La presidenta busca marcar límites al tono bronco de los debates parlamentarios a pesar de que la justicia ha desestimado la denuncia contra Cayetana Álvarez de Toledo
Argumentará a Meritxell Batet que siendo senador se convierte en “miembro de las Cortes Generales” y puede “responder a un miembro del Gobierno” en un pleno que no sea de control