El director de la inteligencia militar ordenó destruir informes sobre el ‘prorruso’ Pedro Baños
El teniente general Romero tomó la decisión tras la queja del coronel contra un miembro del CIFAS que le definió como “agente de influencia” de Rusia
- Estados Unidos se quejó a Cospedal
- Defensa ordenó al CIFAS que investigara
- Sin respuesta de Baños ni del Estado Mayor de la Defensa
- Conferencia al inicio de la guerra de Ucrania
- Citado como agente de influencia prorruso
- Baños se quejó al director del CIFAS
- El ponente se tuvo que disculpar
- Una comida en Retamares
- Orden de eliminar la información sobre Baños
- Notas de despacho del CIFAS
- Agentes de influencia
- “Del CIFAS conozco a casi todos”
- Un personaje controvertido en las Fuerzas Armadas
El coronel del Ejército de Tierra en la reserva Pedro Baños supo que el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS) le tenía identificado como agente de influencia y de desinformación alineado con las tesis del gobierno de Rusia, y que le había investigado por ello.
Baños planteó por ello, de forma reservada, un órdago ante el director del CIFAS, que tuvo éxito para él. El servicio de inteligencia militar dejó de investigarle, y no sólo eso, sino que se dio orden interna de destruir informes y documentos sobre esas investigaciones.
Estados Unidos se quejó a Cospedal
Confidencial Digital reveló en noviembre de 2024 que el CIFAS, que depende del Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), había llevado a cabo una investigación sobre Pedro Baños en torno a los años 2017 y 2018.
El origen de esa investigación fue una queja que la Embajada de Estados Unidos en España planteó ante el Ministerio de Defensa.
A las autoridades estadounidenses no les gustaba que un oficial del Ejército de Tierra, un coronel en la reserva (por tanto, aún vinculado en cierta medida a las Fuerzas Armadas), criticara públicamente la posición geopolítica de Estados Unidos y deslizara opiniones favorables a Rusia.
Defensa ordenó al CIFAS que investigara
Ante esa queja, la entonces ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal (gobernaba aún Mariano Rajoy) ordenó al Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas que investigara a Pedro Baños.
El CIFAS se dedicó a escuchar cada conferencia, cada presentación del libro de Baños, y a leer sus artículos, sus tuits, todas sus publicaciones. También analizó sus interacciones, las personas que le seguían y daban difusión en redes sociales y en actos públicos.
Esa investigación dio como fruto un informe que la inteligencia militar elaboró en 2018 y que elevó a la ministra Cospedal.
En estas páginas se contaron, en noviembre de 2024, algunos detalles de esa investigación, que no se conocía públicamente.
Antes de publicar la noticia, Confidencial Digital trató de recabar la versión de distintas personas y organismos implicados en ese caso, y les envió una lista de preguntas.
Desde la Dirección de Comunicación Institucional del Ministerio de Defensa respondieron a las preguntas planteadas que “al tratarse de una consulta relativa al anterior gabinete ministerial no es competencia nuestra dar traslado de la información que solicita”.
Un portavoz del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) respondió que no podían responder nada a esa consulta, ya que el artículo 5.1 de la Ley 11/2002, de 6 de mayo, reguladora del Centro Nacional de Inteligencia, declara que las actividades, medios, procedimientos... del CNI “constituyen información clasificada, con el grado de secreto”.
ECD no obtuvo respuesta ni de la Embajada de Estados Unidos en España, quien trasladó la primera queja sobre Baños; ni de María Dolores de Cospedal, la ministra que recibió la queja y ordenó abrir la investigación sobre Baños; ni del por entonces director del CIFAS, el general de división Francisco Rosaleny Pardo de Santayana (que atendió a ECD pero se limitó a explicar que no iba a contestar, ya que las actividades del CIFAS son información clasificada); ni tampoco del propio Pedro Baños.
Sí hubo una respuesta oficial del Estado Mayor de la Defensa. Como se ha indicado, el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas depende del JEMAD, y por tanto forma parte de la estructura del Estado Mayor de la Defensa, junto a otros órganos de la estructura militar como el Mando de Operaciones, el Mando Conjunto del Ciberespacio...
