Política

El candidato del PSOE sólo consiguió sumar un nuevo “sí”

Pedro Sánchez se trabajará a Podemos para que el rey no proponga a Rajoy

Patxi López perdió el control del pleno de investidura antes de la votación por los incidentes con Rafa Hernando (PP) y Gabriel Rufián (ERC)

Pedro Sánchez, durante su intervención en el segundo debate de investidura.
photo_camera Pedro Sánchez, durante su intervención en el segundo debate de investidura.

El Congreso de los Diputados vivió este viernes una situación inédita: el candidato a presidente propuesto por el rey, Pedro Sánchez, perdió la segunda votación de investidura. Ahora se abre un período de ‘impasse’ a la espera de que los partidos retomen las negociaciones para tratar de llegar a acuerdos que garanticen el triunfo del “sí” a un candidato.

Con 131 votos a favor (uno más que el miércoles) y 219 en contra, Sánchez salió de la segunda votación lamentando que “España siga sin tener Gobierno”. Aunque culpó de este bloqueo sobre todo a Podemos, ya que aseguró que los votantes del partido de Pablo Iglesias desean un “gobierno del cambio”, al mismo tiempo tendió claramente la mano a la formación morada para retomar las negociaciones.

El propio Iglesias aseguró que a partir de la misma noche del viernes estaba dispuesto a volver a sentarse a la mesa con el PSOE para construir un gobierno de izquierdas “a la valenciana”, con miembros de Podemos dentro del ejecutivo de coalición con los socialistas.

Desde el PSOE, Pedro Sánchez se mostró dispuesto a “ampliar por la izquierda” el pacto al que ha llegado con Ciudadanos. Los socialistas están decididos a intentar sumar a Podemos al acuerdo para investir a Sánchez.

Además, los socialistas interpretan que su líder aún sigue teniendo, por el momento, el encargo del rey para formar Gobierno, por lo que debe seguir “trabajándose” a Podemos en las próximas semanas. Todo ello antes de que finalmente Mariano Rajoy decida tomar la iniciativa y le pueda trasladar a Felipe VI, en otra eventual ronda de consultas, que ahora sí acepta el encargo de someterse a la sesión de investidura.

El PP lo intentará, pero sin prisa

Esta disposición de los dirigentes del PSOE para retomar las negociaciones contrasta con la actitud que mostraban desde el PP. Miembros de la dirección nacional de los populares aseguraron a El Confidencial Digital que ellos van a llamar a los socialistas para volver a hacerles la oferta de formar una “gran coalición constitucionalista” de PP, PSOE y Ciudadanos.

“Nosotros vamos a intentarlo otra vez”, aseguró un destacado dirigente del Partido Popular, que añadió que si los socialistas les vuelven a dar un “no” por respuesta, “ellos sabrán, será su responsabilidad” si no se forma Gobierno y se repiten las elecciones el 26 de junio.

Mientras que Pedro Sánchez considera “urgente” retomar la negociación para formar Gobierno, en el equipo de Rajoy lo ven de otra manera. Es decir, tienen decidido contactar con el PSOE, pero el presidente en funciones se lo va a tomar con mucha más calma.

“Esto dura 60 días”, destacó un alto cargo de Moncloa consultado por ECD, para dejar claro que el PP no va a correr para reclamar su posición en este complejo escenario político. En el equipo de Rajoy resaltan que quedan muchas semanas, y que no es necesario comenzar ya a apurar los plazos desde el primer día.

Eso sí, en el entorno del presidente señalan un requisito para que Rajoy termine postulándose para que el rey proponga su nombre ante las Cortes: lo hará sólo si consigue atar con total seguridad los votos necesarios para ser investido. En el PP tienen claro que no hay que repetir una investidura fallida como la de Pedro Sánchez: “Esto no puede volver a pasar”.

 

Las ‘rajadas’ del PSOE sobre Podemos

Durante su discurso, Pedro Sánchez apeló tanto al PP como a Podemos a apoyar las 200 reformas que ha pactado con Albert Rivera como programa de Gobierno. Públicamente, se ofreció sobre todo a Pablo Iglesias para llegar a un acuerdo para sacar a Rajoy de La Moncloa.

