Seguridad

El Gobierno crea una comisión para atajar la desinformación rusa sobre la invasión de Ucrania

La promueve el Departamento de Seguridad Nacional y analizará también la injerencia extranjera dirigida a radicalizar a la población y amplificar conflictos sociales

La invasión rusa de Ucrania a gran escala, que comenzó el 24 febrero, ha desatado una ‘guerra fría’ entre Rusia y la OTAN, en la que no sólo se combate en las ciudades y campos de Ucrania con infantería, artillería y drones, sino que también se lucha con la propaganda. 

En paralelo a las hostilidades bélicas se libra una batalla de propaganda, o más bien, según un concepto más moderno, de “desinformación”, sobre la que la Unión Europea lleva años alertando y, en concreto, acusando a Rusia de difundir información manipulada para socavar la cohesión social de los países occidentales.

Hay que recordar que, en las primeras semanas de la guerra, la Comisión Europea suspendió las emisiones en la UE de los medios de comunicación considerados parte del aparato de propaganda del Kremlin, como son el canal de televisión RT y la agencia de noticias Sputnik.

El conflicto cumplirá un año el próximo mes de febrero, pero mientras el Gobierno de Pedro Sánchez ha decidido crear varios grupos de trabajo dedicados a estudiar las campañas de desinformación que se desarrollan en España, y entre ellas, singularmente, la desinformación rusa a propósito de la guerra de Ucrania.

Departamento de Seguridad Nacional

Dentro de la estructura del Gabinete de la Presidencia del Gobierno existe el Departamento de Seguridad Nacional, que se define como “el órgano de asesoramiento al Presidente del Gobierno en materia de Seguridad Nacional”, y que también asume la función de Secretaría Técnica y órgano de trabajo permanente del Consejo de Seguridad Nacional, y se ocupa de mantener y asegurar el adecuado funcionamiento del Centro de Situación del Departamento de Seguridad Nacional para el ejercicio de las funciones de seguimiento y gestión de crisis, así como las comunicaciones especiales de la Presidencia del Gobierno.

Al frente del Departamento de Seguridad Nacional se encuentra el general de Brigada del Ejército de Tierra Miguel Ángel Ballesteros. El general Ballesteros lleva años alertando de las campañas de desinformación, y su departamento monitoriza estos fenómenos, por ejemplo cuando, como ya ha ocurrido, intentan influir en las elecciones que se celebran en España.

Foro contra las Campañas de Desinformación

El Consejo de Ministros acordó el 31 de mayo crear el Foro contra las Campañas de Desinformación en el Ámbito de la Seguridad Nacional, “como espacio de colaboración público-privada, en el que se recomienden iniciativas para fomentar el conocimiento de la amenaza de las campañas de desinformación y la realización de actividades conjuntas y participativas”.

El presidente de este foro es el general Ballesteros, como director del Departamento de Seguridad Nacional. El vicepresidente lo designa la Secretaría de Estado de Comunicación, dirigida ahora por Francesc Vallès; y forman parte del pleno representantes de los ministerios de Asuntos Exteriores, de Defensa, del Interior, y de Asuntos Económicos.

Los otros vocales son diez personas “en representación de la sociedad civil, el ámbito académico y el sector privado”. Las proponen organismos y entidades que tienen alguna relación con la lucha contra las campañas de desinformación: Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas, Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, Instituto Español de Estudios Estratégicos (think tank del Ministerio de Defensa, que en su día dirigió el general Ballesteros), Asociación Española de la Economía Digital y Consejo de Consumidores y Usuarios.

Estudio de la desinformación rusa

El Foro contra las Campañas de Desinformación en el Ámbito de la Seguridad Nacional se reunió el pasado 15 de diciembre, y se aprobó la creación de nueve grupos de trabajo sobre áreas de interés concretas identificadas por los vocales del foro.

En cada grupo de trabajo habrá expertos de la sociedad civil, del ámbito académico, del sector privado, y también representantes de la administración pública.

 

Uno de los grupos de trabajo que se ha creado tiene como objeto el “Estudio de la desinformación rusa a nivel internacional en el contexto de la invasión rusa de Ucrania”.

Durante 2022, se han detectado, en España y en toda Europa, numerosas campañas de bulos, manipulaciones informativas y movimientos desestabilizadores relacionados con la guerra de Ucrania.

Bulos contra refugiados ucranianos

En diversos países europeos circularon mensajes que denunciaban supuestos delitos cometidos por refugiados ucranianos que habían sido acogidos en estos otros países: provocar un incendio en Alemania al quemar una bandera rusa, apuñalar a una persona que trató de detener una agresión a una niña en Varsovia, que se les había vetado la entrada en tiendas de Praga por el aumento de robos...

Incluso medios rusos difundieron imágenes manipuladas de un informativo de TVE para acusar a refugiados ucranianos de haber iniciado un gran incendio forestal en Zamora.

Cumbre de la OTAN

En España, la Cumbre de la OTAN que se estaba organizando en Madrid para el mes de junio ya hizo temer que podría lanzarse alguna campaña de descrédito o desinformación. 

La web ‘EuvsDisinfo.eu’, un proyecto del East Stratcom Task Force, el grupo de trabajo de comunicación estratégica sobre el Este, del Servicio Europeo de Acción Exterior, detectó varias campañas.

La agencia Sputnik publicó que Estados Unidos había amenazado a España con celebrar la cumbre en otro país, si Madrid no mandaba armamento pesado para las fuerzas armadas ucranianas. 

