Seguridad

Sorprendentes coincidencias entre las reivindicaciones de los CDR y la Alternativa KAS de ETA

El programa de mínimos planteado por la izquierda abertzale en la Transición también incluía la amnistía de los presos y la expulsión de Policía y Guardia Civil

Barricada de los Comités de Defensa de la República (CDR).
photo_cameraBarricada de los Comités de Defensa de la República (CDR).

Lo planteó como “una Diada de tres días”, como una acción sorpresa y contundente... El día después de las elecciones generales, este lunes 11 de noviembre, ‘Tsunami Democràtic’ inició el corte de carreteras entre España y Francia por La Junquera (Gerona), como forma de presionar y mostrar su capacidad de causar daños económicos con su movilización.

Los cortes se produjeron de forma intermitente durante tres días (lunes, martes y miércoles), en la AP-7 y en la Nacional N-II, tanto en La Junquera como con la ciudad de Gerona, en Salt...

Dentro de la compleja relación entre colectivos callejeros del independentismo radical, justo el último día, cuando ‘Tsunami Democràtic’ daba por finalizada esta acción, los Comités de Defensa de la República lanzaron un comunicado celebrando el inicio de “un nuevo ciclo de acciones de la Revuelta Popular que comenzamos hace un mes”.

Los CDR avisaban en ese comunicado: seguirá el caos mientras haya detenidos y presos, y seguirán con esa “revuelta” mientras no sólo Pedro Sánchez y el Gobierno de España, sino también el Govern de Quim Torra, los partidos independentistas e incluso la UE acepten cinco condiciones.

Cinco exigencias de los CDR.

Confidencial Digital ha podido saber que este comunicado, concretamente esa lista de cinco puntos o exigencias, ha llamado mucho la atención en ámbitos policiales. Por ejemplo, desde la asociación Politeia, que agrupa a mossos d’Esquadra, policías locales y también policías nacionales y guardias civiles de Cataluña constitucionalistas y contrarios a la independencia.

Policías de esta asociación apuntan las semejanzas que esa lista de exigencias guarda con el programa político que ETA y la izquierda abertzale plantearon a finales de los 70, en la Transición a la democracia, y que constituyó su punto de partida para una eventual negociación con el Estado durante casi veinte años de terrorismo, con picos de casi un centenar de asesinatos al año.

Alternativa KAS de 1976 y 1978

En el verano de 1976, muerto ya Franco, la Koordinadora Abertzale Sozialista (KAS), que estaba integrada por dos ramas de ETA y por partidos políticos de su órbita, lanzó lo que se conoció como Alternativa KAS.

Se trataba de las condiciones que ponía ETA (tanto ETA Militar como ETA Político-Militar) para aceptar un alto el fuego en los atentados e incluso para llegar a abandonar el terrorismo.

Esa “Alternativa KAS” tenía en su primera edición siete puntos, pero en 1978 fue actualizada para adaptarse a la coyuntura, ya que algunos elementos se habían cumplido.

Esa segunda lista de exigencias de ETA y de su entorno civil es la que guarda notables paralelismos con el comunicado de los CDR.

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Amnistía, el primero de cinco puntos

Los Comités de Defensa de la República de Cataluña plantean cinco puntos, igual que KAS en su reelaboración de su documento, que se mantuvo ya intacto hasta mediados de los noventa.

En ambos casos, la primera exigencia es la “amnistía” de lo que llaman presos políticos: en su caso, KAS se refería también a todos los terroristas de las ramas de ETA que estaban en la cárcel.

Los CDR, por su parte, hablan de “más de 40 presos políticos”, en los que incluyen desde a los ex consejeros y otros condenados por el Tribunal Supremo por el 1-O, a los detenidos por los disturbios en las últimas semanas, y también los acusados de preparar atentados con explosivos bajo el paraguas del llamado ERT.

Fuera la Policía y la Guardia Civil

El segundo punto del comunicado de los CDR de este 13 de noviembre de 2019 es prácticamente igual que el tercero de la Alternativa KAS de 1978. Los independentistas catalanes radicales exigen “la retirada de los efectivos de la Policía Nacional y la Guardia Civil desplazados”, y que “se acaben la paramilitarización encubierta de Cataluña”.

En su caso sólo hablan de los policías nacionales y guardias civiles “desplazados”, los enviados desde otros puntos de España en estas semanas para hacer frente a los altercados tras la publicación de la sentencia del Supremo.

ETA y su entorno iban más allá y ponían como condición la “expulsión de Euskadi de la Guardia Civil, Policía Armada y Cuerpo General de Policía”; estos dos últimos se fusionaron más tarde formando el Cuerpo Nacional de Policía.

Una diferencia es que los CDR hablan también de la policía autonómica, los Mossos d’Esquadra, sobre la que exigen que disuelva las unidades antidisturbios (Brimo y ARRO), y que cese su responsable político, el consejero Miquel Buch.

En los 70, sin embargo, no existía la Ertzaintza, por lo que ETA no planteaba exigencias en ese sentido.

Autodeterminación e independencia

El quinto y último punto de la Alternativa KAS era en realidad el fin último de la actividad terrorista de ETA: planteaba que en el Estatuto de Autonomía del País Vasco se incluyera el “Reconocimiento de la Soberanía nacional de Euskadi. Derecho de autodeterminación, incluido el derecho a la creación de un estado propio e independiente” de las tres provincias vascas y Navarra, además de otras ideas conexas sobre las estructuras económicas (una referencia al modelo socialista perseguido por ETA).

Pues bien: también en quinto y último lugar los Comités de Defensa de la República sitúan su objetivo principal, frente a los otros accesorios: “El cumplimiento del mandato del 1 de octubre y hacer efectiva la declaración de independencia”.

En este caso, la exigencia parece ir más directamente dirigida al Govern de la Generalitat de Cataluña y a los partidos independentistas de Cataluña.

Kale borroka y explosivos

Todas estas semejanzas han provocado cierto impacto con círculos policiales de Cataluña. La situación en esta comunidad autónoma está, obviamente, muy lejos de lo sucedido en el País Vasco y Navarra, más aún de lo que ocurrió en los años de plomo como esos en los que se formuló la Alternativa KAS: no existe un grupo terrorista cometiendo atentados de forma prácticamente diaria, no hay asesinatos ni secuestros...

Sin embargo, en los últimos tiempos ciertos elementos van provocando paralelismos. La desarticulación de una célula de miembros de los CDR con precursores de explosivos, y tras una investigación que ha puesto al descubierto objetivos concretos en los que iban a atentar, supuso el principal dato en este sentido.

Además, en los disturbios organizados en las calles de Cataluña tras la publicación de la sentencia del 1-O se advirtió a líderes de la kale borroka llegados desde el País Vasco.

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