Sin embargo, en privado los dirigentes socialistas eran muy críticos este viernes con la postura que está mostrando Podemos. Según pudo saber ECD, miembros del equipo de Pedro Sánchez no dudaron en criticar abiertamente a la formación morada antes del pleno, en términos muy duros.

“No tienen ni idea de la Historia de España”, llegó a comentar un destacado líder parlamentario socialista para explicar que Podemos hace propuestas que no tienen cabida en nuestro país. Además, argumentaban que una de las peticiones que más molestaron a los negociadores del PSOE fue la de que en sus manos recayera el control del Centro Nacional de Inteligencia, dependiente de la vicepresidencia que ostentaría Pablo Iglesias.

El tono que utilizaban en privado los dirigentes del PSOE era muy duro con Podemos poco antes de que Pedro Sánchez le ofreciera a Pablo Iglesias volver a negociar para llegar a un pacto de Gobierno. “Van muy de nuevos, pero luego hacen lo peor de los viejos”, comentaban.

El rumor que sobrevoló el previo a la votación

A punto de terminar las intervenciones de los portavoces de los grupos pequeños, y a pocos minutos de comenzar la segunda votación de investidura, se produjo un gran revuelo por una información que empezó a correr por el hemiciclo: Podemos daría libertad de voto a sus diputados.

Ese dato significaba que los integrantes del partido de Pablo Iglesias podrían favorecer la investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno. Es más, se llegó a afirmar que grandes empresarios del IBEX 35 tenían conocimiento de este sorprendente cambio de última hora en la segunda votación.

Sin embargo, ningún diputado de la formación morada y de sus confluencias se saltaron el guion previsto y finalmente todos votaron ‘no’ a la investidura de Sánchez.

El día más difícil del presidente del Congreso

Quien más sufrió la intensidad del debate fue Patxi López. Afrontó la sesión más complicada desde que es presidente del Congreso. Tuvo que emplearse a fondo a cuenta de las peticiones de varios diputados para hablar, apelando a su derecho por haber sido aludidos ellos mismos o sus grupos.

El primero en reclamar el turno de palabra fue Juan Carlos Girauta, portavoz de Ciudadanos, quien quiso responder al diputado de ERC Gabriel Rufián, por afirmar que la formación naranja “no ha condenado el franquismo”. Girauta argumentó que Rufián “había faltado al decoro y a la dignidad de C’s”. Tras un tira y afloja, López dejó hablar a Girauta durante 30 segundos.

Otro momento de tensión se vivió cuando el portavoz del PP, Rafael Hernando, también pidió la palabra para recordar al presidente de la Cámara que no había turno de réplica en ese último debate de investidura tras las intervenciones de los grupos. Incluso, aseguró que, durante el poco tiempo que llevaba presidiendo el Congreso, se había comportado como “un verdadero arbitrario”.

Hernando trató de explicarse, pero López le pidió que no intentara “interpretar el reglamento” ni “retorcerlo”. Finalmente, el presidente de la Cámara le cerró el micrófono. El portavoz del PP quería que se eliminara del diario de sesiones unas palabras de su homólogo en el PSOE, Antonio Hernando, sobre Mariano Rajoy. En ellas, el presidente del Gobierno en funciones aseguraba que Pedro Sánchez había practicado “corrupción” por acudir a la investidura sabiendo que no tenía los apoyos.

Pero la tensión no acabó ahí. El portavoz de ERC, Joan Tardá, también pidió la palabra. Quería responder a Girauta a cuenta del franquismo. Gabriel Rufián se sumó a la protesta, pero López les negó ya la palabra a ambos.

El presidente del Congreso tuvo que llamarles al orden en varias ocasiones, hasta que los nueve diputados de la formación independentista amagaron con abandonar el pleno, mientras Tardá protestaba a gritos por no poder responder a Girauta.

Minutos después, ya en la votación, un diputado de ERC se levantó para decir “no” a la investidura de Sánchez y, acto seguido, exclamó: “Y el diputado Girauta ha mentido”.

El enfado de Villalobos y Sánchez-Camacho

La negativa de Patxi López a conceder el turno de palabra a Hernando enfadó a Celia Villalobos y a Alicia Sánchez-Camacho. La vicepresidenta y secretaria primera del Congreso reprocharon a López que no dejara hablar al portavoz del PP.