Más tarde, esa misma agencia y la web española de extrema izquierda La Haine difundieron que Estados Unidos iba a enviar dos buques de guerra más a la base naval de Rota sin consultar antes con el Gobierno de España.

Ambas noticias fueron calificadas como “desinformación” por la web del Servicio Europeo de Acción Exterior, que dirige Josep Borrell, quien también ha sido objeto de algunos bulos.

Falsa llamada del alcalde de Kiev a Almeida

También se han producido acciones de descrédito. La más clara en nuestro país fue la llamada telefónica al alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, quien creyó estar hablando con el alcalde de Kiev, pero que en realidad conversó con un humorista ruso que grabó la llamada y después la difundió.

Almeida quedó en una situación comprometida, por ciertos insultos a los rusos y su aprobación a la idea de obligar a refugiados ucranianos a volver a su país para combatir contra Rusia.

Una acción similar la sufrió María Dolores de Cospedal cuando era ministra de Defensa. El gabinete telegráfico del ministerio le pasó una llamada supuestamente del ministro de Defensa de Letonia, pero en realidad eran humoristas rusos. Se sospechó que todo había sido orquestado por el FSB u otro servicio de inteligencia de Rusia.

La Embajada de Rusia en Madrid

La Embajada de Rusia en España ha sido acusada directamente de participar en estas campañas de desinformación. En marzo, Twitter eliminó una publicación de esta embajada en la que atribuyó al batallón ultranacionalista ucraniano Azov de haber cometido la matanza de la maternidad de Mariupol de la que se acusaba a Rusia.

La Unión Europea denunció que las embajadas rusas en España, Francia y Reino Unido habían difundido de forma coordinada el bulo, para tratar de contrarrestar las condenas internacionales por el bombardeo ruso a ese hospital.

Más recientemente, este mes de diciembre, la embajada rusa en Madrid difundió (y celebró) en su canal de Telegram una publicación de Instagram que mostraba un supuesto grafiti contra el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, pintado junto al Congreso de los Diputados.

La misma campaña de supuestos grafitis contra Zelenski se había lanzado poco antes en Francia y en Polonia, donde fueron denunciados como ‘fake news’: no se demostró que realmente se hubieran hecho esas pintadas, y además se detectaron indicios de que las imágenes habían sido manipuladas para hacer creer que los grafitis eran reales.

“Radicalización” por injerencia extranjera

Las conclusiones del grupo que va a coordinar el Departamento de Seguridad Nacional sobre “desinformación rusa a nivel internacional en el contexto de la invasión rusa de Ucrania” se harán públicas una vez finalice el trabajo de ese grupo.

Se ha aprobado crear otros grupos de trabajo del Foro contra las Campañas de Desinformación en el Ámbito de la Seguridad Nacional.

Uno estudiará los “Efectos psicológicos, radicalización y amplificación de los conflictos sociales causados por la injerencia y manipulación extranjera de la información: análisis y prevención”.

Casos de contrainteligencia

Los informes anuales de seguridad nacional suelen citar, en el apartado de “Contrainteligencia”, casos en los que servicios de inteligencia extranjeros hostiles llevan a cabo “actividades maliciosas en redes sociales y medios de comunicación social, mediante acciones más complejas y coordinadas, para desacreditar a aquellos organismos con los que existen discrepancias, ya sea en el ámbito político, militar o económico, con la intención de desviar la responsabilidad propia sobre determinados sucesos”.

Algunos estados ponen en práctica lo que se llama “estrategias híbridas”, es decir, utilizar campañas de propaganda y otras técnicas “con el objetivo de lograr beneficios económicos, acceder a capacidades tecnológicas o ganar influencia, así como para interferir en asuntos internos de terceros países, con fines de desestabilización política y social”.

Pandemia de coronavirus

La pandemia del coronavirus fue especialmente propicia para este tipo de estrategias. Se detectó, por ejemplo, que medios rusos y chinos exageraron las muertes por reacción a las vacunas contra el Covid-19 que se habían producido en países occidentales, como España.

Las Fuerzas Armadas también son objeto de estrategias de descrédito mediante bulos o campañas de noticias negativas. Algunas de esas campañas se han lanzado a través de medios pro-Putin, como Russia Today RT.

Más recientemente, coincidiendo con la guerra de Ucrania, ECD reveló que cuentas prorrusas en Twitter se coordinaron para denunciar que un soldado español había agredido a unos jubilados que protestaban en Barcelona contra las consecuencias del conflicto.

Lo cierto es que el vídeo mostraba todo lo contrario, ya que el soldado recibía los empujones de algunos manifestantes que habían pegado carteles contra la OTAN en el edificio de Capitanía General, en Barcelona.

“Guerra cognitiva”

El Foro contra las Campañas de Desinformación en el Ámbito de la Seguridad Nacional ha aprobado crear otros grupos de trabajo:

-- Fundamentos para una estrategia contra las campañas de desinformación en el ámbito de la Seguridad Nacional.

-- Mapa de las capacidades de investigación en desinformación en las Universidades y centros de investigación españoles.

-- Metodología y buenas prácticas para la detección y verificación de la desinformación y para la respuesta en el plano de la comunicación.

-- Análisis del cumplimiento en España de los compromisos adquiridos a nivel europeo por los prestadores de servicios de la sociedad de la información.

-- Buenas prácticas de las plataformas de contenido en la lucha contra la desinformación en períodos electorales.

-- Técnicas, metodologías y prospectiva IA [Inteligencia Artificial] para combatir la desinformación.

-- Técnicas y metodologías de ciber inteligencia para la investigación de operaciones de información y guerra cognitiva.

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