“En relación a tus preguntas sobre hechos acaecidos en 2017, no nos constan datos de que se haya producido la investigación a la que haces referencia. En cuanto a las dos últimas preguntas, el CIFAS no ha hecho ninguna investigación ni ha recibido orden de investigación sobre el asunto”: esa fue la respuesta oficial de la oficina de comunicación del Estado Mayor de la Defensa.
Sin respuesta de Baños ni del Estado Mayor de la Defensa
Ya cuando se publicó esa noticia, en noviembre de 2024, Confidencial Digital tuvo conocimiento de que, años después de la primera investigación a Pedro Baños (años 2017 y 2018), el coronel en la reserva advirtió al director del CIFAS de que se estaba planteando denunciar las actuaciones de miembros del centro que le afectaban a él.
Confidencial Digital se puso en contacto el jueves 10 de abril con el Estado Mayor de la Defensa, de nuevo para plantear varias preguntas sobre este caso. Al cierre de esta edición, pasados diez días, no se ha obtenido respuesta.
Tampoco ha respondido el coronel Baños, a quien Confidencial Digital escribió para recabar su versión.
Conferencia al inicio de la guerra de Ucrania
El relato de hechos de esta segunda parte sobre Pedro Baños y el CIFAS comienza el mes de abril de 2022, en Ceuta.
El centro asociado que la Universidad Nacional de Estudios a Distancia (UNED) tiene en la ciudad autónoma organizó ese mes las XVIII Jornadas sobre Geopolítica y Geoestrategia. Las jornadas estaban enfocadas en “Rusia y Europa”.
No hay que olvidar el contexto: menos de dos meses antes, a finales de febrero, Rusia había lanzado la invasión de Ucrania. El intento de tomar Kiev en una operación relámpago había fracasado, pero las tropas rusas conquistaban territorio en el sur y el este de Ucrania.
Los países de la OTAN y la Unión Europea habían empezado a mandar ayuda económica, humanitaria y cada vez más armas para sostener la resistencia de las fuerzas armadas de Ucrania. Como otros países aliados, el Gobierno de España había expulsado a más de una veintena de rusos con acreditación diplomática, que en su mayoría eran realmente miembros de los servicios de inteligencia de Rusia.
Esas jornadas de la UNED sobre Geopolítica y Geoestrategia centradas en “Rusia y Europa” contaron con el apoyo de la Comandancia General de Ceuta. Intervinieron varios expertos militares, y entre el público de las conferencias había una presencia muy importante de militares destinados en Ceuta.
Citado como agente de influencia prorruso
En esas conferencias se mencionó a Pedro Baños. Y aunque el coronel en la reserva no estaba presente en las jornadas de la UNED en Ceuta, tuvo constancia de ello.
Un militar escribió en Twitter (ahora X) a Baños, advirtiéndole de que en las Jornadas sobre Geopolítica y Geoestrategia un miembro del CIFAS había puesto a Pedro Baños como ejemplo de “agente de desinformación” ruso.
Fuentes consultadas por Confidencial Digital aseguraron que alguien más tuvo que contactar con el coronel en la reserva para contarle el contenido de la conferencia, ya que Baños manejó mucha información de lo que allí se dijo. Apuntaron que había sospechas de que alguien cercano al CNI podría haber contactado con Baños por ese asunto.
Baños se quejó al director del CIFAS
Pedro Baños decidió entonces presentar una queja ante el director del Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas. Ya no era director el general Rosaleny, sino Antonio Romero.
ECD tiene constancia de que Baños escribió por correo electrónico al teniente general Antonio Romero, a finales de abril de 2022.
En sus mensajes, Baños denunció que un miembro del CIFAS había mencionado su nombre, como propagandista que repetía las consignas del gobierno ruso, y que difundía en las redes sociales y en los medios de comunicación las posturas rusas sobre la guerra de Ucrania.
Pedro Baños exigió al teniente general Romero que ese militar del CIFAS le pidiera disculpas por escrito. También reclamó que la presentación que se utilizó en la charla de Ceuta fuera destruida, y no sólo eso, sino que los miembros de la inteligencia militar no volvieran a referirse a él como agente de influencia o propagandista ruso. Incluso solicitó que al autor de la ponencia le impusieran una sanción disciplinaria.
Si el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas no actuaba tal y como exigía, Baños amenazaba con denunciar los hechos ante la ministra de Defensa, Margarita Robles, y también con querellarse contra el ponente de la conferencia por delitos de injurias y calumnias.