Le pidieron que le dejara intervenir para expresar su queja, algo a lo que López no accedió. Además, ECD pudo saber después que les molestó especialmente que el presidente del Congreso riñera a Rafael Hernando y le acusara de practicar “filibusterismo parlamentario”.

Homenaje a Rajoy y whisky para los periodistas

Estas son otras de las anécdotas y datos curiosos que dejó este viernes la segunda votación de investidura en el Congreso:

-- “Mariano se merece un homenaje”: Esa fue la amarga queja de un ministro en funciones. En un pequeño corrillo con diputados del PP, lamentó que la gente no valora el “buen trabajo” que el Ejecutivo ha llevado a cabo en esta legislatura. Criticó que “cuando algún político del PP hace algo mal, se le critica o castiga, pero cuando lo hacen bien no se le reconoce”. Y al hilo de esa reflexión aseguró que “a Mariano no le han hecho un homenaje, pero se merece que se lo hagan”.

-- Minutos antes de comenzar la votación, un periodista, asombrado por la tensión que se estaba viviendo en el pleno, comentó: “Aquí deberían traernos un whisky”.

-- Soraya Sáenz de Santamaría no pudo evitar reírse cuando Pablo Iglesias comentó, desde la tribuna de oradores, que el diputado de Podemos, Miguel Vila, había conquistado el corazón de Andrea Levy. La vicesecretaria del PP hizo ese comentario en una entrevista en laSexta y ha revolucionado las redes sociales.

-- Los padres de Pedro Sánchez se sentaron en la tribuna de invitados en la segunda votación de investidura. Observaron, muy atentos, cada movimiento que se producía en el pleno. En ninguna ocasión aplaudieron las palabras de su hijo, ya que está prohibido hacerlo en esa tribuna de invitados.

-- Albert Rivera se escribía mensajes con su pareja, Beatriz Tajuelo. El líder de Ciudadanos miraba de vez en cuando hacia la tribuna de invitados y su novia, entendiendo el mensaje, observaba su teléfono móvil.

Pablo Iglesias, vicepresidente de Mariano Rajoy: Es la opción de Gobierno que algunos diputados y periodistas comentaban en broma antes de entrar al hemiciclo. Un miembro del actual Ejecutivo en funciones comentó que “eso sí que sería mestizaje ideológico”, y no el pacto de Pedro Sánchez con Albert Rivera.

De Guindos comentó el beso Iglesias-Domènech: El ministro de Economía es uno de los que aparece como “espectadores” en la ya famosa foto del beso que Pablo Iglesias le dio a Xavier Domènech, portavoz de En Comú-Podem. Este viernes, Luis de Guindos no se pudo escapar de esta anécdota y, divertido, comentó que la cara de su compañero de escaño, Alfonso Alonso, “más que de sorpresa era de envidia”.

El apodo que el PP le ha puesto a Juan Carlos Girauta: Si en el PSOE hay enfado con Podemos, entre los diputados del Partido Popular el resquemor va dirigido contra Ciudadanos. De hecho, un dirigente cercano a Rajoy le ha cambiado el apellido al portavoz del partido de Albert Rivera: “Juan Carlos Giratoria”. Critican que Girauta ha pasado de militar en el PSOE a presentarse por las listas del PP y, finalmente, recalar en Ciudadanos.

“Más pitos que en el Bernabéu”: Decenas de personas se agolparon en la acera de enfrente del Palacio de la Carrera de San Jerónimo. La llegada de los líderes de los grandes partidos iba acompañada de una mezcla de aplausos y silbidos. En el Patio de los Leones se llegó a comentar que estaba habiendo más pitos que en el Bernabéu durante algunos de los últimos partidos del Real Madrid.

-- “Esto se cerraba a las diez”: entre los ujieres y otros trabajadores del Congreso había algunos que se tomaban a broma cómo se había planificado la sesión de investidura para que terminara celebrándose un viernes por la tarde-noche. Pasadas las once de la noche, a la pregunta de hasta qué hora estaría abierto el edificio contestaban: “Se iba a cerrar a las diez”.

Zelenski pide a la ONU definir el concepto de "Estado terrorista" tras el ataque ruso en Kremenchuk

Comentarios
Somos ECD
¿Quieres ser protagonista del Confidencial Digital?