El testimonio que pone en duda la versión oficial sobre el accidente de Diogo Jota
Una semana después del accidente mortal que costó la vida a Diogo Jota y su hermano André, un nuevo testimonio plantea serias dudas sobre la versión oficial. La Guardia Civil apuntó al exceso de velocidad como principal causa del siniestro en la A-52.
Pero un camionero portugués que presenció los hechos y grabó el coche en llamas sostiene una versión completamente distinta. Su relato aporta un dato clave que podría cambiar el rumbo de la investigación.
Un testigo directo desafía el informe oficial
José Azevedo, un transportista portugués que frecuenta la autovía A-52 entre Benavente (Zamora) y O Porriño (Pontevedra), fue testigo directo del accidente en el que perdieron la vida Diogo Jota y su hermano André. Azevedo asegura que el Lamborghini conducido por los hermanos le adelantó escasos cinco minutos antes del fatal desenlace.
En declaraciones compartidas en sus redes sociales, afirma rotundamente que el vehículo no circulaba a una velocidad excesiva. "Iban supertranquilos", dice Azevedo, quien también grabó el coche envuelto en llamas tras detenerse e intentar auxiliar a los ocupantes.
Una carretera peligrosa bajo la lupa
El testigo señala el estado de la vía como un factor clave en el accidente. "Conduzco por esa carretera todos los días, de lunes a sábado. Es oscura y he visto muchas imprudencias, pero ellos no cometieron ninguna", asegura. Según su experiencia, el tramo presenta graves deficiencias en señalización e iluminación, lo que agrava los riesgos, especialmente de noche o con climatología adversa.
Este testimonio cobra relevancia frente al informe preliminar de la Guardia Civil, que atribuye el accidente a un supuesto exceso de velocidad. Las imágenes grabadas por Azevedo, aún no oficiales, podrían aportar nuevas claves a la investigación.
¿Se precipitó el informe de la Guardia Civil?
El relato de Azevedo no solo contrasta con la hipótesis oficial, sino que también reabre el debate sobre la fiabilidad de los primeros análisis tras accidentes graves. Varios expertos en reconstrucción de siniestros consultados por medios lusos y españoles coinciden en que el testimonio de un testigo directo debe ser evaluado con rigor.
Además, en las redes sociales han surgido numerosas muestras de apoyo a la familia Jota, así como peticiones para que se investiguen posibles deficiencias estructurales en el tramo concreto de la A-52 donde se produjo la colisión.
Clamor por una investigación más exhaustiva
En Portugal, el caso ha generado un fuerte impacto mediático. Diogo Jota, conocido por su carisma y compromiso deportivo, era una figura en ascenso. Su trágica muerte, junto a la de su hermano, ha avivado las exigencias de seguridad vial tanto en España como en su país natal.
Asociaciones de transportistas han señalado que no es la primera vez que ocurren accidentes en ese punto de la autovía. Solicitan auditorías urgentes y revisiones técnicas que garanticen la seguridad de todos los conductores.
Lo que puede cambiar tras este testimonio
Si se confirma que el Lamborghini no excedía la velocidad permitida, las conclusiones del informe de la Guardia Civil podrían ser revisadas. Esto supondría no solo una rectificación en el relato oficial, sino también una apertura hacia otras líneas de investigación, como fallos de infraestructura o señalización.
En medio del dolor, el testimonio de José Azevedo se alza como una voz que exige verdad, rigor y justicia en un caso que aún tiene muchos aspectos por esclarecer.