El ponente se tuvo que disculpar
Los mensajes de Baños lograron hacer reaccionar al director del CIFAS. Confidencial Digital pudo saber que el teniente general Romero planteó internamente que el militar señalado por Pedro Baños debía enviar al coronel un mensaje de disculpa, para así tratar de zanjar el asunto.
Finalmente, el militar que había pronunciado la conferencia en Ceuta escribió a Pedro Baños. Le pidió disculpas, pero no quedó ahí su mensaje.
También le aseguró que, según las órdenes del director del centro, había destruido la presentación que había utilizado en las jornadas. Además, se había dado orden interna para dentro del CIFAS no volver a hacer referencia a Pedro Baños en los términos planteados por el coronel en la reserva.
Baños aceptó las disculpas.
La conferencia tuvo también otros ecos que llegaron al director del CIFAS. El comandante general de Ceuta, el general de división Marcos Llago, escribió al teniente general Romero (ambos con pasado legionario), para pedirle que le trasladara su felicitación al conferenciante enviado por el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas a esas jornadas de la UNED.
El general Llago firmó una carta llena de elogios al miembro del CIFAS que había ofrecido esa charla en Ceuta.
Una comida en Retamares
Tras el intercambio de mensajes entre Pedro Baños y el director y otro miembro del CIFAS, Baños visitó la sede del Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas.
Según pudo saber Confidencial Digital, ya cuando en noviembre pasado publicó la primera noticia, el teniente general Antonio Romero organizó una comida en la base de Retamares (en Pozuelo de Alarcón, al oeste de la ciudad de Madrid) para hablar en persona con Baños.
El coronel del Ejército de Tierra en la reserva asistió a la comida, en la que no sólo estuvo el director del CIFAS. También acudieron los jefes de las tres subdirecciones en las que se divide la estructura interna del centro, y el jefe de la Unidad Humint, que depende directamente del director.
Según explicaron hace tiempo a Confidencial Digital las fuentes conocedoras de ese encuentro, el director del CIFAS trató de limar asperezas con Baños. El teniente general Romero intentó justificar que el centro no investigaba a personas en concreto, sino actividades concretas.
En todo caso, garantizó a Pedro Baños que no se le investigaría más. Baños, por su parte, se ofreció a no atacar, e incluso a hablar bien del Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas.
Orden de eliminar la información sobre Baños
El compromiso de Romero se tradujo en que después de esa reunión, se dio orden interna en el CIFAS de que se destruyera la información que se había acumulado en años anteriores sobre Pedro Baños.
La instrucción supuso además no volver a investigarle.
Ya se ha indicado que el militar señalado por Baños le aseguró que se había destruido la presentación de diapositivas que había utilizado en la conferencia en Ceuta.
Sin embargo, algunas fuentes pusieron en duda que la orden de eliminar la información sobre Pedro Baños se cumpliera por completo en el CIFAS, al menos de forma inmediata.
Notas de despacho del CIFAS
Lo que sí se cumplió fue la orden de dejar de investigarle. En los años previos, sobre todo desde la primera investigación a partir de 2017, el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas elevaba de vez en cuando notas de despacho en las que se mencionaban las actividades de Pedro Baños.
Hay que insistir en que Baños era coronel en la reserva (este 2025 cumple los 65 años que supone el pase a retiro), y por tanto aún estaba vinculado al Ejército de Tierra y a la disciplina militar, aunque no estuviera en activo.
Lo que Baños decía en actos públicos, en entrevistas, en las redes sociales, así como las personas que se informaban de las presentaciones de sus libros... eran de interés para el CIFAS, desde la orden de la ministra Cospedal, y porque tenían (y tienen) cierta influencia en la opinión de los 120.000 militares que forman las Fuerzas Armadas.
De ahí que en ciertas ocasiones se redactaran informes, notas de despacho, que se elevaban al director del CIFAS, al JEMAD, a la ministra de Defensa...
Las notas sobre Pedro Baños acabaron tras la reunión entre la cúpula del CIFAS y el coronel en la reserva. No se volvieron a hacer informes sobre él.
