La reforma que debía salvar vidas acaba multiplicando los accidentes

En 2022, la reforma de la Ley de Tráfico eliminó una excepción clave en los adelantamientos en carreteras convencionales, prohibiendo superar el límite de velocidad en 20 km/h. Esta medida, lejos de reducir accidentes, ha tenido un efecto inesperado.

Un estudio de la Universidad de Zaragoza ha analizado los datos tras la entrada en vigor de esta norma. Las conclusiones son preocupantes para la seguridad vial y la gestión normativa de la DGT.

Aumentan muertes por adelantamientos en vías secundarias

Un cambio legal sin respaldo técnico

La Dirección General de Tráfico (DGT) eliminó en 2022 la posibilidad de sobrepasar en 20 km/h el límite de velocidad al adelantar en carreteras convencionales. Una decisión adoptada sin estudios técnicos previos, según el informe del profesor Juan José Alba López, de la Universidad de Zaragoza.

El objetivo oficial era reducir siniestralidad, aunque la verdadera motivación, según el autor, fue facilitar el control por radares de tramo y desincentivar una maniobra considerada peligrosa. Sin embargo, el resultado ha sido el contrario.

Más tiempo en el carril contrario

La modificación obliga a los conductores a permanecer más segundos en el carril de sentido contrario, reduciendo las oportunidades de adelantamiento y aumentando la exposición al riesgo de colisión frontal. Alba alerta de que esto ha incrementado la peligrosidad de estas maniobras.

Además, la reforma contraviene la doctrina previa de la DGT, que defendía la necesidad del margen de velocidad adicional como mecanismo de seguridad.

Las cifras del retroceso

El estudio revela un aumento histórico de los accidentes relacionados con adelantamientos en 2023. Se registraron 418 siniestros por adelantamientos antirreglamentarios y 700 por maniobras reglamentarias por la izquierda, ambas cifras récord.

En términos de mortalidad, los fallecimientos aumentaron un 123,08% en adelantamientos antirreglamentarios y un 54,55% en los permitidos por la izquierda. También se incrementaron los heridos hospitalizados.

Conclusiones del informe Alba

  • La reforma se aprobó sin respaldo técnico y como experimento de ensayo-error.
  • Se incrementó el riesgo al obligar a estar más tiempo en el carril contrario.
  • Hubo un repunte de la siniestralidad y mortalidad en vías secundarias.
  • La formación vial es clave para facilitar el adelantamiento seguro.
  • Se recomienda anular la medida por sus efectos negativos.
  • Se exige una investigación técnica independiente de los accidentes.

Revisión necesaria de la estrategia de seguridad vial

El caso plantea un grave precedente sobre cómo se aplican reformas legales que afectan directamente a la vida de los conductores sin contar con una base científica sólida. La DGT deberá revaluar sus prioridades si quiere recuperar credibilidad y efectividad en la prevención de siniestros.

Mientras tanto, expertos como Alba piden un retorno al marco anterior y más inversión en análisis técnicos rigurosos antes de cualquier modificación normativa.

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