Judicial

Cómo fue el espionaje a Bárcenas en la cárcel de Soto del Real y por qué sale ahora a la luz

Confidencial Digital publicó en enero los documentos que prueban que el extesorero fue vigilado en el centro penitenciario durante la ‘Kitchen’

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En la última semana han salido a la luz grabaciones de declaraciones y notas que la Audiencia Nacional está investigando en el marco de la operación ‘Kitchen’ y que apuntan a que el extesorero del PP Luis Bárcenas fue espiado por la propia formación política en el interior de la cárcel. Confidencial Digital ya publicó el pasado mes de enero algunos documentos que prueban que Bárcenas tenía un seguimiento mucho más férreo que el resto de presos. Aquí viene una reconstrucción de los hechos para entender qué pasó entonces y por qué se conoce ahora. Captura de pantalla 2021-06-21 a las 19.04.08

El juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón investiga desde 2017 todos los asuntos relacionados con el comisario José Manuel Villarejo quien está acusado de múltiples delitos en 30 piezas separadas que el magistrado ha ido abriendo para ordenar la causa. La número 7 es la conocida como ‘Kitchen’, el operativo policial dirigido desde el Ministerio del Interior para espiar a Bárcenas y sustraer documentos sensibles que pudieran aportar datos y nombres sobre la corrupción del Partido Popular. Esta pieza permaneció secreta hasta el 7 de septiembre de 2020, cuando se hizo pública y se conoció por ejemplo que el ministerio que dirigía Jorge Fernández Díaz pagó con fondos reservados al exchófer de Bárcenas Sergio Ríos para que le contara todos sus movimientos. 

Sin embargo, una semana más tarde el juez decretó el secreto nuevamente de una parte de la ‘Kitchen’ que coloquialmente denominó ‘subpieza’, como contó este digital. Pocos datos habían trascendido desde ese momento, más allá de que García Castellón acudió a la cárcel en diciembre de 2020 a interrogar a Bárcenas o que citó como testigo a su hijo Guillermo. 

El pasado 15 de junio el juez decidió por fin levantar este secreto y ha sido entonces cuando ha aflorado que los investigadores tienen evidencias de que la ‘Kitchen’ no fue solo para vigilar a Bárcenas y a su familia en su piso de Príncipe de Vergara en Madrid, sino que también fue sometido a un seguimiento especial en el interior de la cárcel de Soto del Real. 

Él ingresó en prisión preventiva por primera vez en junio de 2013 y el juez sitúa el inicio de la ‘Kitchen’ en julio de ese año. Los documentos internos a los que Confidencial Digital ha tenido acceso son de principios de 2014, es decir, momento clave del desarrollo de esta operación que, según las indagaciones de la Audiencia Nacional, se prolongó al menos hasta 2015. 

¿Qué se ha revelado tras el levantamiento del secreto? 

Lo que se ha conocido en los últimos días son las declaraciones en sede judicial tanto del extesorero como de su hijo Guillermo Bárcenas; así como del exchófer Sergio Ríos. Padre e hijo señalan que eran conscientes de estar viviendo una situación anómala como el secuestro por parte de un cura. También ha dejado de ser secreta una nota que escribió desde la cárcel para pedir a un compañero interno que en su salida de permiso destruyera las grabaciones de M.R [los investigadores apuntan a Mariano Rajoy], como mostró eldiario.es.  

“Álex hay que destruir todos los audios de M.R. cuando yo te dé la orden. No debe quedar nada. Es mi compromiso. Haz el favor de ir recuperándolos. 

Según esta nota, el extesorero pidió a este preso colombiano borrar las grabaciones sobre el expresidente del Gobierno, aunque en su declaración reconoce que él guardaba otra pero que al salir de prisión no la encontró por lo que pudo haber sido sustraída por los agentes del operativo. Por su parte, Guillermo Bárcenas afirmó ante el juez que esas cintas existían: “Lo que tengo entendido es que eso se perdió en uno de los operativos que sufrimos”. 