Agentes de influencia
“Agente de influencia” es un concepto muy utilizado en los servicios de inteligencia, dentro del ámbito de la contrainteligencia especialmente. Se refiere a personas o colectivos que dentro de la sociedad transmiten las ideas y posturas que convienen a un actor externo, como una potencia extranjera o un servicio de inteligencia.
El Informe Anual de Seguridad Nacional que elabora el Gobierno de España menciona los agentes de influencia en su capítulo dedicado a “Espionaje e injerencias desde el exterior” (antes se denominaba “Contrainteligencia”), así como las operaciones de influencia.
Se puede comprobar en el informe sobre el año 2023, publicado en 2024:
-- “Por otro lado, Rusia ha continuado apoyándose en herramientas híbridas tradicionales, como agentes de influencia, ONG y asociaciones prorrusas. En el contexto de la guerra en Ucrania, Rusia ha dirigido sus operaciones a desestabilizar el apoyo de España a la OTAN. Asimismo, ha incrementado la explotación de su poder blando, principalmente en los ámbitos culturales, académicos y digitales, en actividades híbridas especialmente dirigidas a las generaciones jóvenes”.
-- “En España, China continúa desarrollando diversas capacidades que podrían ser empleadas para la ejecución de una estrategia híbrida. Los objetivos están enfocados a la obtención de información política, militar o científico-tecnológica, así como a la construcción de redes de influencia en las altas esferas de poder político y económico, con capacidad para ejercer presión sobre temas de especial interés o sensibilidad”.
“Del CIFAS conozco a casi todos”
Hace unos meses, Pedro Baños habló sobre el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS) en un episodio de su canal de YouTube, ‘El Canal del Coronel’.
-- “Del CIFAS conozco a casi todos, porque el general que lo manda hicimos el curso de Estado Mayor”, en referencia al teniente general Antonio Romero Losada, director del CIFAS desde que en octubre de 2019 la ministra de Defensa, Margarita Robles, le nombrara para ese puesto.
-- “Tengo la mejor impresión sobre él, es una persona fantástica, como persona, como profesional, como militar. Y luego de los que están allí, el otro general también hicimos el curso de Estado Mayor juntos. Pero luego además los coroneles que hay allí a muchos les conozco de hace muchos años y hemos compartido muchas cosas juntos. E incluso algunos han sido alumnos míos [fue profesor de Estrategia y Relaciones Internacionales de la Escuela Superior de las Fuerzas Armadas]. Conozco a casi todos los que están en la cúpula”.
Las fuentes consultadas por Confidencial Digital el pasado otoño señalaron que, efectivamente, el coronel Pedro Baños y el teniente general Antonio Romero, ambos del Ejército de Tierra, realizaron el mismo año el Curso de Estado Mayor.
Añadieron que también es cierto que Baños es de la misma promoción de la Academia General Militar que varios mandos del CIFAS, actuales o de los años en los que se le investigó y cuando finalmente se produjo este episodio de la queja ante el director. A esa promoción también pertenecen algunos militares destinados en el Centro Nacional de Inteligencia, y en otros puestos relevantes.
Un personaje controvertido en las Fuerzas Armadas
Estas investigaciones no se han dado a conocer oficialmente, y han permanecido silenciadas. Pero aun así la figura de Pedro Baños es motivo de controversia desde hace años en el ámbito del Ministerio de Defensa y entre los militares.
Está claramente marcado como “prorruso”, incluso en informes citados en otros escritos del Departamento de Seguridad Nacional. No hay que olvidar que esas inclinaciones fueron la causa por la que finalmente no fue nombrado por Pedro Sánchez director del Departamento de Seguridad Nacional, en 2018, tras una campaña en su contra que advertía del peligro de colocar en un puesto tan sensible a una persona tan alineada con las tesis geopolíticas de Rusia.
Y entre militares se sabe que está vetado, muy mal visto a nivel oficial, por lo que no suele ser invitado a actos oficiales, conferencias en cursos y cuarteles de los ejércitos...
Aun así, sus libros son bibliografía recomendada en el Curso de Estado Mayor y en el de Inteligencia, de la Escuela Superior de las Fuerzas Armadas.
A algunas de sus conferencias han asistido no sólo generales y otros militares ya retirados. Recientemente asistió a una de sus charlas un teniente general en activo, que ocupa un puesto de director general en el Ministerio de Defensa.







