los modelos más recientes incorporan tecnologías ADAS como la frenada automática de emergencia, el detector de fatiga o la asistencia de carril, que reducen de forma drástica la siniestralidad.
Los ADAS, aliados de la seguridad
El director de la DGT apuntó que con los coches actuales “incluso queriendo, resulta difícil sufrir un siniestro grave”. El objetivo es que en los próximos años estos sistemas se generalicen, gracias a la presión regulatoria europea y a los programas de incentivos de la industria.
Etiquetas ambientales en revisión
Navarro reconoció que las etiquetas medioambientales de la DGT fueron diseñadas en un contexto tecnológico que ya ha quedado superado. Aunque se está estudiando una revisión, aseguró que esta no tendrá carácter retroactivo, de modo que los propietarios de vehículos no verán alterada la clasificación ya asignada.
Pasaporte VO para el mercado de ocasión
En cuanto al mercado de segunda mano, la DGT trabaja en la implantación del “pasaporte VO”, un libro taller digital que permitirá registrar reparaciones, campañas de seguridad y kilometraje. Este historial verificable, según Navarro, aportará transparencia y reducirá el fraude en las compraventas.
Radares y control de velocidad
Sobre los radares, el director de la DGT reconoció el estigma del “afán recaudatorio”, pero insistió en que son una herramienta clave para reducir los accidentes. Explicó que la ubicación de los cinemómetros responde a criterios de seguridad y se complementa con campañas de concienciación y presencia policial en carretera.
Un reto económico y social
Finalmente, Navarro destacó la importancia del sector de la automoción como motor de la economía española y pidió coordinación entre administraciones e industria para avanzar hacia una movilidad más limpia, conectada y accesible.
El mensaje de Pere Navarro refleja la complejidad de un debate que afecta a millones de ciudadanos. El futuro de las restricciones al volante a mayores de 65 años, la modernización del parque y la actualización de las etiquetas ambientales marcarán los próximos pasos de la DGT en 2025.