Los investigadores dan credibilidad a esta confesión no solo porque se haya conseguido incautar la nota manuscrita de Bárcenas, sino también porque el propio Villarejo -que formó parte de la organización de este operativo indiciariamente- apuntó en su agenda un día después, en marzo de 2014, una conversación con el exsecretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez: “Varias llamadas sobre papel interceptado a Sánchez, [el preso colombiano] colega de LB [Luis Bárcenas]. Hay que localizar al sujeto que tiene los audios que dice que hay que anular”. La coincidencia en el tiempo de estos dos hechos dan peso al argumento. 

Destruir las cintas a cambio de vis a vis y 500.000 euros 

Bárcenas asegura que mandó a destruir esas cintas en el momento en el que negoció con el partido que entonces dirigía Mariano Rajoy un pacto de no agresión. 

Afirma que recibió la visita de Soto del Real del abogado del partido Javier Iglesias para ofrecerle 500.000 euros y beneficios penitenciarios tales como más vis a vis con Rosalía Iglesias a cambio de que no señalara al partido en la trama de corrupción ‘Gürtel’. Fuentes internas de la prisión confirman que el extesorero tenía privilegios en cuanto a las reuniones íntimas, por ejemplo, el día que ella ingresó (estuvo una sola noche hasta que consiguió reunir la fianza) el director de la cárcel le concedió un vis a vis. Algo “que jamás pasa el primer día”, según dichas fuentes. 

“Había habido una aproximación hacia mí por parte de personas vinculadas al PP, pues aquí pasamos de las amenazas del abogado del PP en aquel momento, Javier Iglesias, de que si hablas va a ir tu mujer a la cárcel, a un periodo de negociación el que estamos dispuestos a darte 500.000 euros , serán en B, desde luego provienen de empresarios…” 

El seguimiento en prisión: un preso extraño y un intento de envenenamiento 

Además de hablar del preso colombiano que en este caso era amigo, Bárcenas contó al juez sus sospechas de que otros internos le vigilaban. “Yo detecté una persona que infiltraron en el módulo en el que yo estaba para hacerme labores de seguimiento”, “Mi seguía y tomaba notas”, dijo. 

Según su relato el individuo en su carné de identidad carcelario tenía que era domunicano, sin embargo era “blanco blanquísimo”. Para él se trataba de un preso puesto por los servicios de Inteligencia porque explica que luego desapareció sin más de un día para otro. En una de las notas que publicó Confidencial Digital el pasado mes de diciembre se revela que Bárcenas estaba preocupado por los seguimientos y así se lo dice a un jefe de servicio el 31 de agosto de 2014: “Sobre las 17:00 el interno Bárcenas Gutierrez, Luis comenta al funcionario que suscribe que cree que dos internos ‘georgianos’ le están siguiendo todo el día”. Captura de pantalla 2021-06-21 a las 19.14.54

Notas internas de Soto del Real 

Además de esta, ECD publicó el pasado mes de diciembre otros documentos internos de la cácel en los que los funcionarios dejaron por escrito las veces que preguntaban a Bárcenas a quién llamaba por teléfono. 

“ A las 18:05 horas y tras observar al interno Bárcenas Gutiérrez, Luis realiza una llamada en la cabina telefónica, se procede a preguntarle al número que ha llamado”, relata un trabajador del módulo 4 donde permaneció desde su ingreso en junio de 2013 hasta enero de 2015. 

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Fuentes del centro penitenciario explican que es totalmente inusual redactar un informe sobre a quién llama cada preso. En esta documental se hace referencia a la orden 9/2006 que, según estas fuentes, es una orden interna que permitía preguntar aleatoriamente a los internos que llaman por teléfono desde la cabina más cercana a la garita quién llama y por qué. 

“Ya lo he dado por la mañana y, si es aleatorio como me han dicho, es matemáticamente imposible que todos los días desde que estoy aquí me toque a mí y algunos días dos veces”, expresó el extesorero tras ser preguntado por una llamada en 2014.

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